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 Fidel Castro con los intelectuales NUESTRO DEBER ES LUCHAR 1ra parte.

 

 

 

 Fidel Castro con los intelectuales

NUESTRO DEBER ES LUCHAR

Editorial josé martí

 

Más de nueve horas de diálogo con el infinito

Ya se habían ido los momentos más cálidos del fresco mediodía del viernes 10 de febrero de 2012, cuando se llenó la sala 2 del Palacio de las Convenciones de La Habana. Del lado del auditorio, 69 visitantes de 21 países y 48 de Cuba. La mayoría, escritores invitados a la XXI Feria del Libro e intelectuales de diversas disciplinas académicas y científicas, convocados todos por la Red En Defensa de la Humanidad a un encuentro «por la paz y la preservación del medio ambiente».

Sobre la 1 y 20 de la tarde, el intranquilo e informal diálogo de la espera fue sustituido por el aplauso de bienvenida al líder histórico de la Revolución Cubana. Fidel Castro entró con una ligereza sorprendente y tras un gesto afable de saludo colectivo se sentó entre Abel Prieto, ministro de Cultura y Zuleica Romay, presidenta del Instituto Cubano del Libro (ICL) y Premio Casa de las Américas, quien presentó a las personalidades más prominentes entre los invitados y comentó las generalidades del conjunto. Entonces preguntó al anfitrión qué le parecía el auditorio.

«Infinito», respondió Fidel sonriendo y seguramente ima-ginando cuánto podría extenderse aquella conversación con la sólida representación de la intelectualidad de izquierda que desde el año 2003 y por iniciativa del propio líder de la Revolución Cubana se nucleó en la Red.

Más de nueve horas se extendió el intercambio, iniciado con una introducción reflexiva de la Presidenta del ICL en torno al motivo del encuentro: retomar el alerta que hace 20 años lanzara Fidel en la Cumbre de la Tierra sobre el riesgo de extinción que amenaza a la especie humana, más grave hoy que hace dos décadas.

Con la presencia del Premio Nobel de la Paz, el argentino Adolfo Pérez Esquivel y el mexicano Sergio Pitol, Premio Cervantes 2005, los debates gravitaron sobre este y otros temas urgentes. A veces el tono era de notable preocupación frente a la posibilidad de la extinción de la especie humana, el agotamiento de los recursos naturales, la perversión de las trasnacionales mediáticas y la aparición de artefactos de guerra y hasta de control de la mente, que nadie imaginó antes ni en las peores fantasías.

En otras ocasiones, el humor y la esperanza se enseñoreaban en el ambiente y todos los sueños de la raza humana parecían, más que posibles, cercanos.

Los asistentes se encontraron con un Fidel íntimo, que los recibió con el afecto que solo se dispensa a entrañables compañeros en el viaje de la vida. A ellos trasmitió sus angustias por el destino humano, pero solo después de escucharlos a todos con la mayor atención. Fuentes vivas donde saciar su inagotable sed de conocimientos; espíritus críticos con los que confirmar sus preocupaciones más profundas; mientras cada uno de ellos exponía sus ideas, se podía seguir el rumbo de los pensamientos del líder cubano por la expresión de su mirada, por ese gesto tan usual en él de extender el dedo índice para enmarcar su cara o acariciar distraídamente la barba. Más de uno intentó renunciar al uso de la palabra para escucharlo y no abusar de su resistencia física. Él movía la mano en el aire desestimando la propuesta e insistía: «Yo vine a oírlos a ustedes…».

Nueve horas de conversación, interrumpidas por dos breves recesos. Se dice rápido, pero quien en medio siglo haya seguido al líder de la Revolución Cubana sabe que esos 540 mi-nutos suponen la intensidad de varias bibliotecas y una carga emocional que durará días y ya no olvidarán los que la vivieron. «Qué memoria inagotable y privilegiada», se le oiría decir a la poeta y Premio Nacional de Literatura, Fina García

Marruz. «Es el Fidel de siempre», comentaría admirado Ignacio Ramonet, autor de un voluminoso libro de entrevistas con el Comandante.

Fue precisamente el escritor y periodista español quien abrió el diálogo, con una síntesis de sus palabras al recibir esa misma mañana el Doctor Honoris Causa de la Universidad de La Habana. Centrado en las prácticas del sistema mediático global, donde la información funciona como una rara mercancía que se oferta gratuitamente y cada vez más banalizada, porque el fin último no es informar sino vender personas a los anun­ciantes, la tesis de Ramonet puso a girar el debate en torno a todo lo que pueden y deben hacer los intelectuales para evitar una catástrofe planetaria, cuando los esfuerzos por mover las conciencias chocan continuamente, como apuntó Abel Prieto, «contra la manipulación o el silencio».

Pero, la escritora y periodista argentina Stella Calloni daría una puntada en otro sentido, más introspectivo y autocrítico, al demandar una urgente reactivación de la Red, porque, se lamentó angustiada, «es aterrador el silencio con el que la humanidad está asistiendo a sucesivas guerras».

Casi siete horas más tarde, sus palabras tendrían eco en las del intelectual brasileño Frei Betto, quien reclamaba una autocrítica para valorar «nuestra inserción social» y generar pro­yectos, no solo indignación, porque esta no basta para resolver la injusticia global.

Entonces tomó la palabra Fidel, levantando un paquete de reportes de prensa entre las manos. Son noticias solo de los tres últimos días, advirtió y propuso leer y comentar algunas para confirmar la gravedad de la alarma que los había reunido. A la conversación le quedaba más de una hora por delante.

«Lo menos que podemos hacer es lograr que la población esté informada», dijo y propuso armar este libro con todas las ideas y propuestas vertidas en el encuentro, revisadas y ampliadas por sus autores. «Hay que luchar, es lo que hemos hecho siempre», afirmó como otras veces, para finalizar con una convicción de rebeldía permanente: «no nos podemos dejar vencer por el pesimismo».

La Habana, 10 de febrero de 2012

 

 

 

 

 

 

Encuentro del Comandante en Jefe Fidel

Castro Ruz con intelectuales e invitados

a la XXI Feria Internacional del Libro

Cuba 2012, efectuado en el Palacio de

Convenciones, el 10 de febrero de 2012,

«Año 54 de la Revolución»

 

 

 

Comandante.- Siéntense. Estoy preparado.

Abel Prieto.- La idea que tenemos, Comandante, como conversamos, es que la compañera Zuleica haga una presentación de nuestros invitados y haga una introducción de los te­mas esenciales de este encuentro.

Zuleica Romay.- Buenas tardes estimados amigas y amigos.

Estos amigos, Comandante, han hecho un gran esfuerzo para estar con nosotros hoy aquí y compartir este momento con usted. Muchos venían a la Feria, a otros los embullamos para que estuvieran, y finalmente han llegado todos los que tenían esa posibilidad.

Tenemos acá 69 amigos de 21 países y 48 científicos, académicos, escritores e intelectuales cubanos.

Nos acompañan en esta ocasión, los siguientes compañeros:

  • Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz y su nieto

  • Andrés, y Sergio Pitol, Premio Cervantes 2005.

  • Intelectuales cuya obra ha contribuido de forma significativa al fomento de los mejores valores humanos, el análisis del sistema de dominación imperialista y la denuncia de los males que este causa al mundo de hoy: Santiago, Stella, Frabetti, François Houtart, Frei Betto, Ramonet, Atilio, Carmen Bohórquez, Peter Phillips y Mayda Acosta están en el plenario.

  • Importantes escritores e intelectuales caribeños, representantes de las culturas invitadas a nuestra feria: Norman Girvan, Chiqui Vicioso, Kendel Hippolyte, Alejandro Car-pio, Lenito Robinson, Bárbara Chase, Carlos Roberto Gómez, Cynthia Abrahams, Lasana Sekou, Pedro Antonio Valdez, Johan Roozer y Kari Polanyi Levitt, estudiosa del Caribe.

  • Escritores e intelectuales muy queridos que durante años nos han acompañado con su amistad y solidaridad: Bonasso, Vicente, Colombres, Jorgelina, Juano, Bauer, Marilia, Rodolfo Mendoza, Roberto Culebro, Mary Alice y Jonathan Silberman.

  • Erika Silva, José Rafael Lantigua, Lisa Hanna, Godwin Rose, Eleston Adams y Rosa Maria Cruz e Silva, ministros de Cultura de Ecuador, República Dominicana, Jamaica, Guyana, Antigua y Barbuda, y Angola, respectivamente; Farruco Sesto, ministro de Estado para la Reconstrucción Urbana de Caracas, de Venezuela; Ivette Galot, presidenta de la Comisión de Cultura de Martinica, y Neri Francisco Romero, ministro de Cultura de la provincia del Chaco, en Argentina.

  • Los integrantes del equipo de Rosa Maria, la ministra de Angola, están también acá, ellos son: Beatriz, Francisco Van Dunem, Francisco Costa, Aguinaldo, Pedro, Ana Clara, Jorge, Cardoso y Enmanuel.

  • De Alemania han llegado Heinz, Harri, Frank, Brigitte, Katja, Andreas y Marion, quienes han tenido siempre hacia nosotros una gran amistad, que ha salvado miles de obstáculos.

  • Y están también, científicos cubanos especializados en temas económicos, energéticos y medioambientales; escritores e intelectuales cubanos, encabezados por nuestros premios nacionales de Literatura, de Historia y de Ciencias Sociales.

¿Qué le parece este auditorio?

Cmdte.- Me parece infinito (Risas).

Zuleica Romay.- Voy a leer mis palabras.

Comandante, hemos trabajado con estos y otros muchos amigos en la Red En Defensa de la Humanidad, tanto en la mo­vilización contra la guerra, por la liberación de nuestros cinco compatriotas, por el apoyo a los procesos de transformación que tienen lugar en nuestra región, como en la denuncia de las causas del deterioro del medio ambiente y de los irracionales hábitos de vida y de consumo que lo condicionan.

Estamos trabajando para revitalizar esta Red, que se creó por iniciativa suya en el año 2003. Vamos a tener mañana un taller, en la Casa del Alba, con Adolfo, Stella, Ignacio, Carmen, François, Santiago, Frabetti, Chiqui, Marilia y otros amigos que han sido protagonistas de este empeño, para presentar una nueva página web (www.especieenpeligro.org) surgida a propósito del encuentro suyo, similar a este el año anterior. La página está todavía en proceso de construcción, pero contiene ya mucha información, muy buenas imágenes, artículos de opinión, entre los que se destacan sus reflexiones sobre el tema; documentos de reuniones internacionales, videos, en fin, Comandante, mucha información valiosa sobre estas cuestiones, que puede ser de gran utilidad para la causa de la defensa de nuestro ecosistema y de la imprescindible transformación de los modelos de con­sumo que el hombre ha adquirido.

Solo durante este año, las editoriales cubanas han produ­cido 16 títulos sobre estos temas, novedades editoriales concebidas para públicos de todas las edades que serán presentadas en la Feria u ofrecerán sustento a intercambios y paneles.

En el encuentro del año pasado identificamos el proble­ma principal a cuya solución han de contribuir el pensamiento social y las fuerzas más progresistas de la humanidad: la sobrevivencia de la especie humana —una especie en peligro, como alertó usted hace casi 20 años en la Cumbre de Río—, batalla que resultaría estéril sin la preservación de las culturas, valores y conocimientos creados por el hombre en toda su historia.

No nos referimos, por supuesto, a las habilidades y saberes puestos en función de la dominación, el genocidio y la domesticación de las personas, sino al saber humanístico y a la ciencia socialmente comprometida, esa que toma al hombre como principio y fin de todos sus esfuerzos; a la ética y la solidaridad como pilares de las relaciones humanas; a la defensa de la identidad cultural de comunidades y pueblos; y a la relación armoniosa del hombre con la naturaleza.

Zuleica Romay durante su intervención, junto al Comandante

 

Los modelos de desarrollo de la sociedad capitalista han entrado en crisis, y las consecuencias para la especie pueden ser catastróficas. Al propio tiempo, la maquinaria mediática hace lo posible para que esa crisis sistémica del capitalismo sea invisible para las mayorías. En primer lugar, asolan al mundo una crisis tanto económica como financiera, otra vez desatadas por el egoísmo y la arbitrariedad de las fuerzas del mercado. A ellas se une la crisis ecológica, resultado de la acelerada deforestación de las áreas boscosas del planeta, de la emisión indiscriminada de gases tóxicos y la contaminación de los recursos acuáticos, entre otras calamidades.

La crisis energética ha sido provocada por el modo de vida de los países más ricos, los cuales, anticipó usted el 7 de marzo de 2010, derrocharán, y cito: «[...] en 100 años más el resto del combustible gaseoso, líquido y sólido que la naturaleza tardó 400 millones de años en crear».[1]

Más adelante, el 19 de enero de 2011, usted alertó una vez más sobre la crisis alimentaria, cuyas víctimas alcanzan ya la increíble cifra de 1 000 millones de personas, y cito: «Las producciones de trigo, soya, maíz, arroz y otros numerosos cereales y leguminosas que constituyen la base alimentaria del mundo [...] están siendo afectadas seriamente por los cambios climáticos, creando un gravísimo problema en el mundo».[2]

Los males en la economía tienen siempre un impacto social, pero el alcance y profundidad de sus consecuencias negativas dependen de la naturaleza de las relaciones que articulen a la sociedad. La historia de Estados Unidos permite establecer conexiones directas entre la depresión acaecida a finales del siglo xix y el auge de los linchamientos y ejecuciones extrajudiciales, a expensas de indígenas, negros y otros desclasados. El tristemente célebre Ku Klux Klan se fundó en Estados Unidos en medio del resentimiento de los antiguos propietarios de esclavos durante la llamada Reconstrucción, y la debacle económica iniciada en 1929 provocó el recrudecimiento del racismo en ese país. También resulta fácil constatar en la literatura referida al auge del nacionalsocialismo alemán, cómo el mesianismo racista que catapultó a Adolfo Hitler al poder se alimentó del recelo y la frustración social, exacerbados por la depresión económica de los años 30.

Las crisis económicas, con su negativa repercusión en la producción y el consumo, precarizan la vida de los grupos sociales más vulnerables; endurecen la competición entre los miembros de la sociedad por el acceso a los recursos, servicios y políticas sociales; y sacan a flote actitudes y sentimientos egoístas, puestos en función de preservar o incrementar el bienestar hasta entonces disfrutado. En el ámbito internacional, la fragilidad de las economías de no pocos estados facilita a los poderosos la apropiación de los recursos naturales de esos países, la esclavización de las capas populares, la cancelación de las conquistas sociales logradas por los pueblos, y la imposición de los intereses de los más fuertes en organizaciones e instituciones internacionales donde el principio «un país, un voto», sigue siendo una utopía.

El demagógico discurso de las grandes potencias de nues­tra época no logra ocultar la ideología fascista que reemerge, otorgando al Consejo de Seguridad de la ONU el doble papel de fiscal y juez, que legitima bombardeos, invasiones y conquistas territoriales de nuevo cuño.

La opresiva combinación de los poderes económico, ideológico y militar de los imperios, auxiliados por el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la OTAN, entre otras instituciones emblemáticas del imperialismo, pretende controlar a la mayoría laboriosa y pacífica, el 80 % de la humanidad que tiene poco y cada día pierde más. Las consecuencias están a la vista: parte de aquellos que el dominio imperial aún reconoce como estados, son cada vez menos soberanos. Se trata de países con patrimonios menguados por la rapacidad de las trasnacionales, cuyos gobiernos ven crecer, con inocultable impotencia, el número de analfabetos, hambrientos, desempleados y sin techo, en fin, de gente sin esperanza.

Paralelamente, los medios de difusión, cartelizados y al servicio de una poco visible aunque omnipresente minoría, continúan su faena de instauración de valores, códigos y sím­bolos pretendidamente universales. Hace poco más de un siglo, cuando surgieron en Estados Unidos las primeras agencias de publicidad, el sueño del capitalismo era estandarizar el consumo aunque fuese a costa de distribuir productos cada vez más fútiles y caros. Lograda la sacralización de la marca comercial y convertida esta en una especie de evangelio de la modernidad, la tarea del momento es homogeneizar las percepciones de la realidad, las aspiraciones y metas personales, las opiniones políticas y los criterios estéticos, en fin, el sentido de la vida.

Como en las previsibles tramas policiales donde el asesino acecha dentro de la casa para masacrar a sus moradores, el mundo duerme, todavía confiado, mientras guarda debajo de su cama armas más que suficientes para causar su propia destrucción. Las 25 000 ojivas nucleares que amenazan nuestro sueño, permanecen celosamente custodiadas en instalaciones militares de solo ocho países. Basta un enfrentamiento entre dos de esas potencias para que se haga realidad la pesadilla del Invierno Nuclear.

Se avizoran en el Medio Oriente nuevas guerras de conquista y saqueo.

En África subsahariana —a la que los grandes medios suelen recordar para referirse a enfrentamientos armados de presunto origen étnico—, poblaciones enteras están siendo exterminadas por enfermedades curables y la esperanza de vida al nacer no rebasa los 48 años de edad. Del combate contra la maquinaria genocida de Israel regresan a sus casas diariamente los palestinos que los sionistas no han logrado exterminar.

También luchan por ganar 24 horas más de vida los niños de la calle; los afroamericanos e inmigrantes latinos que purgan en el corredor de la muerte desventajas sociales de origen; los homeless; las madres y abuelas que persisten en la búsque­da de sus familiares desaparecidos; los enfermos que añoran el trasplante que no pueden pagar; y muchos más, ciudadanos de países presuntamente cultos y civilizados, que resisten el cerco impuesto a sus conciencias por un amplio surtido de productos culturales que incentivan la enajenación y la violencia.

La guerra nos amenaza a todos porque este mundo cada vez más injusto e inseguro está siendo asediado por la única especie pensante que lo habita. Tal como usted ha argumentado, Comandante, y cito: «La mayor contradicción en nuestra época es, precisamente, la capacidad de la especie para auto­destruirse y su incapacidad para gobernarse».[3]

La Tierra es la casa de todos los hombres, mujeres y niños que la pueblan. No tenemos derecho a legar a nuestros hijos paisajes sin árboles que anuncian la lenta asfixia del planeta; terrenos baldíos donde la búsqueda de agua forma parte de la lucha por la subsistencia y mueren cada día 5 000 personas por beber de fuentes contaminadas; zonas pesqueras agotadas por ritmos de extracción que superan con creces los de la reproducción natural de las especies; veranos crecientemente calurosos que alternan con inviernos cada vez más crudos; y tierras bajas sepultadas por mares cuyo nivel no deja de elevarse.

No tenemos derecho a condenar a la desesperanza a los 2 000 millones de seres humanos que nacerán durante los próximos 40 años, bajo un cielo empañado por millones de toneladas de gases contaminantes y un sol que parezca menos luminoso cada día.

Muchas gracias (Aplausos).

Cmdte.- ¿Tú no vas a decir nada?

Abel Prieto.- Excelente texto, Comandante.

Cmdte.- A mí me parece extraordinario el resumen que ha hecho la compañera.

Abel Prieto.- Y da continuidad a aquella conversación que usted tuvo hace un año.

Cmdte.- Además, brevemente lo ha enumerado todo, no se le quedó nada.

¿Qué vamos a hacer para distribuir esto?

Abel Prieto.- Yo lo publicaría íntegramente.

Publicarlo íntegramente, Comandante, quizás en nuestra prensa pudiera aparecer. ¿Qué usted cree? Y también colocarlo en la web.

Cmdte.- ¿Hay algún libro o algún medio similar donde pueda incluirse...?

Abel Prieto.- A través de Internet puede tener una distri­bución.

Cmdte.- ¿El método que tú explicaste el otro día?

Abel Prieto.- Bueno, ese es más bien para la venta online de libros.

Cmdte.- ¿No se puede asociar con algún libro?

Abel Prieto.- Habría que pensar, no sé.

Comandante, cuando usted me llamó hoy antes de salir para acá... El Comandante me preguntó qué había hecho por la mañana, que es una pregunta que a mí me sorprende siempre (Risas); pero, por suerte, le podía decir algo que tenía sentido para él, y es que había estado en un acto muy hermoso en el Aula Magna, donde le entregaron a Ignacio Ramonet el docto­rado Honoris Causa en Comunicación Social (Aplausos).

Cmdte.- Él quiere que tú repitas algo de lo que dijiste esta mañana, estaba muy impresionado.

Abel Prieto.- Yo le decía al Comandante que todo esto que ha dicho Zuleica, ¿con qué choca?, con lo que chocan todos los compañeros que están acá diariamente, con el silencio de los grandes medios.

Cmdte.- Creo que es un pensamiento unánime, yo estaba pensando en eso. Todo es claro, evidente, e innegable.

Vamos a escuchar a Ramonet.

Ignacio Ramonet.- Primero, Comandante, quiero decirle mi gran alegría, y yo creo que expreso un poco el sentimiento de muchos de los que están aquí, si no todos, de verlo a usted tan bien, tan recuperado, con una salud excelente (Aplausos).

Cmdte.- Debe ser la influencia de ustedes (Risas).

De izquierda a derecha: Abel Prieto Jiménez, Fidel Castro Ruz y Zuleica Romay Guerra

Ignacio Ramonet.- Exacto, y seguro también que Abel le hizo un resumen mucho mejor de lo que yo voy a decir ahora.

Cmdte.- No ha tenido tiempo, eso me lo contará después.

Ignacio Ramonet.- Él tiene gran imaginación (Se ríe).

Cmdte.- ¿Pero está escrito todo?

Abel Prieto.- No, él lo improvisó.

Ignacio Ramonet.- Tengo unas notas acá.

Cmdte.- Pero, ¿aquí hay alguna obra?

Ignacio Ramonet.- Hay un librito, efectivamente, que se va a publicar, sí, ahí está.

Abel Prieto.- Está publicado, ese sale en la Feria.

Ignacio Ramonet.- Sí, yo se lo mandé ya, Comandante; igual no se lo entregaron, se perdió en el camino.

Abel Prieto.- No, debe tenerlo.

Cmdte.- No lo he leído todavía. ¿Cuándo llegó este?

Abel Prieto.- Este me lo trajo Zuleica ahora por la mañana.

Cmdte.- ¡Ah!, bueno.

Abel Prieto.- Se presenta el domingo.

Cmdte.- ¿Y cuándo se publicó?

Zuleica Romay.- Lo terminamos ayer.

Cmdte.- ¿Este?

Zuleica Romay.- Este, la edición cubana. Ramonet nos mandó su libro.

Ignacio Ramonet.- Sí, yo lo mandé ya cuando salió.

Cmdte.- Yo me siento culpable por no haberlo leído.

Zuleica Romay.- Hicimos una edición cubana, que es esa.

Cmdte.- ¡Qué bien!

Ignacio Ramonet.- Yo dije esta mañana en el Aula Magna dos o tres ideas acerca de cómo funciona el sistema mediático.

Lo que planteaban aquí ahora mismo el Comandante y Abel, es esta idea de que cuando tenemos una realidad tan fuerte con todos los datos que ha dado Zuleica tan interesantes, ¿por qué finalmente esos datos o ese análisis no se publican?

Creo que es interesante tener una idea de cómo funciona el sistema mediático —de una manera muy esquemática, no quiero hacer una conferencia aquí. Dos o tres notas simplemente.

Primero, hay que partir del principio de que hoy día, en el sistema mediático, la información funciona como una mercancía. La información es una mercancía, es algo que sabemos, pero, ¿qué significa que es una mercancía?, porque es una mercancía algo particular, en la medida en que es una mercancía gratuita. La mayoría de nosotros cuando consumimos infor­mación por la radio o por la televisión, pues no pagamos por ella; y, por otra parte también, ahora existen muchos periódicos gratuitos y tampoco se paga por esa información en la prensa escrita, y en Internet la mayoría de los sitios de infor­mación son igualmente gratuitos.

Entonces, digamos, ¿cómo es que el sistema, que tan preocupado siempre está de beneficios, hace que en la circulación de la información, la información sea gratuita? Es gratuita, por la razón siguiente: porque nosotros pensamos que el comercio de la información consiste en vender información a la gente, y evidentemente así no salen las cuentas; porque si lo vendo gratuito, es decir, si regalo la información no gano nada. En realidad, el mecanismo del comercio de la información no consiste en vender información a la gente, consiste en vender gente a los anunciantes.

Nosotros cuando consumimos la información somos vendidos a los anunciantes. ¿Y qué significa eso? ¿Qué significado tiene desde el punto de vista ontológico, desde el fondo del contenido? Significa lo siguiente, la empresa que nos va a vender a los anunciantes tiene interés en que la gente que va a consumir esa información sea la más numerosa posible, es decir, cuanto más numerosa sea, más caro va a vender ese grupo de gente al anunciante, y para que sea muy importante ese número, el nivel de la información va a ser muy superficial. Esta es la ecuación, si se quiere: La información se va a hacer primero en una lengua muy reducida. Por ejemplo, el castellano es una lengua que tiene más de 40 000 vocablos; pero la información de amplia circulación se escribe con unos 600 a 800 vocablos, es decir, es un español fundamental, digamos, reducido a su mínima expresión.

Segundo, cualquier información, cualquiera que sea, siempre es una información sofisticada, compleja, con matices, etcétera.

Ignacio Ramonet

 

El sistema de información dominante es un sistema de información maniqueo, es decir, hay buenos y malos y, por consiguiente, en dos términos, muy elemental, de manera que cualquier desarrollo que se pueda hacer sea muy corto, muy breve, y que cualquiera lo pueda entender y, por consiguiente, se suprime todo tipo de matiz, y también, evidentemente, se va a insistir en el aspecto emocional —que es el que habla la gente— y no tanto en el sistema racional que supone la percep­ción de conceptos y de abstracción. En ese sentido, una noticia de gran información no debe ser abstracta y conceptual, sino que debe ser concreta y emocional. Ese es un aspecto. El hecho de que la información sea una mercancía, ya ven ustedes las consecuencias que está teniendo.

La segunda consecuencia importante es que si una empresa va a regalar la información, es obvio que esa empresa no va a gastar mucho dinero para producirla, puesto que la va a regalar.

Entonces, la producción de la información, es decir, la encuesta, el trabajo que hay que hacer río arriba para encontrar la información, buscarla, ir más allá de las apariencias para tratar de descubrir dónde se encuentra esa información, pagarle a un equipo de periodistas para que haga una investigación durante meses, eso la empresa no lo hará, o lo hará cada vez menos en la medida en que va a regalar esa información, repito.

También, por esa segunda razón, el nivel de la información será, evidentemente, reducido, el nivel de la información se va a rebajar. Este es el sistema en el que estamos, e Internet ha venido a agravar la crisis en el sentido económico de la información; es decir, hoy día en el mundo la mayoría de los grupos mediáticos están en crisis, tienen sectores, en particular, el de la prensa escrita, donde pierden dinero y, por consiguiente, tampoco es el momento de producir una información de alta calidad.

Otra cuestión es que a pesar de lo que acabo de decir, de que la información es una información que funciona como una mercancía, es decir, funciona según las leyes de la oferta y la demanda, no funciona según las leyes de la comunicación y de la información. No se trata, efectivamente, de responder a las interrogantes qué se puede y se debe hacer en materia de pe­riodismo exigente, sino que, sencillamente, se trata de responder a una supuesta demanda; pero a pesar de que circula como una mercancía, en realidad hoy la información es una materia prima, funciona exactamente como una materia prima, en el sentido amplio de la palabra.

¿Por qué es una materia prima? Una materia prima en el sentido de que las grandes empresas de información hoy son las que más dinero están ganando. Hoy día, digamos, si tomamos los últimos 15 años, las grandes empresas, las nuevas grandes empresas, las que han acumulado un capital bursátil excep­cionalmente elevado, ¿a qué sector pertenecen? Pertenecen al sector de Internet.

Miren, la entrada en bolsa de Facebook se hace a la altura de 15 000 millones de dólares. Cuando Google entró hace apenas tres años, entró a una altura de 4 000 millones de dólares; pero también las empresas telefónicas o las empresas de informá-tica. Es decir, para todas esas empresas, para Facebook, para Twitter, para Google, para las grandes empresas telefónicas internacionales, para las empresas de informática, por ejem­plo, Apple, todas estas empresas, en realidad el contenido les importa poco, el sentido del contenido les importa poco, lo que les interesa es la cantidad. Es decir, lo que le interesa a una empresa telefónica no es si usted va a trasmitir un secreto de Estado en su comunicación telefónica, eso le puede interesar a la CIA; lo que le interesa a la empresa telefónica es que usted telefonee mucho y que mande muchos mensajes por teléfono. Cuantos más mensajes usted mande por teléfono de todo tipo, mensajes escritos, mensajes sonoros, mensajes icónicos, con imágenes, con videos, más dinero va a ganar la empresa. Cuanto más comunicación, en el sentido amplio de la palabra, más dinero ganará la empresa. En ese sentido la información es una materia prima, y una materia prima estratégica en la medida en que es la que permite enriquecimientos superiores a los que permiten algunas materias primas realmente estratégicas como el petróleo, el gas o el uranio, etcétera. Estas empresas pueden ganar más dinero simplemente con nuestras llamadas.

Este es el universo de la comunicación en el que, evidente-mente, los grupos mediáticos hoy tienen tendencias a organizarse mediante el sistema de concentración bien conocido. Si antes se especializaban en un solo sector de la comunicación, digamos, por ejemplo, la comunicación escrita, ahora, gracias a Internet que ha roto las barreras técnicas entre los diferentes sistemas de comunicación, los grupos van a acumular comunicación escrita, comunicación oral, comunicación visual, comunicación audiovisual, e Internet, evidentemente. Entonces, los grandes grupos están dominando este sector mediante la concentración.

Quien dice concentración en comunicación e información, está diciendo automáticamente final del pluralismo o dificultad del pluralismo. Donde antes había muchos grupos mediáticos o muchos polos mediáticos, ahora hay menos porque se han concentrado, y en algunos países —tomo el ejemplo de Francia, sencillamente—, toda la comunicación dominante: prensa, radio, televisión, Internet, pertenece a unos cuantos hombres de negocios —casi siempre hombres; podrían ser mujeres—, casi todos ligados, o bien al sector financiero o bien al sector de la información telefónica, informática, etcétera, y los contamos con los dedos de una mano, en un país como Francia, un gran país democrático y productor de cultura; o sea, el fenómeno de la concentración con la crisis, además, se está agravando.

Por otra parte también hoy, precisamente en el marco de la globalización, ¿cómo funciona la comunicación en el marco de la globalización? ¿La globalización qué es? Esencialmente, un fenómeno que evidentemente acarrea otros más —y estoy hablando ante todos ustedes que saben perfectamente cómo es, simplemente lo recuerdo, la globalización es un fenómeno esencialmente financiero y basado en el hecho de que desde hace unos años se ha dado la libertad al dinero de circular sin ningún tipo de trabas. El dinero es lo que circula sin trabas, y a partir de ese fenómeno se ha ido acumulando la idea de que precisamente el poder económico es el primer poder, y en el seno del poder económico el poder financiero, que es el que produce mayor riqueza objetiva y material en el mundo.

¿Y el poder mediático, entonces? ¿Qué papel tiene el poder mediático en el sistema de la globalización? Ahí digo yo que el poder mediático en la globalización solo se puede concebir como el gemelo del poder financiero. ¿Por qué? Porque el poder mediático tiene la función, en la globalización, de decirles a los ciudadanos, ciudadanas que soportan la globalización que, en realidad, están viviendo en el mejor de los mundos posibles. Para decirlo de otra manera: el poder mediático funciona como el aparato ideológico de la globalización. Es decir, la globalización es un fenómeno material y concreto, pero necesita de la pasividad cómplice, en cierta medida, de la ciudadanía. ¿Y quién tiene la misión de apaciguar, de domesticar a las socie­dades? El aparato mediático.

Yo esta mañana daba un ejemplo con una comparación, las comparaciones nunca son exactas, pero yo decía: ¿Qué se entiende por aparato ideológico? Por ejemplo, estamos en Améri­ca, imaginemos el momento de la conquista. ¿La conquista qué es? Ante todo, una empresa de violencia, una empresa de des-trucción: destrucción de culturas, destrucción de pueblos, destrucción de religiones, destrucción de lenguas, destrucción de jerarquías sociales. Esa maquinaria de destrucción, evidentemente, funcionaría suscitando una mayor resistencia si solo fuera una empresa de destrucción; pero, en realidad, esa empresa de conquista iba acompañada por un aparato ideológico que tenía como misión decirles a las víctimas de la conquista que,en realidad, lo que les ocurría era lo mejor que les podía ocurrir. ¿Quién tenía esa misión? Pues, efectivamente, en este caso, la Iglesia Católica, los evangelizadores. Los evangelizadores de­cían a las víctimas de la conquista: «Usted ha perdido su religión, ha perdido sus tradiciones, ha perdido sus referencias culturales, pero ha ganado la gloria, porque ha encontrado al verdadero Dios». ¿De acuerdo?

Pues, globalmente el aparato mediático tiene hoy para no­sotros la misma función. En este momento, en Grecia, hay una huelga general, es la enésima huelga general contra las políticas de austeridad y de ajuste, de brutalidad social que se están llevando a cabo en muchos países de Europa. Y el poder mediático, ligado al poder financiero, autor de golpes de Estado financieros —como ustedes han visto en Italia y en Grecia, don­de precisamente el Primer Ministro ha sido puesto por la banca en su puesto de Primer Ministro— les dicen a los griegos: «En realidad hay que hacer esto de buena gana, hay que sacrificar­se, porque ese sacrificio significa el ganar por fin una situación de nuevo arranque, que va a permitir salvar al país». Estamos entonces ante una situación en la que el poder financiero y el poder mediático funcionan como unos gemelos dominantes en la sociedad.

Y ustedes dirán: ¿Y el poder político? En la jerarquización de los poderes hoy, el poder político está en tercer lugar; es

decir, que en el marco de la globalización el poder financiero y el poder mediático dominan al poder político.

Varios ejemplos: si ustedes en Europa hoy día se pasean de un país a otro, verán que la mayoría de los medios critican ferozmente, a veces, a los dirigentes, en cualquier país. Si usted va a Portugal, critican al Primer Ministro portugués; en España, al Primer Ministro español; en Francia, al Presidente francés, etcétera, y eso no era así antes.

Entonces, la pregunta es: «Oiga, ¿los medios hoy tienen más libertades que antes?, porque en realidad no están teniendo reticencias al criticar a los dirigentes políticos». Pues la respuesta ahí también es no, los medios no tienen más libertad que antes, lo que ocurre es que los dirigentes políticos tienen menos poder que antes, y, evidentemente, los medios hoy día se aprovechan del debilitamiento del poder político, de la ausencia de voluntad política para atacar en nombre de los objetivos que se fija el poder financiero.

Y terminaré diciendo que hay una crisis hoy del «cuarto poder». Antes se llamaba el «cuarto poder» a la prensa, efectivamente, una democracia moderna no se concibe sin un cuarto poder. Hay un poder legislativo, un poder ejecutivo, un poder judicial y, evidentemente, está la opinión pública que permitía corregir los excesos del poder judicial, o del poder legislativo, o del poder ejecutivo. Desde que se inventó la prensa de masas, los medios de masas, a finales del siglo xix, la opinión pública es un actor muy importante en democracia moderna. Es imposible pensar en el funcionamiento de una democracia moder-na sin una opinión pública que haga contrapeso. Pero ya no hay ese contrapeso en la medida en que la opinión pública está fabricada por los grandes grupos mediáticos más que nunca y, por consiguiente, no hay una opinión pública, digamos, obje­tiva. Y opino que es el momento —y lo he propuesto en varios textos míos, en particular en el Foro Social Mundial—, que se cree un quinto poder, que es la posibilidad que nos da Internet hoy día, o las redes sociales, a cada uno de nosotros de cons­truir nuestra propia información, participar en la propia elabo­ración de la información como nunca hemos tenido la ocasión de hacerlo, aunque no creemos en la democratización general de la información, pero hoy disponemos de herramientas que nos permiten intervenir, que nos permiten modificar, que nos permiten en todo caso dar una opinión ya no solo pasiva, interna, sino participando a nivel general, y nos permite, precisa­mente, erigirnos como ciudadanos, como quinto poder capaz de hacer contrapeso a ese superpoder que se ha constituido re­cientemente.

Esto es lo que dije, Comandante (Aplausos).

Abel Prieto.- A mí me interesaba, Comandante, cuando conversábamos hoy, este tema, porque todos los empeños de la Red de Redes —hemos hablado muchas veces de eso, Stella Calloni lo sabe— chocan o con el silencio o con la manipulación; chocan permanentemente contra el silencio y contra la manipulación, todos estos medios tienen trazada una agenda rígida.

Hoy decía Ignacio Ramonet: «Critican a los políticos, pero nadie critica al gran poder financiero, nadie critica a los verda­deros dueños del planeta». Es la verdad.

Cmdte.- Para criticarlos hay que conocerlos.

Abel Prieto.- Exactamente.

¿Algún compañero, amigo, quisiera decir algo?

François Houtart.- Gracias.

Ante lo que ha dicho Ignacio Ramonet, me parece muy importante desarrollar también un pensamiento de conjunto frente a los diferentes aspectos de la crisis, sobre la cual nuestra amiga Zuleica habló: la necesidad de reconstruir justamente un paradigma nuevo que sea un pensamiento de conjunto, para poder construir este quinto poder. Y por eso me parece que uno de los trabajos que tendríamos que hacer es pensar cuáles conceptos podemos usar para reconstruir un pensamiento de conjunto, que lleve, al mismo tiempo, los varios aspectos de las luchas que tenemos hoy para la relación con la naturaleza, para otro tipo de economía, para una democracia generalizada y para una interculturalidad. Y un concepto que podría justamente servir también de base a la unión de todas las luchas, dando un sentido fundamental a cada uno dentro de un conjunto.  

Es un asunto sobre el cual estoy tratando de trabajar, la idea del Bien Común de la Humanidad, que también se expresa en los pueblos indígenas de América Latina como el buen vivir. Tendríamos que trabajar sobre eso para justamente dar una coherencia a todos los pensamientos y también una coherencia al conjunto de las luchas, porque para trasmitir justamente un objetivo, debemos ser también más y más claros y construir un pensamiento que permita reunir todos los aspectos de las luchas actuales (Aplausos).

Stella Calloni.- ¿Cómo está, Comandante? Teníamos muchas ganas de verlo.

Quería decir que tenemos ante nosotros otro tema: así como dice Ignacio Ramonet que la información es una mer­cancía, la información es hoy también un arma de guerra. Es el primer disparo para preparar el terreno de la guerra; la información conforma los elementos de la Guerra Psicológica; que se enmarca dentro del trazado de la Guerra de Baja Intensidad o lo que hoy sea, contrainsurgencia, lo que tampoco estamos estudiando; especialmente en su aplicación en estos tiempos. Y creo que utilizar la información como un arma de guerra es gravísimo. Es muy grave que permitamos que se utilice así la información, porque en ese caso la palabra mata. Es un arma de muerte.

Nosotros sabemos que la desinformación está detrás de todas las guerras, como hemos visto recientemente en el caso de Libia o en el caso de Iraq. Lo hemos visto a lo largo de toda nuestra historia. Lo que sucede hoy es una reproducción de lo mismo con otras tecnologías.

Entonces, ¿cómo hacemos nosotros para pelear contra eso? Porque Internet no basta. El problema es ese. Nosotros po­demos acceder a la información, pero la mayoría de los pueblos son cautivos de los medios de comunicación masiva. A nivel popular hay un sector de las poblaciones que tiene Internet, pero las mayorías no tienen ningún acceso. Siempre estamos enfrentando ese problema.

Voy a poner un ejemplo. La mayoría casi absoluta de los medios masivos no transmitieron la guerra de Libia, como lo que fue: una guerra colonial, una guerra imperial, porque esta­mos ante esa situación. Pero del otro lado hubo escasos medios  

que enfrentaron ese discurso único y manipulador del poder hegemónico, que habló de la invasión humanitaria para salvar al pueblo libio, cuando lo que se produjo es un genocidio contra ese pueblo.

Hubo demasiado silencio sobre estos hechos por parte de quienes tenían que hablar y dar ejemplo al mundo ante esa injusticia. Yo hablo de un silencio aterrador de la humanidad cuando se están produciendo genocidios tras genocidios; ya van tres en el siglo xxi. Hubo genocidio en Afganistán, en Iraq y hubo genocidio en Libia. Hoy continúa ese genocidio en Libia. Estamos recibiendo detalles de los horrores que continúan sucediendo en Libia, denuncias de organismos humanitarios y de Médicos sin Fronteras sobre crímenes y torturas. Han acabado los mercenarios de la OTAN con poblaciones negras enteras, como es el caso de la aldea de Tawerga.

Todo eso ha pasado y resulta que hay quienes acusan a Gaddafi por la invasión. Estamos como en aquel caso en que una mujer violada que busca justicia y a la que algunos jueces preguntan si estaba vestida con una falda corta (es decir, provocativamente); como si ella fuera culpable de su propia violación. Es una comparación dura, pero es muy precisa. Entonces se están justificando estas guerras. Y eso sí no puede ser.

No es posible confundirse. Nosotros tenemos aún más res-ponsabilidad porque Latinoamérica lo ha vivido todo, invasio­nes, golpes militares, de mercado, desestabilizaciones. Tenemos que ser muy cuidadosos de que nuestras palabras no ayuden a los proyectos coloniales, expansivos y criminales que nos ame­nazan.

Estamos ante grandes responsabilidades y demandas que debemos asumir muy fuerte y decididamente. Se habló de un quinto poder de la información, y en nuestras manos ese quinto poder se debe hacer sentir, actuar como un poder contrahe­gemónico, accionar constantemente.

Si analizamos que la información es un arma de guerra, te­nemos que estudiarlo rigurosamente. Cómo se opera, cómo se prepara una guerra de ocupación, de apropiación de los recursos, utilizando los medios de comunicación para intentar una justificación que en realidad no existe. Una guerra «humanitaria» contra un pueblo en evidente inferioridad de condiciones frente a alianzas de las grandes potencias, es una guerra colonial. Esa manipulación de los medios hegemónicos sobre los verdaderos objetivos está destinada a influenciar sobre la conciencia de los pueblos y en la opinión pública general para paralizarlos. La opinión pública asume e incorpora la única palabra que recibe, porque no hay otra.

Por las redes sociales se difunde otra cara de la verdad, en algunas de ellas, hay otras que no están exentas de confusión. Es un escape, pero hay otra agravante, y es que si uno analiza este período histórico, nunca ha sido tan fuerte y amplia la posibilidad de influir sobre la población mundial, no solo por la información, sino por los entretenimientos. Y este último es un tema muy importante que no se aborda normalmente y es uno de los que más afectan a la población, que más degradan la cultura. Los entretenimientos, algunos de ellos dedicados a los niños, son de extrema violencia. Han capturado a una masa importante de población haciéndola indiferente, desinteresada.

La desinformación en Europa, es un ejemplo del que no hablamos. También lo estuvimos conversando con Ramonet y otros. Yo estuve en Alemania y otros países europeos al comienzo de 2011, y advertí que prácticamente no estaban informados de los hechos que suceden en el mundo. Hay un discurso me­diático único. No saben nada en realidad en la mayoría de la población. Estaban tan ausentes de lo que en realidad estaban haciendo sus propios gobiernos —salvo una franja de sectores más lúcidos de la sociedad—, que ni siquiera sabían realmente cuál era la verdad sobre las guerras en las que estaban participando. Estaban ausentes de la verdad sobre la participación en las graves violaciones de derechos humanos como el tema de las cárceles secretas, los crímenes cometidos en los países invadidos y ocupados, o la posibilidad de que se derrumbara el Estado de Bienestar y la Unión Europea; y ni siquiera advertían que Europa estaba implosionando.

Creo que este es uno de los momentos más graves en esa espiral de la desinformación. Lo estamos viendo en nuestros países. Y todos estos elementos en conjunto son los que han llevado al silencio aterrador de una humanidad que no reacciona. El temor paraliza. La humanidad no reacciona. Porque antes reaccionaban algunos. Pero, ¿qué pasó esta vez?

Usted el año pasado nos puso ante una idea clave, ante un reclamo. De alguna manera nos dijo que la humanidad estaba caminando hacia el abismo. Nos dio cifras, datos escalofriantes y también expresó el desencanto ante los políticos que se habían desentendido de los problemas ambientales que nos amenazan. Nos habló de las consecuencias de las guerras y nos pidió que trabajáramos esta temática, que abriéramos camino y que ayudáramos a la concientización de la humanidad. Y vino una guerra y estuvimos ausentes de la solidaridad con esos pueblos aplastados, invadidos. ¿Y quién los gobierna ahora? Mercenarios, criminales. Los dejamos solos en manos de criminales. Si no podemos detener la guerra, eso va a venir sobre nosotros.

Recientemente el presidente Evo Morales presentó una propuesta para tratar el tema de los mercenarios en las guerras de estos tiempos, en la desestabilización de gobiernos. Se hizo una votación en Naciones Unidas. América Latina y otros países —salvo excepciones menores— votaron contra esa presencia. Estados Unidos, Europa e Israel, votaron a favor, porque son sus soldados de fortuna, sus ejércitos privados, los criminales que utiliza la OTAN. Contratistas les dicen eufemísticamente.

Todo esto está sucediendo en silencio. Sin reacción. También hay que estudiar el tema de la ONU, que ya no representa a los países que debía representar y defender. Creo que los intelectuales tienen que reaccionar mucho más rápidamente. Además tenemos que hacernos una crítica como Redes de Intelectuales En Defensa de la Humanidad. Esta Red apareció y estuvo funcionando muy bien, pero ahora ha habido silencios. Hasta hoy yo no he visto que estemos haciendo nada ante los genocidios, ante esas guerras coloniales. Están matando pue­blos de una manera feroz y nosotros en silencio.

Creo que nos cabe asumir que estamos ante una guerra. Amenazados por la posibilidad cercana de una tercera guerra mundial y nuclear. No estamos en una situación idílica. Frente a esa realidad el planteo es otro, debe ser otro.

Nosotros tenemos que enfrentar la realidad de que la información ya es parte del diseño de la guerra y la contrainsurgencia.

Y nosotros no podemos estar a la defensiva siempre. Debemos accionarnos antes. Debemos pasar al ataque, a la ofensiva. Ade-más, estamos pobremente a la defensiva porque no tenemos medios para actuar.

Yo pongo el ejemplo de Telesur, porque si no hubiera estado Telesur compitiendo, desafiando a las grandes televisoras repetidoras masivas del discurso del poder hegemónico, no hubiéramos sabido nada de lo que pasaba dentro de Libia. Cómo mataban a la población negra, diciendo que eran mercenarios africanos a favor de Gaddafi, cuando eran libios. No hubiéramos sabido lo que pasó en el Líbano (cuando atacó Israel a ese país). No hubieran sabido nada los pueblos de América Latina que ahora pueden ver ese canal.

Los corresponsales hicieron un trabajo muy valiente y denunciaron y dijeron lo que debían decir; mientras el resto —trabajando para el poder militar invasor—, callaron y mintie­ron, en actitud criminal.

Nosotros tenemos Internet, acceso a redes, pero eso no es masivo. Creo que este es otro momento, muy distinto a lo que hemos vivido antes. Y creo que el silencio de los intelectuales no puede ser, nunca más, nunca más. Tenemos que ponernos como objetivo: ¡Nunca más aquí!

Tardamos mucho en reaccionar. Y es nuestro deber accionar para detener estas guerras. Ese es nuestro papel. Tenemos las posibilidades y la capacidad suficiente. Y esto no se arregla simplemente escribiendo. Uno debe escribir y denunciar. Pero no es simplemente mandándonos mensajes, firmando comu­nicados de protesta, que en este caso no han existido. Lo había dicho en la anterior reunión: los intelectuales deben estar junto al pueblo, deben salir de sus cajas de cristal y estar en sindi­catos, universidades, barrios. Ese es su papel revolucionario en estos momentos. Tenemos el ejemplo de ustedes (Cuba). Sa­bían que los medios del poder no iban a publicarle a la Revolución e informaban por otros medios. Busquemos las fórmulas. Tenemos que ser mucho más creativos. Este es el continente de la imaginación y no es posible que se actúe con tan poca imaginación.

Creo que tenemos que estar muy atentos. Estamos viendo implosionar a Europa y hay que estudiar lo que Estados Unidos hizo para esto. Los europeos se metieron en guerras que les eran ajenas. Creyeron que se iban a quedar con todo. Se metieron en Libia, pero el que queda allí es Estados Unidos, que incluso en estos días mandó 12 000 soldados a Libia para cuidar los pozos petroleros. Es Estados Unidos el que está administrando y vendiendo el petróleo y los productos de Iraq y Afganistán. El que establece los gobiernos coloniales es Estados Unidos. ¿Dónde está Europa? Como capitalistas voraces cayeron en la trampa y arrastran a sus pueblos.

Creo que tenemos que despertarnos todos de un largo sueño. Estamos en una siesta. No es posible dormir la siesta cuando hay una guerra. Creo que es un momento en que hay que hablar con palabras fuertes, directas. No hay que ir con eufemismos, no hay que ir con planteos vagos. La Red de Intelectuales tiene que pasar a desempeñar, ahora sí, un papel mucho más vivo. No de cartitas, sino de trasmitir lo que se debe decir. Esto lo habíamos estado hablando con Marilia Guimarães de Brasil; somos mujeres un poco peleadoras, pero, bueno, allá vamos. Lo que queremos decir es que tenemos que hablar más profun­damente de todo esto.

Porque situaciones como estas no pueden volver a pasar. Lo que pasó con Libia no puede volver a suceder nunca más, porque ya vemos cómo se está aplicando el mismo modelo de intervención en Siria y en Irán. Y el silencio lamentablemen-te sigue.

Tenemos que ponernos a repensar todo esto de lo que es-tamos hablando y de lo que nos habló usted, Comandante, desde el año pasado. Y tenemos que conocer más de cada uno de nuestros pueblos.

Debemos mirarnos en el espejo de África que está siendo ocupada, recolonizada. En Libia se quiere instalar el Comando de Estados Unidos para África, el AFRICOM, autorización que Gaddafi había negado, y también por eso invadieron Libia. Y nadie lo dice.

Entonces ¿a qué nos llevan los silencios? Ese mismo esque-ma de control, de recolonización imperial se está aplicando en otros lugares y va a venir sobre nosotros de la misma manera. ¿Y todos van a quedar en silencio, como ahora? No, tenemos que romper con ese silencio, y esta es nuestra obligación pri­mera, revolucionaria e inmediata. Romper con el silencio y la mentira. Es una inmediatez (Aplausos).

Cmdte.- Yo quería señalar que esto que ellos están diciendo se está recogiendo, y lo primero que hay que hacer es revisarlo bien e imprimir un libro con ese material, es la forma de hacerlo llegar rápidamente, y no solo a través de Internet. Trato de ver lo que cada uno de ustedes quiere decir, en medio de una situación dura, difícil, y nos preguntamos qué hacer. Pienso que hay formas de responder.

Mientras hablaba Ramonet y cuando tú mencionabas a Telesur, yo pensaba en Venezuela y lo que está ocurriendo allí en este momento, pensaba también en Siria y los planes del imperialismo en ese país. Las noticias son cada vez más desvergonzadas y confirman lo que se está planeando aquí. Además, ellos mismos se sienten inseguros. No vayan a creer que controlan la situación; tratan de imponer cosas, pero no controlan. Lo más peligroso del Medio Oriente en este momento, es que lo que puede pasar allí, no lo sabe nadie: ni el Presidente de Estados Unidos, ni Panetta, ni Netanyahu, lo sabe. Cada uno tiene sus propios planes.

Stella Calloni

 

Hoy apareció un cable donde informa que los israelíes estaban probando unos armamentos antiaéreos que han desarrollado en cooperación con Estados Unidos. Creen que si los iranios lanzan algún ataque, lo pueden neutralizar. Están midiéndolo todo y se han acercado a un límite que es incompati­ble con la paz.

Si tú analizas la Crisis de Octubre ahora, tú notas un cam­bio. Entonces era la OEA condenándonos solo a nosotros, condenándonos y admitiendo todo lo que ocurrió en Guatemala, en Chile, en Cuba. Entonces era peor porque lo sabíamos unos pocos; ahora, por lo menos, lo que está pasando lo sabe un grupo selecto de intelectuales con prestigio. ¿Qué criterio había en­tonces? Se dividían por aquí, por allá. Hoy está todo el mundo pensando con libertad y pensando qué hacer y cómo hacerlo; pero no estamos desprovistos de recursos. Ellos controlan menos todavía las fuerzas y los fenómenos que han desatado, y es lo peligroso, porque tenemos que preguntarnos, ¿qué tiempo disponemos para arreglarlo? Antes nadie se preguntaba de qué tiempo disponía para eso. ¿Qué piensa Estados Unidos, qué di­cen los que allí manejan todo eso; qué piensa Rusia, qué piensa China, qué piensa la India, qué piensa Paquistán? ¿Qué quie­ren? ¿Qué piensa Turquía?, es una de las preguntas que se hace en este momento, y ya algunos han pronosticado que la que va a tener el papel fundamental en la agresión de Siria es Turquía.

Y, entonces, ¿qué dice Ban Ki-moon? ¿Qué dice la ONU? ¿Qué dicen los que deben estar preocupados en nombre del mundo por estos problemas? ¿Qué dicen los que están en el Consejo de Seguridad? ¿Van a creer lo que están diciendo allí? Están obligados, cada uno, a hacer un discurso y están enfren­tados allí

Dentro de esa situación, creo que daremos la batalla con la verdad en la mano; porque no se trata de tener solo la verdad, o de poder hacerla llegar por una vía o por otra, sino la fuerza de esa verdad. Y no hay antecedentes, porque estamos ante una situación enteramente nueva.

Creo que ahora debemos estar conscientes de eso. Que cada cual revise lo suyo, Abel recoge todo y lo imprime. Como estamos apurados, no hay que apurarse (Risas).

Abel Prieto.- Comandante, una observación a lo que decía Stella. Yo, realmente, no siento que los intelectuales de la Red han estado en silencio. Yo leo todos los días cientos de textos de enorme peso, de muchos de ustedes, incluida Stella, que están batallando contra la barbarie; pero, ¿qué ocurre?, eso no se co­loca en los medios que forman opinión, esa es la verdad.

Ciertamente los llamamientos a veces los sentimos como una cosa un poquito gastada; pero para nosotros fue muy importante aquel llamamiento que ustedes firmaron en el año 2003. Estaban diciendo en Miami: «Iraq ahora, Cuba después», en el año 2003. Estaban los tanques entrando, todavía no había empezado la resistencia en Iraq, era un desfile triunfal, y la CNN iba con ellos, como tropa acompañante, como los evangelizadores de la conquista que mencionaba Ignacio Ramonet. Es decir, en aquel momento tan peligroso, que ustedes firmaran aquel llamamiento y que lo leyera Pablo González Casanova —que iba a venir y no pudo— en la Plaza de la Revolución, eso tuvo una importancia tremenda.

Ningún llamamiento va a detener una guerra, eso lo sa­bemos, y la única opinión pública a la que un presidente nor­teamericano le tiene temor es a la opinión pública de Estados Unidos. Quizás una de las deficiencias de la Red, que la hemos trabajado de verdad creo que insuficientemente —mañana vamos a tener un taller a las 6:00 de la tarde, en la Casa del ALBA, va a estar Stella y vamos ahí a trabajar duro con esta nueva web, y ver y pensar todos juntos qué podemos hacer—, es llegar más a los sectores que pueden formar opinión dentro de Estados Unidos. Se avanzó en un momento determinado, es verdad que no hemos sido suficientemente creativos, Stella tiene la razón,

Comandante. Tenemos, incluso, algunos de nosotros que alfabetizarnos en el campo de las redes sociales. Hay compañeros que no estamos suficientemente preparados.

Hoy en Cuba se está trabajando fuerte, tenemos un montón de blogueros revolucionarios, hay gente que está trabajando en las redes sociales. Veo a Enrique Ubieta por allá, que acaba de presentar un libro sobre la realidad cubana, que me parece in­teresantísimo, y tiene un blog y utiliza Twitter. Son cosas en las que yo, que soy «gutenberiano» puramente, es decir, de la galaxia Gutenberg, como se dice, no tengo ese entrenamiento. Hay que aprender eso. Hay que aprender a utilizar las redes so­ciales, no para la bobería, como la inmensa mayoría de la gente usa las redes sociales; utilizarla para las ideas.

También nosotros tenemos la enorme limitación de los problemas de la banda ancha, las limitaciones que tenemos para la Internet, que no la hemos podido resolver por la misma política de los yankis.

Ahora, a mí me parece, Stella, que la gente no está apática ni está en silencio; pero que, sencillamente, estamos cercados por esas grandes corporaciones mediáticas que no colocan nada en la agenda que vaya contra los intereses hegemónicos; no la colocan, y nunca colocan un desmentido.

Ahora mismo mintieron con respecto a un hombre que muere, un preso común, un hombre de Contramaestre, que lo reclutan aquí antes del juicio, porque le había pegado a la mujer y había tenido una acusación, y se había enfrentado a los policías. Bueno, al hombre antes del juicio lo recluta la contrarrevolución y hasta inventan una huelga de hambre, y de pronto teníamos un mártir ahí, y el PP de España, el gobierno de Chile y algunos gobiernos europeos, pronunciándose: «¿Y los derechos humanos en Cuba, y ese mártir?». Entonces no­otros publicamos todo, publicamos hasta los partes médicos, los detalles, las declaraciones de la familia del tipo. Ahora, nadie publica un desmentido, ¡nadie te publica un desmentido! Lo que quedó como titular fue que en Cuba había muerto un mártir por sus ideas. Una persona, realmente, muy primitiva, violenta, un preso común y, de pronto, lo convierten en un mártir.

Cmdte.- Abel, y si lo publican no tiene importancia, pasa así, una rayita, un cable. Son muy sutiles en la experiencia de lo que cuelan. A veces para dar sensación de objetividad te publican una noticia del adversario, te lo hacen. Pero cuando uno ve Telesur y ve la seriedad con que trabaja, y sabe que tiene un país que por lo menos puede poner unos satélites en el aire, lle­gar aquí y allá. Y no tiene propaganda; realmente, cuando hace alguna no es para anunciar productos, sino programas que van a ser transmitidos. Bueno, uno tiene vicio de verlo y tiene a veces que dejarlo porque debe hacer otras cosas; pero los escucha cuando puede. Tienen fotografías, tienen imágenes, han estudiado el problema, y se ven cada vez más.

Abel Prieto.- Lo de Honduras, ¿cómo se hubiera sabido lo de Honduras sin Telesur?

Cmdte.- Ahora, tratan de evitar que se pueda oír en tal lugar, que no se oiga en Perú, y si se oye en Perú que no se oiga en Brasil; si se escucha en Brasil, que no llegue a tal punto, a tal estado de Brasil. Andan lidiando con todo eso.

Marilia Guimarães.- Primero yo quería felicitar al Comandante por estar muy bien, recuperado, con buen color; y nosotros muy contentos.

Cmdte.- Pero no logro que el té se parezca al té (Risas).

Marilia Guimarães.- En primer lugar quiero darte un gran abrazo de Oscar Niemeyer (Aplausos), que siempre está pendiente de ti.

Cmdte.- Perdóname que te dilaté el uso de la palabra.

Marilia Guimarães.- Siempre está pendiente de que si tú engordaste, cuántos kilos, yo no sé cuántos kilos, invento siempre 12, 15, 10.

Cmdte.- Yo estoy en contra, los médicos quieren que engorde y yo no.

Marilia Guimarães.- No, pero para la cabeza de él, tú eres un hombre muy grande, él es muy chiquito; engordar para él hace una diferencia muy grande.

Cmdte.- Pero si yo tengo envidia de toda la gente delgada, es lo que hace falta en el mundo; hay algunos que engordan demasiado... No voy a hablar de ningún país.

Marilia Guimarães.- Hoy en la mañana él llamó para saber si yo estaba aquí, si ya te había visto y si tú estabas bien, y le dije: «Sí, está de lo más bien, anda de parranda por ahí, para abajo y para arriba»; no, porque él anda de parranda para abajo y para arriba con sus 104 años, y entonces quiere saber cómo estás, y le digo: «Mira, está lanzando libros». Dice: «Ah, tráeme el libro». Le digo: «Claro que te voy a llevar los libros».

Cmdte.- Me dijeron el otro día que está clarísimo y trabajando.

Marilia Guimaraes.- Sí, está clarísimo.

Él nada más que tiene dolores en la espalda.

Cmdte.- Pero me hablaron de 102 años, ¿es verdad?

Marilia Guimarães.- Ciento cuatro y dos meses.

Cmdte.- ¡Mira que se acumulan los años! ¿Ciento cuatro? ¿Y por qué no le hacen un estudio genético a ver cuáles son las causas por las cuales ha vivido tanto?

Marilia Guimaraes.- Ah, no, dice: «¿Cómo está el minino? ¿Cómo está el muchacho?». El muchacho eres tú.

Cmdte.- Soy yo el muchacho (Risas y aplausos).

Marilia Guimarães.- Claro, porque, fíjate, tiene 104, puede ser su papá; no hay ningún problema en que fuera su papá. Oscar te quiere mucho, te admira como el gran líder de América Latina y te tiene como ejemplo en su vida.

Cmdte.- Claro que sí. No puedo ser su nieto, pero sí su hijo. Desde los 19 años, hacía rato que podía ser el padre mío.

Marilia Guimarães.- Yo creo que va a vivir como 112, 120; si viniese para acá, 120, pero tiene miedo a los aviones, y entonces es muy complicado.

Cmdte.- No, él no quiere saber de los aviones.

¿Cómo fue que hizo la universidad aquella de Constantinopla?

¿Se ha montado en algún avión? ¿Pero ni siquiera en los aviones modernos que dicen que son muy seguros?

Marilia Guimarães.- No, nada, nada, no va ni a Brasilia ya, no quiere saber, tiene mucho riesgo, solamente quiere saber de vino y mujeres (Risas).

Cmdte.- Por eso no quiere morirse.

Marilia Guimarães.- Bueno, eso es para relajar un poco.

Bueno, Comandante, yo endoso las palabras de Ignacio, de Stella y de François en cuanto a las redes sociales, pero quiero hacer un paréntesis en ese capítulo medio.

En Brasil, como usted sabe, las elecciones de la compañera Dilma fueron prácticamente una guerra mediática muy fuerte, en la cual yo tuve el placer de poder combatir duro, porque trabajo exactamente en el área de las ciencias sociales y en la informática.

Cmdte.- Precisamente ella y los que estaban con ella me hablaron de Niemeyer.

Marilia Guimarães.- Exactamente. Un ejemplo: pusieron un video en Youtube de un pastor hablando horrores de Dilma, que si iba al comunismo, que se iba a vender Brasil a Cuba; todo ese cuento que ellos vienen hace años hablando. Y perdieron su tiempo, porque, en definitiva, llegamos a la conclusión de que nunca el imperio ha ganado una guerra; ellos ganan batallas pequeñas, y las pierden casi todas. El único país que ha ganado una guerra ha sido Cuba. Sin duda ninguna es una cosa a pensar.

Cmdte.- Si la hubiéramos perdido habría sido duro.

Marilia Guimarães.- Entonces la elección de Dilma fue una elección muy fuerte. Nosotros sí logramos contrarrestar a los grandes medios de comunicación.

Hoy día, Journal O Globo, la TV Globo hace horrores, por­que todavía la televisión es muy fuerte, alcanza una parte de la población que nosotros no logramos alcanzar, es lógico; pero ellos están obligados, por la fuerza de Twitter, por la fuerza de Facebook y por la fuerza de las otras redes sociales, a dar en la segunda página todos los días lo que fue más noticia en Twitter y en Facebook.

Cmdte.- ¿Y quién heredó la televisión aquella?

Marilia Guimarães.- ¿Cómo?

Cmdte.- ¿Quién heredó aquellos medios, el imperio mediático aquel?

Marilia Guimarães.- ¡Ah!, la TV Globo… tiene una deuda muy grande con el gobierno. Antes de que se le renueve su concesión lo presiona hablando mal de todo lo que hace y cuando se le renueva ese contrato, pasa a hablar bien, a hacer buena propaganda. Por ejemplo, durante la última campaña electoral, todos los medios de comunicación estaban contra Dilma. Después de la renovación del permiso, hablan bien (Risas).

El gobierno para Dilma no es fácil. Hay una coalición muy fuerte con diversos partidos. Dilma fue mi compañera de organización, yo la quiero mucho. Ella cuidó a mis hijos 15 días antes de que yo secuestrara el avión para venir a Cuba porque era perseguida por la dictadura. Es decir, que tengo una relación muy fuerte con ella, pero ella tiene una situación —usted sabe— muy delicada, porque hay una coalición de derecha, de izquierda, de todo, y conciliar todo eso es muy complicado. Y tampoco ahora puede dejar de cumplir compromisos, como, por ejemplo, renovar el contrato de concesión de Globo, que fue dado en la época de Getúlio, es bien antiguo.

Sobre las redes sociales llegamos en las dos últimas semanas a una conclusión muy interesante. Empezamos a hacer una pesquisa en las redes sobre los Cinco, porque el Movimiento de los Cinco es un movimiento gigantesco, y todavía nosotros no nos habíamos dado cuenta hasta dónde este movimiento en las redes ha llegado, ha hecho, ha cambiado y cuánta gente ha agregado a este movimiento.

Para que usted sepa, en este momento el Movimiento de los Cinco, el día 5 de todos los meses, alcanza una audiencia tremenda en el mapa de Twitter, en el mapa de Facebook. Es una cosa de locos, tú miras el mapa entero: Asia, África, América y lo ves lleno de punticos… Lo puedo mandar por email a todo el mundo, a todo el mundo, a Australia, al norte de Canadá. Es muy grande y nos damos cuenta enseguida de que es verdad lo que decía Abel: «La Red no está parada», nosotros

somos los que no estamos aglutinando e informando esas situaciones.

¿Cuándo es el Movimiento de los Cinco? Todos los días 5; cuando el 5 cae domingo, hacemos domingo y lunes, y enton­ces queda duplicado, y ese mes siempre sale con bastante lucro, y este mes ha salido con un lucro enorme y la cantidad de gente que hace eso es muy grande. A medida en que nosotros vamos mapeando, nosotros podemos ver que están aumentando los punticos en la Red, de gente hablando algo de los Cinco.

Ya vi frases como, por ejemplo: «¿Qué es eso? Explica, por favor». Es decir, gente que oyó, que todavía no había visto, pero ya se ha dado cuenta de que algo pasa en el mundo, que hay cinco personas presas en Estados Unidos y no se había enterado, o porque la persona entró en la Red recientemente, o porque todavía no se había hecho parte de un grupo. Ese es un fenómeno bien interesante.

Abel Prieto.- ¿Y la novela de Fernando Morais tú no crees que ha ayudado también?

Marilia Guimarães.- La novela de Fernando (Los soldados de la Guerra Fría) está siendo un suceso increíble, muy grande. En la primera noche del lanzamiento del libro fueron vendidos 20 000 libros en São Paulo; en Río también pasó; en la noche de autógrafos fueron vendidos 25 000 libros. Son muchos libros, es mucho. ¿Por qué? Porque es un tema muy específico y es un tema político, que no es un tema del cual tú dices que todo el mundo va a comprar, y 25 000 ventas en un día para un asunto tan específico es considerado dentro de los editores como una venta enorme.

Pienso que ese libro vino bien, en un momento muy bueno, porque el trabajo de los Cinco ya estaba bastante consolidado y el libro viene a complementar bien esa información para las personas que no tienen acceso a la historia de Cuba y todo. Fue muy, muy bueno. Según tengo entendido, él ya tiene propuestas para hacer una película sobre el libro.

Otra cuestión de la fuerza de las redes que me gustaría colocar aquí, es que en todos los momentos tanto Cuba, Vene­zuela y Brasil fueron, de hecho, los tres países que trabajaron

muy duro. Es verdad que nosotros en Brasil contamos con una persona de mucho peso, que es Niemeyer. Cuando se pone en la Red el nombre de Niemeyer, un minuto después ya tiene millones de personas detrás de él. Es bien interesante el fenómeno Niemeyer, ¿no?

Por ejemplo, cuando hubo aquel manifiesto: «Ángel para un final», que los actores de Hollywood hicieron contra los artistas cubanos, plásticos y cantantes, que si estuviesen can­sados, ellos estarían dispuestos a ayudarlos, ¿te acuerdas? En­tonces, Silvio Rodríguez me llamó y me dice: «Marilia, tienes que hacer algo, hay que hacer algo rápido». Y entonces yo hice un manifiesto —Niemeyer estaba muy malo, ingresado—, y entonces yo misma tuve que hacerlo. Puse nada más la bandera de Cuba, era un Viernes Santo, con el nombre de Créeme, la canción de Vicente Feliú. Ellos utilizaron el título de la canción de Silvio. Yo utilicé el nombre de la canción de Vicente, Créeme, y decía que no, que nosotros no estábamos cansados.

Como decía ahorita Stella, ahora estamos más que dispuestos a empezar a luchar todos los días, y estamos muy fuertes, fuertes, fuertes.

Créeme yo lo lancé a la medianoche de un viernes y el sábado en la mañana tenía 120 000 visualizaciones. Fue un fe­nómeno, y nadie oyó a Vargas Llosa, ni a Andy García decir nada. ¿Ustedes vieron? Nadie vio, porque la respuesta fue óptima. Theotonio Dos Santos me ayudó, era el único que estaba; yo busqué a Theotonio y le dije: «Theotonio, completa ese Créeme, porque tengo a Niemeyer ingresado, no lo puedo hacer sola». Lo envié a Cuba, Cuba lo envió a la red de artistas e intelectuales, y esta lo hizo circular. De una cierta forma, en muchos momentos la Red está funcionando.

Bueno, ese es el aporte que yo quería dar y quería preguntar que tú pensabas, y nos ayudases, ya que tú creaste esas redes y nosotros estamos contigo. Nos proponemos hacer el encuentro de los intelectuales en Brasil, presidido por Niemeyer en mayo, por ahí, porque es un mes bueno por el clima, porque también tenemos que pensar en el clima, ¿no? Cuando hace mucho calor es más complicado.

Cmdte.- ¿Qué evento es?

Marilia Guimarães.- Sí, en Río, en el Jardín Botánico, y él quería que yo en diciembre te preguntara si podía ser, pero yo no pude venir en diciembre, y él tiene mucha prisa. Todo con él tiene que ser para ayer.

Abel Prieto.- Niemeyer tiene mucha prisa en saber la opi­nión suya sobre ese evento. Ellos tienen el financiamiento, todo.

Marilia Guimarães.- Nosotros ya tenemos el financiamiento, ya tenemos el local.

Abel Prieto.- Niemeyer quería que ella le preguntara en diciembre, pero ella no pudo venir.

Cmdte.- ¿En dónde quieren hacerlo?

Abel Prieto.- En Río, presidido por Oscar Niemeyer, en mayo.

Cmdte.- ¿Y cómo va a ser el evento?

Marilia Guimarães.- Sería un encuentro exactamente pa­recido a este encuentro de hoy, con algunas personas invitadas y coordinado junto con el Ministerio de Cultura de Cuba y con Venezuela, para de acuerdo todos poder usar la Red, porque la Red necesita ser adecuada, necesita unirse y discutir algunos puntos más o menos por ahí. Como ya tenemos el patrocinio del propio gobierno brasileño que va a patrocinar, entonces podemos hacer un encuentro un poco mayor.

Cmdte.- ¿Y van a llevar muchos intelectuales de Brasil?

Marilia Guimarães.- Los que estamos aquí y los que no es­tán también.

Cmdte.- De Suramérica, ¿no?

Marilia Guimarães.- Los que ya son parte de la Red, algu­nos, un grupo, parecido al que Venezuela hizo en Italia, y apro­vechar ese encuentro para lanzar el libro Guerrillero del tiempo.

Cmdte.- Por ahí está la autora del libro.

Marilia Guimarães.- Estuve hablando con ella, me quedé encantada de que ha compartido eso y ha traído para nosotros todos esos recuerdos que nos dejó muy felices. El libro está muy bonito, muy bonito. Yo creo que los brasileños lo merecemos.

Cmdte.- ¿Y los brasileños entienden el español escrito?

Marilia Guimarães.- Ya lo estoy leyendo. Lo empecé a leer ayer en la noche.

¿No lo tienen en portugués?

Cmdte.- Sí.

Cuando yo converso con angolanos, con los brasileños, los entiendo.

Marilia Guimarães.- Sí, lo vamos a traducir al portugués.

Cmdte.- Cuando Dilma hablaba, ella decía que hablaba en «portuñol», se entendía perfectamente. La traductora no tenía que traducir nada. Se entendía perfectamente.

Marilia Guimarães.- Sí, tiene que ser en portugués, porque si no cómo...

Cmdte.- Debe ser más fácil que ustedes lean del español al portugués, que para un cubano leer del portugués al español. A mí me confunde, por lo menos, o será que yo no tengo facilidad para el idioma; hemos tenido muchas relaciones con los de habla portuguesa, los angolanos por ejemplo. Nunca hubo ningún problema para entender a un angolano.

Marilia Guimarães.- ¿Y a los brasileños?

Abel Prieto.- Ahí está la ministra de Angola, Comandante, Rosa Maria Cruz e Silva.

Marilia Guimarães.- Allí, Comandante, hay una angolana.

Cmdte.- Figúrate que había miles. Más de 300 000 cubanos pasaron por Angola. No había dificultades para conversar. Parece que las áreas de Cuba y las áreas de los demás países de habla portuguesa, los de Mozambique, los de Cabo Verde, los de Guinea Bissau, todos nos entendíamos perfectamente con ellos. Con los brasileños, bueno, no es tan fácil.

Marilia Guimarães.- ¿Puedo explicarte?

Cmdte.- Sí, no es que yo lo exija...

Marilia Guimarães.- Por el oído. Es que tú los oíste a ellos hablando, tienen una musicalidad. Tú oíste más a los angolanos. En la colonia brasileña aquí eran muy pocos, y entonces no tuvimos tiempo de impregnarte con nuestros modos. Ese es el secreto.

Cmdte.- Organiza todo lo que tienes que decir, acuérdate de que tenemos la idea, tenemos la proposición de publicar las intervenciones, la tuya puede ser excelente, pero no hagas todos los cuentos que hiciste aquí (Risas).

Marilia Guimarães.- No, no. Ahora voy a empezar por lo que no hice.

Fuimos a buscar dónde habían empezado las redes socia­les. Eso es muy lindo, ¿verdad? Fuimos a buscar, y buscamos y buscamos y buscamos, y Marcelo, mi hijo, me dice: «Mira que tú eres burra, ¿eh?». Yo le dije: «¿Cómo burra?».

Él dice: «Sí, la primera red social, te voy a decir ahora mis­mo cuál fue». Le dije: «¿Cuál?». «Radio Rebelde». Yo le dije: «¿Qué es eso, Marcelo?». «Sí, la Radio Rebelde fue la primera red social victoriosa» (Aplausos).

Cmdte.- Ah, se me había olvidado, hace como 50 años. ¿Tú no sabes que nosotros trasmitíamos incluso después para Perú en los dialectos quechua y aymará? Nos ocupábamos de eso.

Abel Prieto.- Usted está hablando ahora de Radio Habana-Cuba.

Cmdte.- Eso fue hace como «cinco siglos», por lo menos.

Marilia Guimarães.- Bueno, entonces como fuiste tú mismo quien empezaste la primera red social, nosotros tenemos la obligación de hacer de ese nuevo medio el más victorioso, el más fuerte en el planeta.

Cmdte.- Claro, yo no tengo duda de que ustedes deban hacer eso. Pero en el caso mío fue una casualidad, nosotros no sabíamos nada de eso, ni podíamos imaginarnos que un día estaríamos discutiendo esto aquí. Nosotros creíamos, realmente,

que ese imperio se iba a acabar antes, pero, bueno, ha durado bastante, demasiado ya.

Marilia Guimarães.- Bueno, gracias, un beso (Aplausos).

Cmdte.- Acuérdate del trabajo, toda intervención tuya es muy importante.

Abel Prieto.- Harri Grünberg y después Stella; un compañero de Alemania, del Movimiento de Solidaridad...

Cmdte.- ¿Es alemán o es de Alemania?

Abel Prieto.- Alemán, del Movimiento de Solidaridad con Cuba. Ellos vinieron a la Feria por el ICAP.

Harri Grünberg.- Bueno, se puede definir qué es lo que soy, pero voy a hablar en español.

Nuestra red representa a 43 organizaciones de solidaridad con Cuba en Alemania.

Estoy muy orgulloso de poder estar aquí, y expreso ese sentir también por parte de la delegación de los alemanes que están aquí.

La última vez que lo vi —puedo a lo mejor decir ese secreto—, y fue la primera vez, fue en Caracas en el año 1959, después del triunfo de la Revolución, que usted pasó por la Avenida Urdaneta, en Caracas, y ahí estaba yo con mi papá; yo un carajito de ocho años, viendo a Fidel.

Cmdte.- ¿Tú sabes quién estaba allí?, Neruda, y además me fue a ver al hotel donde estábamos, y cuando me doy cuenta había un tipo detrás de la puerta oyendo lo que hablábamos. Yo no sabía que la CIA existía (Risas), me enteré ese día, ¡increíble!

Harri Grünberg.- Bueno, en aquel entonces mi papá era militante del Partido Comunista y claramente me dio ese camino de apoyo a Cuba. Pero ahí hubo una diferencia, mi papá siguió oyendo Radio Moscú, como red vieja, y yo Radio Habana-Cuba (Risas), así que hubo unas cuantas diferencias.

Cmdte.- Por lo menos duró la nuestra casi tanto como du­raron ellos (Risas).

Harri Grünberg.- Yo quería contribuir en un elemento en el debate.

Creo que es completamente correcto hablar de las guerras que están pasando ahora, que son guerras coloniales. Y la intención no solamente es de apoderarse de las riquezas y del control del mercado, sino de extinguir todo lo que es un freno hacia la dominación del capitalismo globalizado mundial, todo régimen que es un freno en contra de ese proceso, y por eso es muy complejo.

El problema al que estamos asistiendo hoy día es que hay una dicotomía entre la percepción de ese proceso en el Sur y en el Norte. Cuando se desarrollaron las guerras anticoloniales y después la Revolución Cubana, en Europa, toda una capa intelectual acogió esa lucha y fue vocero de solidaridad con esas luchas; hemos perdido eso en Europa.

Hoy ha habido una colonización que fue parte también de todo ese discurso de derechos humanos, de la posición de que lasguerras contra el abuso de los derechos humanos es algo legí-timo; todo eso ha puesto atrás, ha hecho retroceder todo lo que progresamos en apoyo hacia los movimientos de liberación del Tercer Mundo. Esa noción ya no existe hoy día. Ahora nosotros tenemos fuerzas políticas que se proclaman de izquierda en Europa y que dicen: Sí, la guerra en Libia, la que se desarrolló fue justa; fue justo implantar un control aéreo en Libia, como lo expresaron muchos dirigentes de la izquierda en Francia, por ejemplo. Entonces, nosotros hoy tenemos que intensificar nuevamente un diálogo entre las fuerzas progresistas de América Latina, de África, de Asia con las de Europa, al igual que intensificar el intercambio entre los intelectuales de esas regiones.

Mi idea sería, si se pudiera hacer una carta abierta de los intelectuales de América Latina hacia los intelectuales de Europa, explicando cómo el Sur ve hoy la situación que estamos confrontando. Hay que abrir espacios para el diálogo, para decir: No, estas no son guerras por los derechos humanos, sino que son guerras coloniales. A ese punto central hay que nuevamente abrir el discurso.

Yo también soy militante del Partido de izquierda en Alemania, pero estamos cada vez más en una defensiva, tenemos que maniobrar políticamente en una situación de defensiva en la cual nos ponen los medios. Por ejemplo, hubo un debate en televisión hace unas semanas, en un programa dominical que ven millones de personas y ahí un reaccionario del Partido Demócrata Cristiano atacó al exsecretario general de nuestro partido, diciendo: «Ustedes mientras digan Cuba sí, y apoyen a Cuba, no son una fuerza democrática». Toda esa presión que se levanta es una situación en la cual las izquierdas europeas están maniatadas de poder accionar.

Es importante ese diálogo entre la izquierda europea, las fuerzas progresistas, los intelectuales, para recuperar la ofen­siva también en los países del Norte; porque la solidaridad a nivel mundial de las fuerzas contra el imperio, necesita también fuerzas dentro de los países del Norte para poder contrarrestar esa ofensiva.

Por eso la idea de esa carta abierta de los intelectuales. Se podría hacer una carta abierta desde La Habana para los intelectuales europeos, explicando el peligro de guerra, explicando la problemática de las nuevas guerras coloniales.

Muchas gracias (Aplausos).

Cmdte.- Una pregunta quiero hacerte.

Se habla en Alemania de suspender el empleo de la energía nuclear, ya tienen trazada una línea, ¿con qué van a sustituir esa energía?

Harri Grünberg.- Bueno, la sustitución de la energía tradi-cional pasa por una diversificación energética. Primero comienza la producción de carros que consumen menos gasolina, que para la industria automotriz de Alemania sería un empuje hacia delante. Lo segundo, la sustitución de los carros, por carros eléctricos, recargables.

Cmdte.- ¿Y de dónde van a sacar la energía?

Harri Grünberg.- Es el punto, van a sacar la energía del desarrollo de la energía solar, de la energía del viento.

Cmdte.- Sí, pero no tienen desiertos allí. La energía solar parece que requiere todavía mucha superficie para captarla.

Harri Grünberg.- Sí.

Cmdte.- Y yo veo que hay algunos molinos, pero me pre­gunto si todo lo que consumen de electricidad puede ser generado por esos molinos.

Ahora, ellos han dicho casi la fecha en que van ya a quitar los reactores que tienen. ¿Tú sabes si por casualidad en Alemania hay gas de esquisto debajo de los yacimientos aquellos que fueron de carbón?

Harri Grünberg.- ¿Si hay gas debajo de los yacimientos de carbón?

Cmdte.- Sí, gas de esquisto.

Harri Grünberg.- No, no lo sé.

Cmdte.- Francia tiene alrededor de 180 billones de metros cúbicos, que en español es millón de millones, y en inglés le llaman trillón.

Harri Grünberg.- Bueno, sobre eso no se ha hablado hasta ahora.

Harri Grünberg

Cmdte.- En metros cúbicos tienen el equivalente, más o menos, Francia, de 170 a 180, y Polonia, que está al lado, también con una cifra, más o menos, parecida.

Si hay reservas en Alemania, no consta, aunque todos esos datos están hace ya rato en las oficinas que tienen en Washington. Pero nadie hablaba de eso, ninguno de los medios estos; porque uno leía los cables todos los días, y nunca se mencionó. Un día en fecha reciente aparece un cable hablando del gas de esquisto, y me di a la tarea de averiguar qué es el gas de esquisto, y es realmente terrible. El gas de esquisto tiene un método de extracción por fractura hidráulica que es sumamente contaminante y cancerígeno. La mayor existencia, en este momento, la tiene China, equivalente a 1 250 billones de metros cúbicos; después Estados Unidos, alrededor de 800; luego México, casi todo en el mismo territorio ese que perteneció a México. El método permite incluso extraer petróleo tradicional en rocas complicadas. Como se conoce la humanidad esta consumiendo en 200 años lo que la naturaleza tardó 500 millones de años en crear. ¡Es increíble! Al ritmo que lleva, en el año 2030, que está en la esquina, las necesidades de energía aumentan un 50 %, y las necesidades de alimentos, otro 50 %, y la de agua potable, el 30 %. Hay que tener en cuenta los problemas de la India, cuyas aguas subterráneas se agotan progresivamente.

Yo hablé, porque aquí busqué los textos de lo que conver­samos aquella vez, y mencioné el caso mismo de la India. Hay miles de pozos que se están quedando sin agua, se están agotando los mantos freáticos de la India; se trata de un país con 3 millones de kilómetros cuadrados aproximadamente y casi tantos habitantes como China.

Cuando conversé con una delegación china importante, bien informada, que estuvo aquí, me dijeron que los indios llegarán a los 2 000 millones de habitantes antes que ellos, que actualmente cuentan con 1 340 000, incluyendo Taiwán, Hong Kong y Macao. En total 1 300 millones que tienen que ser directamente suministrados por ellos. Poseen importantes áreas desérticas, en ellas van a desarrollar la captación de energía solar. Son los mayores consumidores de carbón, algo más de 3 000 millones de toneladas, y también los más grandes importadores de ese producto —creo que sustituyeron a Japón ahora, ocuparon el primer lugar— para las plantas eléctricas que tienen, y ahora apareció el gas de esquisto, que nadie sabe, yo no sé lo que van a hacer, pero es un combustible con problemas de extracción peligrosos. Los yankis ya lo están usando; a eso se debe que ellos, que consumen más de 20 millones de barriles, ya estén importando solo alrededor de 10 millones, y este año se afirma que como importadores estarán por debajo de China, ya que importarán menos de 10 millones de barriles de combustible diarios. Esas son noticias muy importantes.

Otra noticia que apareció sobre el agua. Arabia Saudita deja de producir trigo, porque tenía una reserva de agua subterránea, un poco parecida a lo que Libia posee mucho más abun­dante, en una superficie equivalente a la República Alemana. Sobre esa agua fósil dije un día que visité Libia, que iba a valer más que el petróleo. Me vino a la mente una vez que me llevaron al desierto y me mostraron un cultivo de alfalfa en el desierto regada con aquella agua. Si mal no recuerdo consumía 2,5 metros cúbicos de agua por metro cuadrado.

Entre otras cosas que se han hablado de Libia, hay que re­saltar un hecho: se afirma que Libia poseía en el exterior entre 200 y 300 mil millones de dólares, que los invasores atribuían al Gaddafi, y ahora resulta que Libia no tiene dinero y hay que prestárselo. ¿Qué han hecho con los 300 mil millones de dóla-res depositados en Estados Unidos, Alemania, Suiza, Italia y todos esos lugares? Son fenómenos que están ocurriendo, y creo que todos esos datos, deben hacerse conocer.

La pregunta que yo te hacía deriva de eso. Cuando leí que Alemania renunciaba a la energía nuclear, después del desastre en Japón.

Se afirmaba que un avión cualquiera, en la acción de un suicida, que se proyectara sobre una planta nuclear de las cua­les no tenían protección para eso, crearía una catástrofe mucho mayor que la de Chernobil. Vean qué vulnerabilidad la de muchas plantas nucleares.

Aquí una vez se intentó hacer una. Los soviéticos nos qui­sieron ayudar, para resolver el problema eléctrico; pero cuando se produjo lo de Chernobil se dilató. Era de enfriamiento por agua, no como la de Chernobil, que esa no tenía protección ninguna. A mi juicio fue una cosa terrible; cuando aquello estalló, hizo un gran daño. Al ocurrir la tragedia de Japón, puso de moda otra vez la preocupación sobre la energía nuclear y el mundo empezó de nuevo a preocuparse.

Alemania sacó las conclusiones estas; pero a mí me parecía muy extraño, porque sabía que ellos no tenían con qué sustituir la energía nuclear a la cual estaban renunciando. Valoraba, desde luego, positiva su decisión, y me pregunté: ¿cómo lo van a resolver? Y sospecho, casi estoy seguro de que ellos estaban contando con el gas de esquisto de Polonia y de Francia.

Francia tiene el 80 % de la electricidad derivada de la ener-gía nuclear, más o menos, y es la que se siente más segura. Cuando se produjeron los accidentes esos, más el de Estados Unidos, ellos no habían tenido ninguno de ese tipo; hasta les asignaron la tarea de una investigación en 30 años para ver cómo se aprovechaba la energía del sol.

A todas esas noticias uno les prestaba atención, porque está consciente de la importancia que tiene este problema. Esa me sorprendió y por eso te hice la pregunta, y te sugiero que averigües un poco sobre eso. Ellos están calladitos, pero seguro, seguro que están contando con el gas de esquisto.

Harri Grünberg.- Tenemos aquí en la delegación un diario de izquierda, en Alemania se llama Junge Welt, el cual seguramente se va a poner en la pista, a averiguar eso.

Cmdte.- Bien, me alegro, muchas gracias.

Harri Grünberg.- Cuando la señora Merkel tomó la deci­sión fue criticada severamente por el gran capital alemán; se puso el gran capital alemán arrecho con la Canciller.

Stella Calloni.- Solo quería decir, Abel, primero, que está muy reconocido todo el trabajo que ha hecho y lo importante que ha sido la Red; pero está un poquito detenida. Convengamos que en este momento que más se le necesita, tendríamos que estar muchísimo más activos.

El tema es que cuando yo decía que no bastaba solamente hacer y firmar los comunicados, sino que tenemos que hacer  

algo más. Sí, tenemos que proponernos salir hacia el pueblo, te­nemos que proponernos tener otro tipo de voz, otro tipo de co­municación, porque dadas las condiciones, por ejemplo, de lo de Siria ahora, no se ha hecho nada. Hasta ahora yo no he visto ningún comunicado de nadie. Entonces, esta lentitud ayudó a que el modelo libio, igual, tal como se aplicó en ese país de Noráfrica, se aplicara en Siria.

Hicieron lo mismo: un supuesto levantamiento popular, que si lo hubo fue manifestación pequeña, pero ya estaban allí los mercenarios en Benghazi. No hubo ningún bombardeo de Gaddafi contra el pueblo, ya está comprobado. Los rusos y los chinos lo han especificado claramente y también los observadores de la Unión Africana. Sin embargo, se usó esa mentira del bombardeo como la violación de derechos humanos para actuar contra ese país.

Cmdte.- El caso de Siria es peor todavía; porque por lo menos tú puedes analizar la política de Gaddafi, que tuvo aciertos y tuvo errores. En un momento se quedó solo, ¿no?, cuando se cayó la URSS. Algo sobre eso escribí, cómo ocurrió todo, y Reagan fue el primero que metió los aviones allí. Yo estuve en la casa de Gaddafi, porque él estaba, como norma, en la casa. Des-pués del bombardeo estuve de visita allí, me mostró la casa bombardeada, contó lo de la niña que había muerto allí. Años después, cuando se produce el hundimiento de la URSS, él se de-sestabiliza un poco y cree que puede resolver acercándose a Occidente. Entonces, todo el mundo corrió para allá: el gobierno de España, el de Francia, el de Inglaterra, hasta Bush, quien fue el primerito que corrió, y dice: «¡Ah, qué bueno!», y entonces Gaddafi negoció hasta antiaéreas que le habían suministrado los soviéticos. Porque, se puede caer la URSS, pero no se cayeron los cañones ni las antiaéreas. Nosotros el armamen­to que tenemos es soviético y la mayor parte de ese armamento vino cuando existía la URSS, pero ahí está el armamento bien cuidado, bien atendido, y, sobre todo, lo más importante es la adaptación de las tácticas a la nueva situación, que es muy cambiante.

Stella Calloni.- Y el dinero lo puso en Europa porque pensó que los bancos europeos eran serios, y entonces puso casi

todo el dinero del Estado libio en Europa. Fue una trampa. Lo convencieron.

Cmdte.- Gaddafi tuvo algunos errores de apreciación. Se quedó solo, desde luego, cuando aquello se derrumbó y los yankis aprovecharon; porque todos fueron cómplices, todos fueron allí a vender, a vender armas. Los ingleses vendieron todos los instrumentos de represión interna; se los vendieron a los libios; franceses, italianos, españoles los suministraron. Bueno, Gaddafi era un zar en Europa, iba y venía. Hay que ver las filmaciones realizadas.

Stella Calloni.- Francia vendió armas. Además, los que le vendían las armas conocían las armas, las que podían servir o no para la defensa que tenían que hacer. Esa era la gran debilidad que tuvo Libia en su último momento.

Pero, aparte de esto, también la gente tiene que saber cómo estaba el pueblo libio, también hay que explicar la resistencia que hubo.

Cmdte.- Nacionalizó empresas extranjeras, hizo reforma agraria, ofreció agua potable a la gente; había servicios médicos, servicios educacionales, se preocupó por el pueblo; esa es la verdad, hizo cosas muy positivas, tiene sus méritos.

Stella Calloni.- Por eso le digo, son muchas las cosas. Es necesario que sepamos todo esto al momento de tomar una posición, que sepamos los elementos negativos, los positivos.

Además, allí en Bani Walid tiraron lo que le llaman la bom­ba atómica de los pobres, que es una bomba que mató en muy pocos minutos a una tribu entera de 2 000 personas; la bomba quita el oxígeno. Probaron armas, como usted bien lo decía. También como Panamá (1989). Libia fue una Guernica de la re­gión, porque probaron un montón de armas.

También está el tema de que tampoco hacemos un segui­miento de lo que han dejado todas las guerras, la de la ex Yugoslavia por ejemplo, qué peligros hay para la ecología en todo el armamento que están utilizando ahora. Eso tampoco lo hemos hecho.

Entonces, a lo que voy, yo reconozco la Red, pero no tu­vimos un trabajo colectivo. Sí, cada uno escribió lo que pudo y peleó como pudo, porque la soledad, en este caso, fue muy grande, y que te dejaran de publicar en periódicos, te cierran las puertas en las narices por tratar de decir la verdad. A mí me pasó, a mí me censuraron en algunos lugares que me publicaban porque era sobre Libia, y porque el poder de los israelíes, de la derecha más dura de Israel en muchos medios es muy grande, otra cosa que no estamos estudiando, porque muchísimos medios están en esas manos y no te dejan hablar.

A lo que voy es a que tenemos que hacer algo más y realizar muchas acciones creativas. Por ejemplo, conferencias de prensa, acciones ingeniosas. Lo hacemos muchas veces con Adolfo Pérez Esquivel cuando se quiere denunciar algo y tener impacto. Muchas veces inventamos cosas distintas, audaces, para ver cómo se impacta en los medios, pero que no se ignore.

Entonces, a eso voy, a que no podemos estar tan pasivos en ese sentido. Esa es la pasividad mala, la pasividad negativa.

Si nosotros hubiéramos denunciado el modelo libio a nivel mundial, incluso con algunos europeos y quiero destacar el gran trabajo que hace ese periódico que mencionó el compañero en Alemania, porque es lo único, o uno de los únicos que desafía el sistema. Hay que estar en Alemania, entre la enorme desinformación y ser el único que pelea, es muy importante eso.

Entonces, creo que esa propuesta que él hace de los intelectuales tenemos que recogerla urgente, porque tenemos una dis-tancia muy grande entre todos nosotros y debemos vencerla, acortarla. Tenemos que comunicarnos más, hablarlo todo muy a fondo para que nos acompañemos mutuamente y actuemos colectivamente.

Eso es lo que quería yo agregar, simplemente para decirte lo de la Red. Gracias.

Cmdte.- Fíjate, se veía tan clara la política, que yo escribí una reflexión cuando no se hablaba de invasión, y dije que la intención era invadir. Todo el mundo se quedó sorprendido; pero era claro que esa era la intención.

Abel Prieto.- Usted dijo «La guerra inevitable».

Stella Calloni.- «La guerra inevitable», lo dijo en referencia a la OTAN. Es decir, hubo una línea que estaba mostrando usted con una claridad meridiana, que ahí teníamos que abrevar no­sotros también como el grupo de intelectuales que estamos actuando. Creo que en eso estuvimos muy flojos y tenemos que admitirlo, tenemos que saber ser críticos con nosotros mismos.

Abel Prieto.- Yo creo que es muy importante ejercer esa autocrítica permanentemente. La Red tiene que tener ese sen­tido con el que nació, ecuménico, de unir gente, gente sin duda progresista, gente sin duda pacifista, gente sin duda antifascista; pero con ese sentido muy amplio. Tenemos que tener todo ese cuidado, y lo que quizás podemos hacer, Stella, y tal vez cuando nos reunamos mañana podemos hablar, es qué artículos de miembros de la Red sean traducidos —Cuba, por ejemplo, Venezuela lo puede hacer también y quizás en otros países se puede hacer; tal vez Marilia que tiene un trabajo importante allá en Brasil.

Cmdte.- En inglés, no se olviden que hay que explicar en inglés las verdades para que los yankis, los ingleses y otros muchos las conozcan.

Abel Prieto.- Traducirlos a los idiomas principales donde se forme opinión, empezando por el inglés, y circularlos por la Red. Es decir que la Red no pretenda siempre poner de acuerdo a mucha gente, porque resulta a veces desgastante. Es la verdad, compañeros, a veces resulta desgastante, y apelar, en ocasiones, a este mecanismo, que permitiría que la Red fuera una fuente permanente para circular textos.

Cmdte.- De la verdad.

Abel Prieto.- Circular ideas, que quizás tú puedas no estar de acuerdo con un enfoque en un sentido u otro, pero que circulen cosas asociadas. Como usted dice, tenemos la verdad, y no podemos impacientarnos también decía usted.

Cmdte.- Lo bueno que tiene es que no es cuestión de firmar, sino de hablar, de decir lo que se piensa. No compromete a nadie con algunas cosas, sino expone su punto de vista.

Abel Prieto.- Yo creo que podemos circular más textos, tra-ducirlos y circularlos, y acudir al llamamiento en algún caso en que tengamos un consenso rápido sobre un hecho específico.

Cmdte.- El llamamiento debe deducirse de lo que está ya dicho por cada uno.

Abel Prieto.- Correcto, estoy de acuerdo con usted.

A ver, Adolfo.

Adolfo Pérez Esquivel.- Fidel, me alegro mucho de verte, que estás bien, estás hecho un pibe (Risas), y con la fuerza y el ánimo de siempre. Esa fuerza que alienta no solo a los cubanos, sino a toda América Latina y a muchas otras partes del planeta.

Cmdte.- Y a mí mismo, cuando yo hago algo, me aliento a mí mismo (Risas).

Adolfo Pérez Esquivel.- Así es.

Cmdte.- Tengo que contarme entre los que necesitan aliento.

Adolfo Pérez Esquivel.- Me parece muy bien.

De lo que se ha planteado quería hacer un pequeño aporte. Aquí estaba leyendo ese letrero: «Encuentro de intelectuales por la paz y la preservación del medio ambiente», pensé que hay muchos monocultivos. Una plantación de árboles es monocultivo, no es un bosque, es un monocultivo. Un bosque tiene una gran diversidad. La madre naturaleza nunca generó monocultivos, siempre fue de una gran riqueza, una gran diversidad de todas las especies hasta del ser humano. Pero los avances tecnológicos, científicos, han desarrollado también lo que es la explotación donde se privilegia al capital financiero sobre la vida de los pueblos.

Me voy a referir muy brevemente a cosas que dijeron Stella Calloni y los compañeros y compañeras que me precedieron en la palabra sobre lo que se viene conversando en esta reunión. Es cierto que los problemas no han terminado, que la huma­nidad está sufriendo cambios muy profundos en todas las direcciones. Digo que siempre la dominación no comienza por lo económico, sino por lo cultural. Hay una fuerte dominación cultural, y también en esta dirección el sistema, que es jodido pero es inteligente; sabe cómo manipular y generar también los monocultivos de las mentes, y así, como las plantaciones de monocultivos utilizan los agrotóxicos —en el caso de la soya, el glifosato—, también hay tóxicos de la mente, y hay reacciones también a esos tóxicos y creo que la resistencia de los pueblos, la lucha de los pueblos por abrir nuevos espacios.

Lo que decía de los medios de comunicación Ignacio Ramonet, de cómo se manipula la información, que va generando los monocultivos.

En el mundo hoy la información está manipulada. ¿Cómo generamos otros espacios para contrarrestar esa manipulación?, creo que esto es parte de la resistencia, la resistencia social, cultural, política, espiritual de los pueblos, porque la dominación cultural, los monocultivos de las mentes nos están llevando a perder las identidades, los valores, la riqueza, la biodiversidad, las pertenencias y la vida de los pueblos. Creo que en estas so­ciedades consumistas se está produciendo esto.

Justamente —y lo venía pensando para señalar así muy bre­vemente— han surgido reacciones frente a esto, y hoy en muchos de los países mal llamados del Primer Mundo —yo no creo en esto de primero, segundo o tercer mundo, simplemente so-mos un solo mundo mal distribuido, no otra cosa— han surgi­do los llamados «indignados», en Europa, cuando el Estado de Bienestar se les termina. Lo vemos en Estados Unidos, lo vemos en Europa. Hoy sienten el impacto de la crisis económica, pero creo que más que crisis económica es una crisis de valores, es una crisis de identidad, que van perdiendo su sentido de per­tenencia, y creo que en esta crisis de identidad surgen los «in­dignados».

En América Latina nosotros vivimos indignados. No tie­nen que enseñarnos a ser indignados.

Merleau Ponty decía que un revolucionario —y lo conocen muy bien— no se hace a través de la ciencia, sino de la indignación frente a las injusticias, al hambre, a la pobreza, a la ex­plotación; porque vos no te hiciste revolucionario a través de la ciencia, sino a través de un pensamiento social, cultural, político, y la ciencia se suma a todo esto. Pero creo que la indignación es frente a las injusticias, y en este momento tenemos que estar pensando qué hacemos. Los diagnósticos están; pero qué hacemos frente a todo esto.

Estamos tratando de experimentar, de ir construyendo nuevos caminos, de ir abriendo espacios, de tratar de compartir con los sectores populares. Creo que los intelectuales tienen que tener ese acercamiento a las bases, a los sectores populares y compartir, porque nosotros tenemos que aprender mucho de esos sectores populares.

Muchas veces cuando viajo para compartir a las favelas, a las villas, a los tugurios, a las casas de brujas, ahí nos encontramos con la sabiduría de los pueblos, sus luchas y esperanzas. La sabiduría no es de aquel que lee más libros; la sabiduría es de aquellos que comprenden el sentido profundo de la vida.

Creo que desde ahí podemos recrear estos nuevos para­digmas de lucha de los pueblos, y me alegro de que surjan los indignados, y me alegraría también que muchos gobernantes, que tienen miedo…, porque —como decía Pablo Freire— lo contrario del amor no es el odio; lo contrario del amor es el miedo a amar, es el miedo a la libertad, y si se tiene miedo a la libertad es porque estamos vencidos.

Creo que hoy tenemos que comenzar a repensar todo esto. Me alegro que podamos compartir el pensamiento, ver cuáles son los caminos. No tenemos recetas. A mí las únicas recetas que me gustan son las de la cocina, y no todas. Pero si tenemos estas redes, esta forma de construir, de pensar y de hacer, podemos llegar a que el medio ambiente de una sociedad sea un ambiente sano, que no esté contaminado y que no sean monocultivos, porque uno de los grandes peligros en los medios de comunicación —y los que están en el mundo periodístico lo saben perfectamente— es el monocultivo de las mentes.

Nada más que esto (Aplausos).

Abel Prieto.- Comandante, el doctor Peter Phillips. Adelante.

Peter Phillips.- Traigo saludos de Estados Unidos. Diecinueve universidades, 105 profesionales y miles de estudiantes prepararon este nuevo libro Censored 2012, que queremos hacerle entrega.

Existe una verdadera emergencia en el mundo. Los medios noticiosos son manejados. Se trata de propaganda para el 1 % que representan las trasnacionales de los medios de comunicación: los bancos centrales y los ejecutivos corporativos en todo el mundo capitalista, los Estados Unidos, la OTAN, el complejo militar industrial. El imperio mediático controla nuestras mentes como monocultura, toda nuestra comprensión. Nos resistimos a este proceso en Estados Unidos, señalando cada año las noticias más importantes que no son cubiertas por los medios principales. Utilizamos nuestras fuentes independien­tes de información, como Radio Pacífico, Free Speech TV; medios independientes de todas partes del país, para poder hacer que salga a la luz la verdad.

Somos parte del Movimiento de los Indignados. Más de 650 000 personas cambiaron sus cuentas de los bancos principales hacia los bancos comunitarios en Estados Unidos. Hemos dicho que un millón de personas murieron en Iraq porque fueron atacados por Estados Unidos; The Washington Post y The New York Times no hablan de estos asuntos.

Peter Phillips

 

Las elecciones de 2004 en Estados Unidos fueron fraudulentas. Decimos la verdad y por eso les agradecemos esta invita-ción. Consideramos que es muy importante para los periodistas, los profesores del Sur que utilicen los medios independientes existentes en Estados Unidos para que el mensaje sea diseminado. Estoy grabando esta conversación para trasmitirla por la radio KPFA (Aplausos).

Atilio Borón.- Comandante, como todos, la verdad que es una gran satisfacción verlo tan bien, participando de este foro. Yo, por lo menos, feliz de ser testigo de un acontecimiento histórico: ¡un desafío nada menos que entre usted y Oscar Niemeyer para ver quién llega más lejos! (Risas).

Cmdte.- ¿En cuanto a edad?

Atilio Borón.- Sí. Porque conociéndolo; si Oscar Niemeyer ha llegado a 104 años con la cabeza lúcida, sabemos que usted no se va a quedar atrás; que usted va a dar batalla también ahí, y lo necesitamos.

Quería simplemente decir dos o tres cosas: Está muy bien eso de tratar de integrarnos a redes mundiales y hacer conocer el pensamiento de la Red también en lengua inglesa, que es la lengua del imperio. Sería absurdo resistirnos a eso, aunque a veces haya compañeros que dicen: «Yo no quiero escribir en inglés, ni me interesa que me traduzcan». Pero el inglés es la lengua franca del imperio hoy, como en el pasado durante el Imperio Romano la lengua franca era el latín; había que hablar esa lengua y si no era imposible traspasar las murallas de la pe­queña comarca.

Pero también tenemos que tener cuidado de dirigirnos a otra gente. Me preocupa que pensemos solamente en Estados Unidos, Canadá, en Europa y dejemos al lado lo que hoy me parece...

Cmdte.- No; es que todo el mundo estudia inglés: los chi­nos, los rusos. Yo decía el otro día que los únicos que estudiá­bamos ruso éramos nosotros (Risas), ya eso es viejo, ¿no?; y ellos estudiaban inglés, todo el mundo estudia inglés, porque los mayores colonialistas impusieron el inglés. Pero si descubren el fusil, usted no tiene por qué renunciar al fusil. Me gusta más el español, desde luego, es más lírico, más poético, pero el otro es más técnico, inventan una palabra cuando hace falta, y la incluyen.

Atilio Borón.- Y además, la lengua que nos permite comu­nicarnos universalmente, por eso yo estoy totalmente a favor.

Pero digo: tenemos que tener cuidado al articular toda esta Red, porque podemos dejar afuera lo que es el epicentro a nivel mundial de la lucha por la emancipación nacional localizada en el norte de África y el mundo árabe.

Cmdte.- Nosotros no podemos caer en la destrucción del idioma que es lo que han hecho ellos. ¿Cuántos idiomas no han destruido en todo el mundo?

Atilio Borón.- La UNESCO dice que se está destruyendo a razón de uno por semana, todavía hoy.

Cmdte.- Y de milagro no destruyeron a la UNESCO cuando le pusieron allí aquel de presidente (Risas).

Atilio Borón.- Están trabajando en eso, están trabajando bastante activamente en eso (Risas).

Cmdte.- Pero, bueno, han cedido por lo menos en reco­nocer al Estado palestino.

Atilio Borón.- Sí, y por eso han castigado a la UNESCO.

Quería decir entonces, que es importante esta vinculación con el mundo árabe, y creo que parte del problema que hemos tenido, para articular una postura única en relación a la tragedia de Libia, ha sido que realmente nos faltó —por lo menos yo siento que a mí me faltó— mucha información detallada sobre lo que estaba ocurriendo allá; y me parece, además, que mu­chos intelectuales y amigos del norte de África quedaron muy preocupados porque nosotros no tomamos la iniciativa. Ellos nos decían: Bueno, ustedes, con un nivel de desarrollo mayor, tienen más experiencia política y deberían haber sido más activos en la búsqueda de información sobre lo que estaba pasando en nuestros países.

Yo creo que tenemos que recuperar la herencia de lo que fue, a mi juicio, una de las grandes invenciones políticas de la segunda mitad del siglo xx: la Tricontinental. Comandante, hoy necesitamos nuevamente una Tricontinental del pensamiento. Esto no quiere decir desentendernos de los europeos y de los camaradas que tengamos en Estados Unidos; yo estoy absolutamente a favor de trabajar con ellos, hacer circular nuestras ideas, entender también lo que pasa con ellos, pero sin olvidarnos de los otros.

A veces se hablaba con enormes expectativas de los «indignados», pensando que ellos podían reproducir de inmediato en España algo que requería una experiencia política que no tenían, pero que la van a ir adquiriendo de a poco, lo mismo que las jóvenes rebeliones del mundo árabe. Tenemos que tener entonces nosotros una dosis de realismo y de humildad para trabajar activamente con ellos y ver qué es lo que nos pueden enseñar y, de nuestra parte, qué experiencia valiosa le podemos trasmitir. Creo que sería realmente importante la idea de una Tricontinental del pensamiento que potencie nuestras iniciativas políticas, ya que eso es lo que es la Red En Defensa de la Humanidad; agregando nuestros amigos que tenemos en el Norte (porque tenemos muchos amigos en Estados Unidos; la gente que está luchando allá por la libertad de los Cinco ha hecho aportes importantísimos), lo mismo en Europa. Pero no olvidarnos de estas otras luchas tan importantes en el resto del mundo.

Agrego un segundo comentario para decir que los pode-res mediáticos hoy son la industria más concentrada a nivel mundial, más que las finanzas y más que los bancos; eso es prácticamente un monopolio, un oligopolio con muy pocos componentes y donde es muy, muy difícil penetrar. Tener en cuenta, asimismo, los errores que hay en el campo del pensamiento progresista: un excesivo sectarismo hace que nuestras voces no puedan resonar como debieran, impidiendo que lleguen al gran público.

Y termino yo con una pequeña referencia personal que es muy ilustrativa.

Cmdte.- Pero no te apures.

Atilio Borón.- No, pero, Comandante, hay una larga lista de gente que pidió la palabra; además, lo venimos a escuchar a usted, así que...

Cmdte.- No, ¿a escucharme a mí? Yo vine a escucharlos a ustedes (Risas), para aprender de ustedes.

Atilio Borón.- Yo, por ejemplo, escribí una nota que fue considerada poco oportuna, en uno de los periódicos más progresistas de América Latina, hace ya cinco o seis años —Abel sabe muy bien a qué me refiero, tú dirás Abel si vale la pena decirlo o no...

Cmdte.- Yo te iba a decir que no lo mencionaras, pero acabaste de mencionarlo.

Atilio Borón.- No, no voy a mencionar ese periódico. No vale la pena.

Cmdte.- Déjalo, déjalo, no te busques enemigos por gusto, confórmate con tener de enemigo al imperio.

Atilio Borón.- No son enemigos, son simplemente amigos a veces demasiado sectarios.

Decía que expresé una opinión que no se adecuaba a la línea editorial del periódico y a partir de ahí fui censurado. No era un periódico de derecha; es un periódico que ha manifestado su apoyo a muchas luchas y a Cuba. Pero algunas cosas que dije no le gustaron, no querían que se dijeran, y a partir de ahí nunca más.

Cmdte.- Pero eso es viejo, eso se va eliminando, son viejas costumbres.

Atilio Borón.- Ojalá, ojalá. Pero eso también conspira contra nosotros.

Y la última cosita. Creo que tenemos que tener mucho cui-dado con el tema de Internet, porque ahora me parece que se ha hecho muy evidente que si hay algo que Internet no es, es ese espacio libérrimo de democracia, de acceso ilimitado y todo lo que usualmente se dice al respecto. Stella ya dijo algo, por ejemplo, cuando uno mide cuál es el porcentaje de accesibili­dad que tiene Internet en algunos países que están en rebelión en el mundo árabe, y de esto Santiago Alba supongo que puede decir algo mejor que yo, pero algunas estadísticas que yo leí, por ejemplo, aseguran que en Egipto no más del 20 % de la población tenía acceso a Internet. La movilización popular estuvo mucho más influenciada por los teléfonos móviles y la televisión satelital que por la Internet.

Cmdte.- ¿Cuántos oyen a Al-Jazeera?

Atilio Borón.- No tengo el dato, Comandante, no lo tengo. Sería un dato bueno ver también cuántos miran a Telesur. Hay todo un debate acerca de la penetración real de estos medios y sus consecuencias para la acción política.

En síntesis, Internet da una posibilidad, pero creo que ha habido una cierta ingenuidad de nuestra parte al pensar que se podía utilizar ese instrumento sin tener en cuenta de que todo lo que hacemos a través de Internet está vigilado, está monitoreado y en gran parte controlado por el imperialismo.

Y cuando en la Conferencia de Túnez sobre la Internet, los europeos le pidieron a Estados Unidos que les cediera el control de uno de los cuatro nodos que controlan todo el tráfico mundial de Internet, Estados Unidos se lo negó a los europeos. ¡A los europeos!, no se lo negó a América Latina, o a África, o a Cuba, se lo negó a los europeos. ¿Por qué? Bueno, porque Internet es un invento, Comandante, de carácter estrictamente militar; un invento que se les escapó de las manos. Ellos no tenían ninguna intención de crear una metodología que permitiera que la gente se comunicara, que estableciera conocimientos concretos sobre realidades muy distantes, que pudiera coordinar acciones comunes.

Por eso ahora hay dos iniciativas en el Congreso de Estados Unidos, la Ley SOPA y la Ley PIPA, que establecerían un control sin precedentes sobre las comunicaciones y los medios de comunicación.

Cmdte.- Hace rato que la gente no puede hacer ejercicios ni en el techo de las casas, porque los norteamericanos, y los franceses también, retratan todo. Yo recuerdo que cuando estaba recién caído —que tuve un accidente en el brazo—, me ponían a practicar y yo tenía que tirar una pelota para hacerla colar en un aro, y yo decía: «Esta es para el satélite, pum» (Ri­sas), porque realmente te retratan todo, ya no hay nada, han acabado hasta con la privacidad de la gente, todo lo saben. Eso es increíble. Mientras una constitución te dice que tal cosa es sagrada, que el respeto; nada, se meten en todo, están todos los seres humanos vigilados por estos señores que, además, hacen el uso que quieran; ellos, que son los campeones de los derechos individuales, de los derechos humanos. Ellos mismos, cuando se van dando cuenta, a muchos norteamericanos no les gusta eso; hay muchas cosas que no les gustan. Por eso es bueno hacérselo saber.

Atilio Borón.- Así es.

Bueno, yo termino, básicamente era esto, y decir que te­nemos que ser cuidadosos con lo de Internet.

Cmdte.- ¿Qué vas a hacer? Dime, ya que tú nos dices que hay que ser cuidadosos, pero, ¿qué tú sugieres?

Atilio Borón.- Tener mucho cuidado con los mensajes que se envían y no decir...

Cmdte.- No, todos.

Atilio Borón.- Yo, por mi parte, es todo lo que quería decir, Comandante. Muchas gracias.

Cmdte.- Bueno, muchas gracias a ti (Aplausos).

Alejandro Carpio.- Hola. Mi nombre es Alejandro Carpio. Bueno, quiero tomar pie de algo que se dijo al final, que creo que trajo el Comandante. Entonces, proponer una cosa que podría ser un dilema ético para los periodistas y para aquellas personas que les interesa la trasmisión de información clara y la verdad, la defensa de los derechos humanos.

Voy a ser bien breve. Uno de los mecanismos que se le señala a la prensa hegemónica es hablar de los crímenes de los enemigos y pasar por alto los crímenes de los aliados. Por ejemplo, el caso conocido, que se señala mucho en la prensa en Estados Unidos, se habla de la violencia de Hamas, pero se pasa por alto la violencia mayor de Israel.

Todos conocemos ese caso.

Pues lo que les quiero traer a mis amigos periodistas aquí es una consideración de no hacer lo mismo; pero no pecar de ignorantes con esto que voy a decir.

Ahorita Ramonet estaba hablando sobre el juego este de presentar un mundo en blanco y negro, que eso es una gran falla y es una cosa que hace la prensa imperialista. Hoy no podemos jugar ese juego, y les pido que consideren no jugar ese juego. Pienso en el caso de un periódico que admiro mucho, que leo básicamente a diario, pero que a veces cae...

Cmdte.- ¿Cómo se llama el periódico?

Alejandro Carpio.- Telesur.

Cmdte.- Una emisora televisiva, ¿no?

Alejandro Carpio.- Es la emisora, pero yo leo la página web. Por momentos parecería como si se estuviese ubicando. Yo sé cuáles son las causas, yo sé que están presentando una crítica —en el caso de Siria, en el caso de Libia— a los mecanismos y las intenciones del Primer Mundo de dominar los recursos del país y de manipular la información, yo estoy viendo perfectamente eso; pero, por momento parecería como si estuviesen presentando una defensa un tanto, al menos laxitud, en lo que se refiere a la violación de los derechos humanos en esos países. Por ejemplo, hay otras cadenas antihegemónicas que no hacen eso en estos casos en particular. Por ejemplo, Al-Jazeera, que mencionaba usted ahorita, La Jornada, de México, o Radio Pa­cífica que mencionaba el profesor Peter.

Cmdte.- ¿Cuál fue la última vez que tú escuchaste Al-Jazzera?

Alejandro Carpio.- Un día sí y un día no, por Internet; aquí lo veo.

Cmdte.- ¿Todavía? ¿Y será diferente que lo que publican los cables, o será que los cables nada más publican las cosas horribles que hacen?

Sí. Sí, de allá tú estás hablando de la emisora.

Alejandro Carpio.- Sí, de la emisora, y de la página de In­ternet, sí.

Cmdte.- La que tienen en Qatar.

Alejandro Carpio.- En Qatar, sí, sí.

Cmdte.- ¿La del Emir Rojo? Sí, el Emir Rojo, es el Emir de Qatar, ha estado aquí varias veces.

Alejandro Carpio.- Sí, sí, por eso, sí, también lo leo.

Cmdte.- Pero allí ha habido grandes cambios, traumáticos.

Alejandro Carpio.- Ha habido grandes cambios, sí, trau­máticos.

Cmdte.- Cómplices de Estados Unidos, junto con Arabia Saudita en la invasión de Libia. Es más, hay soldados de Qatar allá en Siria.

Alejandro Carpio.- Es cierto, desde que Hillary Clinton defendió a Al-Jazeera, Al-Jazeera perdió para mí; es cierto eso que usted está diciendo. Pero con todo y eso, hay otros medios, mencioné ahorita...

Cmdte.- Si dice una verdad, si da una noticia que es útil no importa de dónde venga. También los de Washington de vez en cuando dicen cosas, verdades, cosas objetivas; pero la inten­cionalidad ahí... Acuérdate que en Libia ellos fueron campeo­nes de la invasión.

Alejandro Carpio.- Sí, es cierto eso.

Cmdte.- Y, además, no se sabe en Libia, porque si había un conflicto con los talibanes, o la gente de Bin Laden. La gente de Bin Laden estaba con los mercenarios que invadieron Libia.

Alejandro Carpio.- Claro, Comandante, aquí todos tenemos muy claro eso. Todos tenemos muy claro eso, pero lo que yo les pido encarecidamente es que consideren esto que digo.

Cmdte.- No, no, si es buenísimo y nos enriquece lo que tú estás diciendo, y nos permite apreciar el efecto que tiene una cosa o la otra, ¿entiendes? Por eso te pregunté qué, por ejem­plo, te interesa de lo que dijo Al-Jazeera, es para saber, ¿no?

Alejandro Carpio.- Pues, lo que se refiere a la represión, quizás, demasiado agresiva, de ciertos...

Cmdte.- ¿Y de dónde salió la represión esa? ¿Y qué es lo que hay allí?

Alejandro Carpio.- Bueno, sí; pero es que no es solamente Al-Jazeera.

Cmdte.- Entonces estamos creyendo, yo no te puedo decir que es verdad o es mentira. No puedo estar de acuerdo con ninguna represión, ni mucho menos con ningún tipo de crimen; porque nosotros tuvimos una guerra que duró, y no hay un solo caso, tenemos las pruebas, porque ahí están los prisioneros y los heridos que pusimos en libertad en nuestra guerra, cientos de ellos. Eso nos ayudó a ganar la guerra. Y después, jamás aquí se ha seguido una política de cohonestar o permitir el que se cometa una tortura o un crimen.

Se ha vuelto un instrumento político casi que un tipo al que le da un ataque al corazón, o lo que sea, digan que está en huelga de hambre. Ah, porque es lo que conviene, es lo que aquella gente promueve. Estaba contando Abel el caso del individuo que dicen que había muerto porque estaba en huelga de hambre, y cosas por el estilo. Yo me río cuando veo todo eso, ni me molesto, porque no puedo impedir la mentira. El problema no es que ellos digan mentira, el problema es cómo decimos nosotros verdades; porque si la gente conoce —y me imagino que ustedes conozcan— cuál ha sido la filosofía de la Revolución, que no tiene nada que ver con los errores que po­damos cometer en cualquier sentido: económico, político, los que quieran; pero lo que no se puede es dudar de la integridad y de la moral de la Revolución, a lo largo de 50 años. Por eso hemos resistido. Ningún pueblo del mundo habría apoyado a un gobierno de corrompidos, de hipócritas, de gente falsa.

Ahora, como tú nos dijiste, y por eso es muy interesante, es por lo que yo te pregunté qué te preocupa.

Alejandro Carpio.- Mire, por ejemplo, en Radio Pacífica, en Democracy Now!, que es quizás la emisora independiente de noticias de Estados Unidos, más importante, se reseñan esos hechos.

Cmdte.- ¿Qué estación es esa?

Alejandro Carpio.- Democracy Now!, es en Radio Pacífica, con Amy Goodman y Juan González.

Abel Prieto.- De gente más de izquierda...

Alejandro Carpio.- Sale mucho Chomsky ahí, se reseñan ca-sos de violaciones de derechos humanos que están sucediendo

ahora mismo en Siria, indistintamente. Ellos, al ser una emisora antimperialista, le prestan mucho más peso a la intervención criminal de Occidente y Estados Unidos en ese país. O sea que son temas que no tienen que ver, estas cosas pasan todas a la misma vez. El problema es cuando a los paramédicos los persiguen, cuando se dan cosas simultáneamente.

Creo que mi punto lo dejé claro.

Cmdte.- Tú te quejabas de Telesur, y yo cuando estoy oyendo Telesur, a uno le gusta cuando da tal noticia. Ahora, si Te­lesur no publica algunas de las cosas que dicen los adversarios, dejaría de ser una fuente de información; porque uno quisiera que todo fuera diciendo cosas que son verdades, pero está dando información. A mí me gustan de Telesur las noticias prime­ro. Dedica la mitad del tiempo a deportes; me aburro a veces cuando ponen un tenista, porque hay momentos en que uno tiene deseos de oír hablar de política, sobre todo de Venezuela, que desempeña un papel tan importante, y entonces te hablan del deporte y todo, interesante, ¿no?, los campeonatos de tenis y de todo eso; pero dedican la mitad del tiempo al fútbol y a todo eso, al deporte.

La otra mitad la dedica a la política, muy pocos anuncios, en realidad, y a hablar de toda América Latina; muchos de los valores arquitectónicos, históricos, geográficos se conocen por Telesur, y te da noticias: tal cosa, tal cosa; porque si no diera noticias, de alguna cosa que declaró, qué sé yo, Obama, o que declaró el senador tal y más cual, pues entonces no sería ya algo que fuera centro de información. Debe dar las noticias que aparecen, los puntos de vista, para que el televidente sea el que valore. Pero, me interesa tu opinión, y yo voy a ver dón-de puede estar la causa de que para ti, si aquella es perfecta, esta no lo es.

Alejandro Carpio.- Lo digo porque es lo que se le critica en cierto lado del mundo, entonces, para atacar precisamente ese valor que tiene Telesur.

Cmdte.- Pero, incluso, le podemos trasmitir tu opinión a una gente que escucha; tú tienes cualquier opinión y nosotros se la enviamos: Mira, hay un compañero que opina esto, lo otro

y lo otro. Porque el motivo de esta reunión es, precisamente, conocer todo lo que tú estás aclarando.

Alejandro Carpio.- Pues para ir cerrando, Comandante, con lo que los quiero dejar es que este comentario que les traigo es, precisamente, lo que se le critica a Telesur y compañía, en cierto lado del mundo, y como no debemos darles —como decía el Che— ni tantito al imperio...

Cmdte.- ¿Qué estudiaste, periodismo?

Alejandro Carpio.- No, yo estudié literatura. Como no de­bemos darle ni así (Señala), ser bien conscientes de no dejarnos encajar en este marco.

Abel Prieto.- Estudió literatura.

Cmdte.- ¿Hay una carrera que se llama literatura?

Abel Prieto.- No, esa es Licenciado en Letras.

Alejandro Carpio

 

Zuleica Romay.- Comandante, Alejandro no lo ha dicho, pero él es ganador del Accésit del Premio ALBA Narrativa 2011, con una novela muy buena, que se llama El papel de lija. Entonces, vino a esta Feria a presentar su novela y a recibir su premio.

Daniel Chavarría.- Comandante: Hace ya muchos años —como todos sabemos aquí— usted anunció que una especie estaba en vísperas de extinción y dio un célebre aldabonazo de alarma.

Cmdte.- Veinte años se van a cumplir ahora en junio. Pero es porque lo leí.

Daniel Chavarría.- Yo me enteré por usted y me alarmé un poco; y usted también se fue alarmando con el paso del tiempo, como queda demostrado por la frecuencia con que ha reiterado el tema. Pero en mi caso, esta alarma ha llegado a ser obsesión, sobre todo después de la negativa norteamericana a firmar el Protocolo de Kyoto. Antes yo me despertaba con la preocupación de conseguir dinero para atender a las necesidades de mi familia; pero desde hace ya un par de años, me desvela la posible extinción de la especie humana en este planeta y su civilización actual y este habitat cuyas transformaciones han requerido millones de años…

Cmdte.- ¿Qué tú dices, que ha durado cuánto?

Daniel Chavarría.- La civilización como tal, surgida con lo que hoy conocemos como ciencia, tiene apenas 10, 12 o tal vez 15 000 años; pero hace 200 000 años ya existían hombres y…

Cmdte.- Dicen que el hombre de Cro-Magnon surgió hace como un millón de años, que logró el fuego, pero no se sabe de nada más. Parece algo real de que no tuvimos predecesores, por suerte (Risas).

Daniel Chavarría.- Yo sé que usted está bien informado, Comandante. En los 42 años que llevo en Cuba, he leído la mayoría de sus discursos, he visto muchísimos programas donde usted aborda asuntos sociales, políticos, culturales. En fin, creo conocerlo un poco, y también su opinión sobre ciertos temas.

Cmdte.- ¿A los temas o a mí? (Risas).

Daniel Chavarría.- Déjeme decirle que yo soy un hombre bastante pesimista y no tengo empacho en confesarlo; pesimista incluso por miedo.

Cmdte.- Y no te avergüences, no te avergüences que hay razón, es lógico, ¿tú crees que tú eres el único? Porque no lo han pensado bien.

Daniel Chavarría.- Más que preguntarle lo que ya sé, en este petit comité yo quisiera aprovechar sus dotes augurales, de adivino de la historia; y como soy bastante bruto para juzgar los hechos sociales y políticos, y casi siempre me equivoco en mis pronósticos, hoy me gustaría apelar a su larga vista; y como sé que siente esa alarma que he sentido yo, me voy a tomar la libertad de preguntarle si considera que para evitar el Apocalipsis que nos amenaza, haría falta primero consolidar el socialismo mundial. No veo otra forma de lograr la destrucción de todas las armas de destrucción masiva. ¿O piensa usted que podríamos convivir con estados capitalistas que acepten su propio desarme atómico?

Personalmente, con ese pesimismo que confesé, me temo que esto está a punto de irse a bolina, y, por dar una cifra arbitraria, lo creo, digamos, en un 80 %. Pero no tema; no le voy a preguntar cuáles son sus porcentajes de optimismo, porque esa respuesta yo ya la tengo.

Cmdte.- ¿Qué es lo que tú dices que no me vas a preguntar?

Daniel Chavarría.- Sería tonto y no quiero perder tiempo con preguntas retóricas. Ya sé que hay que luchar y estoy de acuerdo, y también estoy seguro de que usted cree en la victoria final de la verdad, de la justicia de la humanidad. Me gus-taría oírlo sobre ese tema, Comandante, a ver si usted me acaba de alarmar o me quita esta obsesión de encima (Risas). ¿Qué haría falta para quedarme yo tranquilo?

Cmdte.- ¿Para quedarte tranquilo? Pensar en el problema y luchar contra él. No es una garantía de que se resuelva (Aplausos).

Daniel Chavarría.- Muchas gracias, Comandante.

Carlo Frabetti.- Ante todo, Comandante, quiero darle las gracias por seguir guiándonos en esta batalla de las ideas en la que usted mismo tanto insiste desde hace tiempo. También quiero trasmitirle el saludo de mi amigo y maestro Alfonso Sastre, que hace tiempo que no puede venir a Cuba por razones de salud, pero que sigue muy de cerca todo lo que ocurre aquí y que cada vez que vengo me pide que si tengo ocasión le tras­mita sus saludos y su cariño.

Yo quería retomar el tema que está presente en ese mismo cartel y que es el motivo o el pretexto...

Cmdte.- Deja ver que no lo he visto y ya han hablado dos de eso... (Lee cartel que preside el encuentro: «Por la paz y la preservación del medio ambiente»). Hay que preservar algo más que el medio ambiente.

Carlo Frabetti.- Concretamente, en octubre del 2011 par­ticipé en las jornadas de Vanguardia Científica organizada por la Universidad de México y allí se habló de dos cosas: por una parte el Premio Nobel mexicano Mario Molina, quien fuera el descubridor del agujero en la capa de ozono, nos previno pre­cisamente sobre el peligro de una auténtica catástrofe medio­ambiental y señaló como una de las causas de que no se tomen las medidas necesarias, la falta de información y de formación del gran público con respecto a estos problemas y a los peligros que entrañan.

Luego, después de su intervención, tuve ocasión de hablar con él y también con el científico cubano Manuel Limonta, que en estos momentos está en México realizando un trabajo, y lle­gamos a la conclusión de que es necesaria y urgente.

Cmdte.- ¿Qué está haciendo Manuel Limonta ahora?

Carlo Frabetti.- La verdad es que no sé muy bien.

(Del público dicen que está como Representante Regional para América Latina de una organización científica).

Cmdte.- Él fue director aquí de Ingeniería Genética. Reci-bió en Europa un curso sobre Interferón cuando por primera vez un especialista norteamericano experto en cáncer nos habló del Interferón. Lo conozco muy bien, fue director del Centro de

Ingeniería Genética creado para el desarrollo de importantes tareas científicas en nuestro país.

Carlo Frabetti.- Pues Limonta, Molina y yo estuvimos ha­blando de la necesidad urgente de lo que podríamos llamar una revolución pedagógica; una revolución pedagógica sobre todo encaminada hacia los más jóvenes y que pusiera en primer tér­mino de nuevo el pensamiento científico y el racionalismo. Porque estamos viviendo una época muy paradójica, en la cual la ciencia tiene un enorme prestigio y lo que los economistas llamarían un gran valor de cambio, pero un escaso valor de uso y una escasa presencia en los discursos que no son específica­mente científicos.

Es decir, mientras todo el mundo reconoce...

Cmdte.- Para eso los políticos tendrían que ser científicos, y están lejísimos de eso; te lo puedo asegurar. Como norma, leo los despachos cablegráficos internacionales que se publican cada día, y como norma puedo asegurarte que salvo honrosas excepciones no saben dónde están parados. Es algo que realmente me preocupa. La suerte de nuestra especie depende de ellos.

Bueno, por favor, continúa pues te estoy interrumpiendo.

Carlo Frabetti.- La idea básica era esa, poner la ciencia en primer término, la ciencia y el racionalismo; porque en última instancia la ciencia —y de ahí viene su conflicto histórico con la religión—, opone a una visión mítica e irracional del mundo una visión racional basada en el análisis de los hechos. Por eso Marx y Engels su proyecto lo definen como socialismo científi­co, en contraposición al socialismo utópico; y algunos pensa­mos que, por desgracia, el pensamiento marxista en ocasiones se aleja de este modelo, de este proyecto, y cae en lo que Pérez Esquivel llamaba las recetas de cocina, muchas veces o al reflexionar, incluso, sobre cuestiones económicas, sociológicas, utilizamos ciertos conceptos del marxismo como si fueran recetas, y nos olvidamos de esta vocación científica. Fundamentalmente quería plantear eso: la necesidad de defender la causa del racionalismo, sobre todo de cara a los jóvenes.

Yo me dedico sobre todo —y es el motivo de mis frecuentes visitas a Cuba— a la literatura infantil. Eso me lleva a tener frecuentes encuentros con niños y jóvenes y me preocupa comprobar que —hablo, por supuesto, del mundo capitalista, ya sé que en Cuba es distinto— la mayoría de los estímulos que reciben los niños, aunque en los colegios les enseñan física y matemática, luego la publicidad o los modelos de conducta, los modelos de éxito que ofrece la televisión y la cultura de masas, son absolutamente irracionales.

Entonces, creo que quienes hemos hecho de la comunicación y de la cultura nuestro oficio...

Cmdte.- ¿Tú quieres exponer algunos ejemplos?

Carlo Frabetti.- El ejemplo más claro sería el modelo de felicidad que ofrece la publicidad. La publicidad intenta convencer-nos y, claro, los niños y los jóvenes son especialmente sensibles a estos mensajes, intenta convencernos de que la felicidad con-siste en poseer muchas cosas, en ser más que los demás, en tener más que los demás, cuando la única forma de realización no es ser más que los demás, sino ser más con los demás.

Cmdte.- ¿Tú estabas explicando nuestro caso?

Carlo Frabetti.- No, no, no, esto es lo que ocurre en los países capitalistas.

Cmdte.- ¿Y aquí cómo nos portamos en eso?

Carlo Frabetti.- Aquí la situación es muy distinta.

Cmdte.- Te pregunto. No es que tenga opinión. Uno no puede estar viéndolo todo, aunque cada vez que puedo me fijo en algo.

Carlo Frabetti.- En mi primera visita a Cuba, hace ya 10 años, me ocurrió lo que nos ocurre a veces cuando oímos un ruido insistente, que solo nos damos cuenta cuando cesa. Yo me di cuenta al volver a España, en mi caso, que había estado durante un mes sin recibir la agresión continua de la publicidad. En un país industrializado, en los países supuestamente desarrollados, se puede llegar a recibir hasta mil impactos publicitarios al día. Entonces, de pronto, sustraerse a esa agresión continua, bueno, es un descanso tremendo, que uno solo se da cuenta cuando regresa allí y vuelve otra vez esa avalancha.

Eso yo lo ligué cuando me lo preguntaron, vamos, de hecho me lo preguntó usted, Comandante, hace unos años, qué era lo que más me había llamado la atención, qué destacaría de Cuba. Dije que era el país donde los niños no lloraban, porque es muy raro ver en Cuba a un niño llorando, o a un adulto regañando a un niño, y esto tiene que ver con la publicidad, aunque parezca que son dos cosas totalmente separadas, porque un niño que está siendo sometido continuamente a estímulos consumistas, es un niño insatisfecho, es un niño frustrado, es un niño que demanda continuamente, los padres se tensan también, se ponen nerviosos, lo regañan y se establece un círculo vicioso totalmente nefasto.

Carlo Frabetti

Bueno, en esencia quería insistir en eso, en la necesidad de recordar aquello que decía Rabelais: que «los niños no son vasos que hay que llenar, sino llamas que hay que alimentar», y eso creo que en Cuba se está haciendo, y hay que seguir en esa línea y llevar esa idea y esos planteamientos al resto del mundo.

Muchas gracias (Risas).

Cmdte.- Quédate de pie, si quieres.

Yo decía que en la reunión anterior, donde presentaron el libro, vino un niño de 11 años y pidió la palabra. Fue una de las cosas que más impresionó a todo el mundo. ¿Él qué dijo?, entre otras cosas, que estaba estudiando literatura e historia porque iba a sustituir a Leal. Yo se lo mandé a decir en un libro que envié a Leal: «¡Cuídate de fulano que dice que te va a sustituir!». Pero eso impresionó a la gente por la forma en que lo dijo. Después en la televisión, por casualidad, apareció la ima-gen de Camilo, porque se cumplía un aniversario más de su na­cimiento, cumpliría 80 años, y se hablaba de su conducta en la escuela del barrio donde vivía; se contaba, incluso, que había recibido premios por sus logros académicos. Pero lo que me llamó la atención es que en una de las fotos de aquella fecha, Camilo tenía exactamente la misma cara de ese niño que habló aquí. Abel me contó que lo llamó mucha gente. Es impresionante eso, ¡la pureza de ese niño! Habló de deporte, habló de todo, y habló con seriedad y humor; era el Camilo a quien le habían dado un premio, era la misma cara, la misma sonrisa, me pareció así. Agrada ver la pureza en los niños; tenemos que ser muy cuidadosos para mantener esos logros.

Creo que tenemos la base. En Cuba había 6 000 médicos cuando triunfó la Revolución; eran médicos graduados y muchos de ellos nunca ejercieron la práctica en algún hospital aquí. Con el triunfo de la Revolución, desde el segundo año los muchachos están yendo a los hospitales. Adquieren conocimientos verdaderamente sólidos. Hay actualmente alrededor de 80 000 médicos y, desde luego, es increíble lo que médicos bien preparados pueden hacer.

Nosotros no estábamos buscando competencia, publicidad, ni propaganda; no para eso estaban en Haití, o en países de América Latina y el Caribe, de África o de Asia. Se fue creando la tradición, desde los primeros que prestaron sus servicios en Argelia, donde el pueblo tan heroicamente luchó contra los colonialistas franceses.

Cuando pienso en el colonialismo me acuerdo de los que pretendieron mantener el odioso sistema en Argelia, apoyados por los yankis y los colonialistas europeos. Hay una película famosa, La batalla de Argel. Ahora está Bouteflika al frente del país. Boumedienne era entonces el jefe militar. Estaban luchando en el frente y nosotros les enviamos hasta cañones de 110 milímetros, los que nos vendió Italia, y por presiones de los yankis solo envió una parte. Nos vendió también una parte de las municiones, ¿y saben dónde fueron a pelear? A manos de los ar-gelinos que luchaban contra los franceses.

Bueno, una anécdota. Hace poco recibí un obsequio de dátiles, aceite de oliva y vinos. Los musulmanes no producen vino, pero los argelinos son musulmanes a los que los colonialistas franceses obligaron a producir un vino fuerte. Después les quitaron el mercado y les hicieron como a nosotros con el azúcar, nos privaron del mercado. Entonces, los gobernantes que estaban allí y ya habían triunfado, mandaban barcos tanqueros llenos de vinos que suministraban a la antigua URSS. Los soviéticos producían un buen vodka, pero los vinos estaban lejos de ser excelentes, y los argelinos producían vinos fuertes que los franceses mezclaban con sus famosos vinos. Además de dátiles, los argelinos exportaban buenos vinos, con los que suelen obsequiar a sus amigos.

Allí fueron los primeros médicos internacionalistas cubanos, por allí se inició la hermosa tradición, a pesar de que entonces había muy pocos en Cuba; los que no se fueron para Estados Unidos, ya que aquí no tenían empleo, ni sabían mucho de medicina, esa es la verdad, aunque siempre había un grupo de médicos buenos que ejercían la medicina privada al servicio de los ricos. Desde entonces se ha mantenido la hermosa tradición a lo largo de todos estos años y con todos los gobiernos argelinos, a pesar de que en cierto momento, por imprudencia nuestra, tuvimos desacuerdos con ellos, como cuando se nos ocurrió criticar el golpe de Estado debido a contradicciones entre los propios revolucionarios argelinos. ¿Para qué nos metimos en el lío de estar criticando el golpe de Estado? En realidad nos sentíamos y nos hemos sentido siempre familiares con ellos. Nuestra experiencia sin embargo no era mucha.

También ayudamos a los del Frente Polisario en su lucha por la liberación, y ayudamos nuevamente a la República de Argelia cuando Marruecos la invadió. Les enviamos tripulantes y tanques, cuando se produjo el intento marroquí, bajo instrucciones de Francia, de arrebatarle a Argelia, que estaba desarmada, una parte del territorio e importantes yacimientos de recursos naturales.

Nosotros ayudamos también a los sirios. Nos solicitaron aviadores, no los teníamos; pero les enviamos los tripulantes y artilleros de una fuerza de tanquistas cuando su territorio fue invadido.

Cuba supo cumplir sus deberes internacionalistas que más tarde se extendieron a otros puntos del planeta donde los pueblos lucharon por la independencia y la integridad de su país.

Eso forma parte de la historia, de las acciones que la Re­volución llevó a cabo desinteresadamente. La solidaridad con Argelia, por ejemplo, tuvo un alto costo. Marruecos era el prin-cipal comprador capitalista de azúcar cubana después que los yankis dejaron de comprarnos. Algo más: cuando todo el mundo en Europa rompió los servicios de aterrizaje, nuestros viejos aviones Britannia tenían que hacer escala en Marruecos para viajar a la URSS. La solidaridad con Argelia provocó el cese de las compras de azúcar y del permiso para hacer escala en Marruecos. A pesar de eso no dejamos solos a los argelinos.

Años más tarde, con los viejos Britannia de fabricación bri-tánica le prestamos ayuda militar al pueblo de Angola, invadida por los racistas surafricanos y las tropas de Mobutu, apoyadas por los bandidos del FNLA, una creación de los colonialistas portugueses y la Agencia Central de Inteligencia yanki.

Mobutu había cometido ya grandes crímenes como el ase­sinato de Patricio Lumumba. Aliado a Sudáfrica había invadido a Angola. Sus tropas estaban ya en los suburbios de Luanda cuando Agostinho Neto, líder del Movimiento Popular para la Liberación de Angola, estaba a punto de proclamar la inde­pendencia por la cual luchó durante más de 20 años. Los que creyeron que sería un paseo militar chocaron con los patriotas angolanos y las fuerzas internacionalistas cubanas, parte de las cuales fueron transportadas por aire. Hablo de las cosas que hicimos pero no buscando protagonismo, sino cumpliendo deberes solidarios como técnicos o como soldados.

Eso fue también motivo de ciertas contradicciones con los soviéticos. Ya se había producido en Cuba la Crisis de Octubre de 1962, fecha en la que estuvimos muy cerca del estallido de una guerra nuclear; lo sabemos porque lo vivimos. Tiene su historia, que no voy a repetir; Jruschov se había portado con nosotros excelentemente bien: cuando nos quitaron la cuota azucarera, la URSS nos compró el azúcar; cuando los yankis nos dejaron sin combustible, tal medida habría liquidado nuestra economía. Los revolucionarios cubanos lucharíamos hasta el último aliento. No nos íbamos a entregar, y les habría costado caro a los yankis, no les quepa la menor duda, ya contábamos con cientos de miles de armas, combatientes que sabían usarlas y una sólida tradición.

Ellos no tenían mucha experiencia en la lucha contra la guerrilla en aquella época. Aprendieron después en Viet Nam, cuando Nixon le preguntaba a Henry Kissinger: «¿Por qué no les lanzan unas bombitas?». Se trataba de bombas nucleares. Allí fue donde adquirieron experiencias de lucha antiguerri­llera al precio de 55 000 muertos. Usaron el agente naranja y otros crueles instrumentos de represión y crimen. Nosotros cooperamos en la ampliación y modernización de la ruta Ho Chi Minh; ya se había producido el golpe de Estado en Chile; allí un barco que llevaba azúcar cubana desafió el intento de impedir a cañonazos su regreso a Cuba. Después de una conferencia de los No Alineados en Argelia viajábamos a Vietnam. De escala en la India conocimos el golpe militar y muerte de Allende en Chile. «Lo que valga el azúcar, que salvaron, se lo vamos a donar a los vietnamitas para comprar equipos», de eso sí sabíamos, de los equipos que servían y no servían, para mejorar la ruta Ho Chi Minh.

Perdónenme que les haga esta historia. Les quiero decir que no parto de ideas o ilusiones, sino de experiencias, porque nosotros acumulamos alguna experiencia, no exenta de errores, pero honesta a carta cabal, de eso no hay la menor duda. Creo que sin eso no habría podido resistir este país, porque después de todo lo que hizo la URSS; comprarnos el azúcar, pagarnos mejor precio que Estados Unidos y suministrarnos el combustible, el daño ocasionado por su desaparición fue mucho mayor. Nos quedamos con los camiones que gastaban mucha gasolina. Como he dicho en broma, su industria consumía combustible pesado, fuel oil, y sus camiones gasolina o diesel que no había donde guardarlos.

El exceso de automóviles es una de las grandes plagas de la sociedad moderna. En apenas dos siglos la sociedad humana está despilfarrando lo que la naturaleza tardó en hacer 400 millones de años. El efecto desastroso de los gases contaminantes ya nadie se atreve a negar. Miles de millones de personas se acumulan en ciudades repletas de automóviles que hacen intransitables las vías e irrespirable el aire. La humanidad marcha en un sentido opuesto a su propia supervivencia.

Perdóname, Abel, y perdónenme ustedes porque me extendí mucho (Aplausos).

Carlos Francisco Bauer.- Fidel, como joven para mí es un honor estar aquí, por lo que me siento enormemente agradecido. Le confieso que ha sido una de mis películas preferidas, y digo una película preferida, porque no hay que ser fundamentalista y, además, porque en Córdoba siempre lo vi por televisión, y cuando aparecía algún discurso suyo se sentía: «¡Fidel. Suban, suban, no bajen el televisor!». Así que es un honor estar acá.

Quiero retomar una problemática que se planteó al principio de este encuentro. Me voy a referir a ella de manera breve debido a que es un tema técnico con totales implicancias prácticas, que por cuestiones metodológicas y de tiempo no es posible explicarlo detalladamente. La experiencia es para mí muy importante, de allí se parte para pensar, y es lo que me sucedió, por ejemplo, luego de más de diez años de trabajo en cortaderos de ladrillos; pero por ello es muy importante para mí, también, lo teórico.

Dicha cuestión a la que voy a hacer referencia es la de los paradigmas, a la que solo voy a nombrar y explicitar. He buscado ese paradigma intensamente y me lo he formulado para mí como una opción que me permita ordenar ciertas ideas. He partido de líneas críticas europeas y latinoamericanas, como el romanticismo, el marxismo, concepciones aborígenes, afros y las corrientes de la liberación (teología, economía, sociología, filosofía, etcétera). Todas poseen algo en común, y ello se corresponde con su orientación liberadora. Es así que lo nombré como paradigma de la liberación y la libertad.

La liberación es un proceso concreto, fáctico, de praxis, etcétera. Es preciso liberar comunidades desde sus propias coordenadas temporales —espaciales, espirituales—, como liberar todas las disciplinas, por ejemplo, la psicología, la medicina, la literatura, el teatro, el cine de la liberación, etcétera; de esta manera la liberación son los caminantes. Mientras que por otro lado y de manera relacionada, la libertad son los caminos, es el sueño realizado, el imaginario operado, la eutopía (buen lugar), ya que un buen lugar es posible de construir, la utopía, pero no la eurocéntrica, irreal, ideal de Tomás Moro, sino la concreta y existente.

A mis estudiantes les señalo el sol como metáfora. Nos movemos por su calor, por su calidez, por su vida, aunque nadie pondrá un pie sobre él, ¡por suerte!; es decir, por sus ondas caminamos.

Pienso que en nuestro continente e historia todavía esta-mos en deuda con esa liberación. Podemos hablar de concretar un quinto proceso de independencia, ya que debemos tener encuenta: 1) las primeras sublevaciones indígenas que se dan en el Caribe y que concluyen con la Revolución Haitiana; 2) lue-go acontecen los procesos independentistas criollo-mestizos de 1806 a 1910; 3) la triunfante Revolución Cubana que marca un continuo hasta el presente; 4) la frustrada década de 1970; 5) el actual proceso liberacionista en donde la emergencia de Venezuela, Ecuador, Bolivia, Brasil, Uruguay, Argentina, Perú, etcétera, marcan las nuevas tendencias; es decir, nos encontramos en este quinto proceso de liberación-emancipación bien definido y que debemos continuar profundizando como heredero de toda la experiencia previa, y a su vez esperando que la ola siga creciendo.

Pienso que aún estamos en deuda con dicha liberación y que por ello debemos seguir trabajando, tanto desde la expe­riencia que nos aportan ustedes, que a su vez debemos leer con matices, como desde lo teórico comprometido. Debemos con­tinuar uniendo cabos sueltos, por ejemplo, tenemos grandes intelectuales que van de academias a congresos y de seminarios a simposios, y les cuesta acercarse al pueblo, como a ve­ces al pueblo les cuesta acercarlos; se trata de un rechazo que, religiosa y mediáticamente, el imperio ha inculcado de manera lógica, planificada y sistemática.

También pienso que este paradigma, al que me he referido, muchos intelectuales críticos no lo explicitan día a día y com­prometiéndose con ellos, y esto es por diversas causas que no es posible enumerar. Pero puedo mencionar una con referencia a que existe cierto recelo, por la represión ejercida desde los procesos de facto, de identificar dicho paradigma con el mar­xismo que el sistema se encargó de demonizar, y al cual aún hoy muchos le temen, sea de un lado como de otro. Por otro lado, el marxismo no es la única filosofía que ha formulado y luchado por la liberación, como ya he mencionado más arriba. Pienso que se puede optar por una alternativa, pero sobre todo es necesario amalgamar el conjunto liberacionista compuesto por las diversas corrientes de liberación, ya que remite a diver­sos sujetos concretos, críticos y constructivos que integran el espacio comunitario en el que nacemos y vivimos.

De esta manera el contenido de este paradigma se compone de una diversidad de filosofías y filosofías de la diversidad, que a su vez deben ser el soporte intrínseco para el desarrollo de la ciencia y la técnica, de lo contrario esta se disocia de las culturas y la naturaleza. De esta forma entramos todos para planificar el espacio vital en donde vivimos: los aborígenes, los afrodescendientes, los mestizos, los europeos críticos, etcétera. Creo que otra opción concreta es estimular, a través de Internet, la creación de una penta-continental, ya que debemos trabajar en red e integrarnos todos, conociendo el mundo en su concreta dimensión y complejidad, asimilando las diversas experiencias de resistencia y de construcciones. Quiero decir que Oceanía, críticamente, al igual que Europa, existen como conjunto con los que podemos trabajar, como pudimos apre­ciar en el relato de las organizaciones europeas de solidaridad con Cuba, Venezuela, Bolivia, etcétera. Es decir con muchas naciones latinoamericanas.

Otra forma de explicitar este paradigma de liberación y libertad es ejercitar una clara crítica al eurocentrismo, siendo un término aparentemente sencillo, pero que si repasamos con cuidado veremos que aún perviven muchas influencias en no­sotros, ya que hemos sido educados en estas estructuras que aún permanecen. Por otro lado nuestros problemas no solo se localizan fuera, también es necesario situarlos dentro, practicando una intensa crítica al etnocentrismo (latino-americano-centrismo) que nos impide visualizarnos en unidad. Podemos referirnos a la historia como un ejemplo significativo. Dicha historia cumple, en los sistemas educativos, con normas mo­ralizantes y por ello está lejos de desempeñar una función liberadora en unidad.

Si reconstruimos la historia de cada nación en general se parte de los propios independentistas criollocéntricos, invisibilizando a los demás desarrollos de independencia, perdiendo de esa manera la visión liberadora y completa de procesos y proyecciones. Por ejemplo, en Argentina, se parte de San Mar­tín; en Uruguay, de Artigas; en Chile, de O´Higgins; en Colom­bia o Venezuela, de Bolívar, etcétera… y nos olvidamos, por ejemplo, de Haití, y, sobre todo, de las primeras rebeliones de ese Caribe, que fueron de aborígenes, que aunque no cambia­ron el rumbo de la historia fueron determinantes, valiéndoles a Colón tres fuertes destruidos, por lo que el comendador Fran­cisco de Bobadilla —siendo enviado a la isla para investigar lo sucedido—, decide proporcionar información para enjuiciar a Colón y su familia, no por crímenes de lesa humanidad sino porque estaba resultando oneroso para la corona.

Por otro lado, las culturas aborígenes del Caribe se mestizaron con esclavos africanos proporcionando y legándoles el principio «vivir libres o morir» (antecedente del «patria o muerte») que es taíno y arawako, lográndose mestizar con el vudú, como con un cristianismo de la liberación. Este paradigma se puede explicar con estos términos aparentemente sencillos, pero que no hay que perder de vista, como les señalo a mis es-tudiantes que son plurifundamentales, pluriprofundos, porque son distintas sabidurías y diferentes experiencias que lo integran.

Para ir cerrando: Nuestro problema no es solo eurocentris-mo, sino también los propios etnocentrismos que si no los de-construimos no nos será posible integrarnos como conjuntos sociales comunitarios trasnacionales para aspirar a esa dimen­sión concreta de liberación continental tan anhelada. Hay una expresión de Franz Rosenzweig, que me gusta mucho y que la parafrasearé de la siguiente manera: «en nuestros contextos en donde el mercado y los medios nos dan tanta fiesta y ¡tantos! motivos para festejar, para mí lo único que merece ser festejado es la liberación de un pueblo. Nada más».

Muchas gracias (Aplausos).

Abel Prieto.- Gracias, Carlos.

Rosa, la ministra de Angola, gran amiga nuestra, veterana del encuentro anterior.

Rosa M. Cruz e Silva

Rosa M. Cruz e Silva.- Buenas tardes, Comandante.

Una vez más, muchísimas gracias por conceder esta posi­bilidad de estar con usted y de ver que cumplió con su palabra el año pasado, que garantizó que estaríamos aquí, y que hoy nos encontramos con usted. Vemos que se ve muy bien resta­blecido y queremos seguir su ejemplo.

Yo aprovecho esta oportunidad para asociar mi nombre, y a mi delegación, asociarme a un grupo de intelectuales que se encuentran aquí en esta sala, distinguidos intelectuales que están preocupados con los grandes problemas del mundo, los grandes problemas de la humanidad.

En mi caso particular quería informarle que esa onda co­lonialista pasó no solo por África, sino que también quiso llegar a Angola. Después de los acontecimientos de Egipto, nosotros tuvimos en Luanda un movimiento de jóvenes que fueron instruidos para solicitar la salida de nuestro presidente y la salida de nuestro partido, antes incluso de que se cumpliera el mandato que fue establecido en las elecciones. Esos jóvenes, nosotros pensamos que han sido financiados por las potencias occidentales, no solo en América, sino también en Europa. Ellos intentaron y forzaron una situación, podríamos decir, de conflicto directo con la policía; sin embargo, la policía recibióinstrucciones precisas para no reccionar, para no actuar y controlar los movimientos, simplemente. Entonces, ese intento, que fue reiterado algunas veces, no surtió ningún efecto, porque por otra parte, también, usando las redes sociales nosotros fui­mos contraponiendo esas ideas.

Pensamos que nuestra capacidad de respuesta a través de las redes sociales no será tan fuerte como aquellas que se oponen contra nosotros; pero yo traigo esta información porque pienso que ellos no van a continuar esta lucha.

En Angola, después de aquello que el Comandante ya dijo, que fue el apoyo que nosotros recibimos para rechazar a los sudafricanos del sur y todas las fuerzas enemigas contra nuestro pueblo y nuestro país, alcanzamos la paz y pensamos que esta­mos reconstruyendo a nuestro país con rapidez. Como ustedes calcularán, fueron más de 30 años de guerra, y niños, jóvenes, mujeres, todos llevan ahora una vida mejor; hay más escuelas, que se están expandiendo por todo el país; más hospitales, que también se están construyendo en todo el país, y para eso nosotros continuamos contando con el apoyo cubano.

Vine a la Feria del Libro por segunda vez; esta vez también para negociar y conversar con mis compañeros, con el colega mío, el Ministro de Cultura y sus adjuntos, estamos trabajando para poner las escuelas de arte de Angola a funcionar con el apoyo de Cuba. Por tanto, Comandante, no es ninguna cam­paña de propaganda, si no es lo que usted dice, es la realidad, es la experiencia, y yo me siento honrada y orgullosa de estar aquí rodeada de personas que lo acompañan hace más de 50 años, en esta lucha de liberar al mundo y de liberar a América Latina.

Yo no puedo olvidarme que en mis 15 o 16 años fueron los poemas de América Latina, de Nicolás Guillén, de Pablo Neruda los que alimentaron nuestra formación política, para en la actualidad hoy poder estar aquí. Por tanto, reitero mi voluntad de acompañarlos, porque en África, de manera efectiva, nosotros tenemos problemas muy grandes.

El continente africano, a través de la Unión Africana, pa­rece que se quedó impávido de lo que aconteció en Libia. Naturalmente, Angola tuvo una posición que acabó quedándose solitaria, acompañada por África del Sur; porque los demás países tenían miedo de Francia y, entonces, tuvimos aquella vergüenza, que fue la forma en que Libia fue invadida.

Tenemos, de hecho, que asociarnos. África no tiene muchas redes sociales, y yo sí conozco a una, que a partir de Senegal, también ya dio una respuesta a través de una obra, África responde a Sarkozy, mentor de algunos crímenes que fueron cometidos, y quien ha hecho declaraciones, no contra Senegal, sino contra África, diciendo que nosotros los africanos todavía no habíamos llegado, no teníamos historia, simplemente.

Es interesante que en pleno siglo xxi una figura de un país tan grande y tan ilustre, como nosotros conocemos, que es Francia, diga esta barbaridad.

Sin embargo, esa red existe, y por mi parte me gustaría y pienso que lo voy a hacer y tengo que hacerlo, hablarles a los intelectuales africanos, que se unan a América Latina, para que nosotros podamos continuar, que no será políticamente correcto decirlo, la lucha o la revolución; pero pienso que la liberación del hombre y la preservación del ambiente y de manera consecuente, la lucha por la continuación de la especie humana, que fue una bellísima lección que el Comandante nos dio la última vez, y que aquí reiteramos, y pienso que todos los que aquí están en esta sala están de acuerdo con usted, y todos nosotros vamos a asociarnos en esta batalla.

Muchas gracias (Aplausos).

Vicente Battista

 

Vicente Battista.- Prometo, Abel, cumplir con lo que pediste, por lo que intentaré ser lo más breve posible.

En primer lugar voy a reiterar algo que se ha dicho a lo largo de la tarde. También yo, Comandante, estoy contentísimo por su magnífico estado de salud. Recibo semanalmente sus Reflexiones. Me haría doblemente feliz que en alguna de ellas usted nos diga como lograr ese estado.

A esas Reflexiones quiero referirme, es mi propósito volver al comienzo de esta reunión, cuando Ramonet, Stella Calloni y Borón hablaron de Internet, de las redes sociales y de sus consecuencias.

En una de sus Reflexiones usted, Comandante, dijo: «Sin embargo, hoy tenemos que culparnos todos de que lo sepa­mos y nada hagamos por tratar de remediarlo». Efectivamente, ha quedado en claro, lo hemos visto esta tarde que todos sabemos perfectamente qué son las redes, qué es Internet. También sabemos de qué hablamos cuando hablamos de prensa hegemónica. No obstante, pese a saber todo eso, creí advertir cierto temor para con Internet. Nos espían, se dijo. Y es cierto. Eso, sin embargo, no nos tiene que hacer prescindir de Internet y, por añadidura, de la Red de Redes. Deberemos tomar precauciones, es cierto. ¿Por qué no fantasear con que alguno de los que hoy espían sus Reflexiones, Comandante, finalmente toma conciencia y se pasa a nuestro bando?

Creo que es tiempo de comenzar a operar. Por ejemplo, me parece importante la propuesta que hizo el compañero de Alemania: una carta abierta de los intelectuales latinoamericanos dirigida a los intelectuales europeos. Ahí se pueden fijar posiciones y brindar propuestas destinadas a clarificar ciertos puntos oscuros. Esa carta necesariamente deberá circular por Internet.

El periodismo, se sabe, es el cuarto poder, como bien se­ñaló Ramonet hace un rato: hoy Internet es el quinto. No es justo quitarle méritos alegando que hay muchísimos sitios en el mundo donde no llega; también hay muchísimos sitios en el mundo donde tampoco llega la prensa escrita.

Hagamos uso de Internet, sin temores. Insisto: por ese medio recibo semanalmente sus Reflexiones, Comandante. Las recibo y las reenvió. Puedo hacerlas circular porque existe Internet.

Por consiguiente, no adoptemos una actitud pesimista. Pongamos definitivamente en marcha la Red de Redes para que nuestras propuestas se multipliquen sin descanso.

Por último y aquí termino, que no nos asuste más de la cuenta el poder de los grandes medios. Yo vengo de la Argentina, un país en donde un alto porcentaje de la prensa gráfica, la radio y la TV, está en contra del actual gobierno. Hablo esencialmente del tradicional diario La Nación y del Grupo Clarín que, además de ese periódico, es propietario de la mayoría de los diarios del interior, así como de numerosas estaciones de radio y TV. En cifras reales, el 80 % de los medios de comunicación son de abierta oposición al gobierno, A pesar de eso, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner acaba de obtener su segundo mandato con un definitivo caudal de votos: el 54 % contra el 21 % del segundo candidato más votado. Es bueno consignar que el ciento por ciento de las clases trabajadoras votó a la presidenta Cristina.

¿Cómo se logró ese guarismo? Poniendo en práctica una política de abierto apoyo a un pueblo que, ante realidades concretas, prescinde de lecturas desestabilizadoras y vota en positivo.

Es todo lo que tenía que decir. Muchas gracias (Aplausos).

Santiago Alba.- Buenas tardes.

Comandante, de entrada agradecerle poder estar aquí un año después, teniendo el privilegio una vez más de participar de este intenso e instructivo debate.

Yo soy uno de esos europeos desamparados que desde hace muchos años viene apoyándose en Cuba, por las razones que usted acaba de resumir muy bien, porque es quizás el único país del mundo cuya política se basa en principios éticos, en un internacionalismo desinteresado y en una verdadera protección de los derechos humanos.

Pero en este caso yo no querría hablar como intelectual europeo, sino como árabe y norteafricano de adopción. Yo hace 20 años que vivo en el mundo árabe, primero en Egipto, ahora vivo en Túnez; he vivido allí la llamada primavera árabe, el arranque de estas revueltas que sacuden la región, y quisie­ra unirme un poco al llamamiento que ha hecho mi admirado amigo Atilio Borón, en el sentido de no olvidar a los pueblos que en el mundo árabe en estos momentos se están rebelando en nombre de los mismos principios que Cuba ha defendido siempre: la dignidad, la libertad, la justicia.

Quiero insistir en que, quizás, se ha escuchado poco desde América Latina a esos pueblos, y a las fuerzas y organizaciones amigas, afines, progresistas.

Recuerdo, por ejemplo, que hace apenas un mes y medio, entre el 14 y el 17 de diciembre, se celebró en Beirut una reunión de fuerzas y organizaciones marxistas del mundo árabe, allí participaron 22 organizaciones marxistas, entre ellas el Partido Comunista Libanés, anfitrión de la reunión; el Partido Comunista Sudanés, el Partido Comunista Egipcio, el Frente Popular de Liberación de Palestina, Vía Democrática de Marruecos, Voluntad Popular de Siria, Corriente de Izquierda Marxista iraquí, y otras fuerzas y organizaciones marxistas del mundo árabe.

Los debates que, desgraciadamente que yo sepa, solo están recogidos en árabe, son verdaderamente interesantes. Pero, en cualquier caso, se puede leer un comunicado que yo mismo traduje para rebelión.org, el comunicado final de esta reunión, en el que, por supuesto, se insiste como prioridad en los peligros que representa para el mundo árabe y para el Próximo Oriente, para el norte de África, una intervención extranjera, una intervención imperialista y neocolonial, pero no deja de apoyar todos estos movimientos populares que buscan transformaciones radicales en favor de un mayor nivel de libertad y de justicia en el mundo árabe.

Yo lamento que ninguna de esas fuerzas esté representada hoy aquí en este encuentro, porque me da un poco de vergüenza tener que ser yo, después de todo, un norteafricano solamente de adopción, el que trate de trasladar esa voz que yo creo que no se ha escuchado suficientemente.

Dicho esto, querría decir solamente dos cosas más: la primera, porque creo que a usted, Comandante, le interesaba en términos muy concretos el papel que ha jugado Internet en las revueltas árabes.

Algo que yo creo que es muy significativo es pensar en cómo hay una relación inversamente proporcional entre los precios de los alimentos y los precios de las nuevas tecnologías. En los últimos 10 años, mientras en Egipto y Túnez, por ejemplo, el precio de los alimentos se podía multiplicar por cien, sin embargo, el precio de un teléfono móvil disminuía quince o veinte veces. De manera que hoy, si bien es verdad que el acceso privado a Internet en Túnez o Egipto es muy reducido, el número de móviles por habitante es enorme: en Túnez, 9 de cada 10; en Egipto, 8 de cada 10.

En cuanto a la televisión, la cobertura de televisión cubre todo el territorio nacional, tanto en Túnez como en Egipto; las zonas más pobres de Egipto o de Túnez, donde todavía, por ejemplo, no hay cocina y tienen que cocinar con leña de palma, o donde no tienen un cuarto de baño, sin embargo, tienen una antena satelital que les permite potencialmente a todos ver Al-Jazeera.

En ese sentido creo que Al-Jazeera y las cadenas satelitales han tenido mucha más influencia que directamente Inter­net; era muy curioso el seguir la revolución tunecina cuando se toma la Kasbah para derrocar al primer gobierno provisional, y, al mismo tiempo, todos los que estaban ocupando la Kasbah, a través de la televisión seguían las movilizaciones en la plaza Tahrir contra Hosni Mubarak.

En cualquier caso también, y para no infravalorar el papel que ha jugado Internet, hay que decir que si el número de ordenadores por casa es muy pequeño, solamente el 27 % de los tunecinos tienen un acceso privado a Internet, el número por ejemplo de perfiles en Facebook es muchísimo, muchísimo mayor; y Facebook sí ha tenido yo creo que una importancia decisiva en el contagio rapidísimo de estas protestas que empezaron en una zona del interior de Túnez y muy de prisa se contagiaron al resto del país.

Y, por último, muy de prisa, retomando algo que ha dicho, a mi juicio muy importante, Alejandro, cuyo apellido no sé y lo lamento porque quiero comprar su novela, es lo siguiente: creo que una de las consecuencias negativas de las revueltas árabes y de la inmediata intervención imperialista y neocolonial en la zona, es que eso ha hecho aumentar, para los que ya no creía­mos en los medios hegemónicos, eso que Ignacio Ramonet llama la inseguridad informativa; por desgracia creo que tenemos que asumirlo. Dos medios poderosísimos que de un lado y del otro del mundo, allí donde realmente la resistencia antimperialista es mayor —hablo de América Latina y del mundo árabe—, ofrecían inicialmente una cobertura distinta y creíble de lo que estaba pasando en el mundo, han sufrido un descrédi-to que no podemos negar: hablo de Telesur y hablo de Al-Jazeera que, como recordaba el Comandante, se ha prestado a ser peón claro de los intereses de Qatar, y, por lo tanto también, de los intereses de Estados Unidos y de las potencias europeas.

Yo creo que hay que partir de ahí, hay que partir de un marco de credibilidad general muy erosionado, y eso nos plantea una gran dificultad; pero en todo caso nos plantea un desafío también, y es no olvidar algo que usted ha repetido siempre, Comandante, que es eso de: verdad, verdad; razón, razón; mo­ral, moral.

Y, como decía Alejandro, no podemos considerar que la pura inversión de lo que dicen los medios hegemónicos va a producir la verdad, porque, parafraseando a un filósofo francés, digamos que los medios hegemónicos mienten tanto más cuanto que no mienten siempre, y son más peligrosos, porque, en efec-to, también The Washington Post y El País, de vez en cuando dicen la verdad.

Jean Paul Sartre decía que el imperialismo usa la verdad cuando no tiene una mentira mejor, y es cierto, y, por lo tanto, tenemos que tener mucho cuidado. No basta invertir lo que di­cen los medios hegemónicos para obtener la verdad; tenemos que ser muy rigurosos, buscar fuentes, las hay, solo que tenemos muy pocos medios, para tratar de averiguar qué es lo que está pasando en todos estos países.

En todo caso yo pediría, ya digo, no como europeo, sino como norteafricano y árabe de adopción, que se escuchara a esas fuerzas progresistas afines que existen sobre el terreno.

Muchas gracias (Aplausos).

Cmdte.- Una pregunta: ¿Qué producción tiene Túnez aho-ra, cuál es su principal producto? ¿Es grano, es turismo, producen petróleo allí?

Santiago Alba.- Producen fosfatos, tienen una cuenca minera de fosfatos, minas de fosfatos a cielo abierto, que es, digamos, el segundo recurso. Hasta ahora el primero era el turismo y las remesas de los emigrantes. Un millón de tunecinos viven en el exterior. Son una población de 10 millones, es decir, el 10 % de la población tunecina vive en el exterior y manda dinero a Túnez.

Cmdte.- Comparado con la población de Marruecos, ¿la producción de fosfato es más o menos similar, o es mayor?

Santiago Alba.- Túnez produce más fosfatos que Marruecos. Es uno de los países que más produce, yo creo que es el tercero del mundo en producción de fosfatos.

Cmdte.- ¿El segundo cuál es?

Santiago Alba.- No lo sé, no le puedo decir, pero creo que es el tercer país de fosfatos y ha sido uno de los recursos prin­cipales junto a las remesas y el turismo que ahora, tras el derrocamiento de Ben Alí y todo este período de estabilidad, ha disminuido al 10 % del turismo que tenía antes.

Cmdte.- ¿Carbón no produce?

Santiago Alba.- No.

Cmdte.- ¿Gas o petróleo?

Santiago Alba.- No.

Cmdte.- ¿De dónde lo reciben, de Libia o de Argelia?

Santiago Alba.- Lo reciben de Libia y de Argelia, de los dos sitios.

Cmdte.- Es interesante lo del fosfato.

¿Qué cultivos tienen?

Santiago Alba.- Tienen un cultivo muy variado, tienen muchísimos olivos, una producción de aceite de oliva muy alta y además excelente, yo diría que es el mejor aceite de oliva del mundo, de hecho, italianos y españoles lo roban y lo envasan con marcas españolas e italianas (Risas). Es un excelente aceite de oliva.

Cmdte.- ¿Se disputan, digamos, la primacía de la calidad en eso?

Santiago Alba.- La calidad es la mejor probablemente del mundo.

Cmdte.- ¿Vinos producen también?

Santiago Alba.- Sí, sí, también, tienen viñas.

Cmdte.- ¿Quién llevó el cultivo de vinos, los franceses?

Santiago Alba.- Los franceses. No es malo el vino tunecino; no es excepcional, pero no es malo.

Cmdte.- No lo he probado.

Santiago Alba.- No lo ha probado.

Cmdte.- ¿Dátiles producen también?

Santiago Alba.- También, también. Una vez destruida toda la producción datilera de Iraq, tras la invasión estadounidense, Túnez se convirtió en uno de los máximos productores, sobre todo también de más calidad, de los que se llaman «dedos de luz», tienen un nombre muy bonito, son los dátiles del sur de Túnez, cuya producción es alta.

Cmdte.- ¿Produce algunos granos como trigo...?

Santiago Alba.- Sí, pero no me atrevo a darle datos, Co­mandante, porque no podría darle datos precisos sobre la producción de granos tunecina.

Cmdte.- ¿Y cuáles son las mejoras fundamentales que han introducido los cambios?

Santiago Alba.- Yo creo que es un proceso en marcha que tardará algunos años, si todo sale bien en fijarse; pero han introducido cambios, yo creo que ya importantes. Un cambio que creo que no se puede desdeñar es el hecho de que están gobernando aquellos precisamente que los europeos y los Es­tados Unidos persiguieron durante años hasta el punto de apoyar una dictadura ferozmente represiva; me refiero al Partido Nahda, un partido islamista, moderado, que en estos momentos, tras las elecciones del 23 de octubre, hubo elecciones para una Asamblea Constituyente —Túnez está en pleno proceso constituyente—, está gobernando con dos fuerzas, digamos, de izquierda, una que se llama Al Congreso por la República, de un viejo opositor al régimen...

Cmdte.- ¿Cómo se llama el partido del gobierno?

Santiago Alba.- El partido del gobierno se llama Nahda, que quiere decir renacimiento en árabe, Nahda.

Cmdte.- ¿Ya aprobaron la Constitución?

Santiago Alba.- No, está en elaboración.

Cmdte.- ¿Qué temas están discutiendo, fundamentalmente?

Santiago Alba.- Bueno, digamos que por un lado hay toda una serie de presiones para que se recojan aspectos socialmente más avanzados; pero, como usted sabe, uno de los proble­mas que no se puede evitar en estos momentos en el mundo árabe es el ascenso de las fuerzas islamistas moderadas y, por lo tanto, sí que hay discusión dentro de la Asamblea Constituyente sobre aspectos que tienen que ver sobre la identidad; el artículo 1, por ejemplo, que es uno de los más discutidos, tiene que ver con la definición de la identidad tunecina.

Cmdte.- ¿Y las tierras cómo están repartidas allí? ¿Hay la­tifundios?

Santiago Alba.- Mal. Sí, hay latifundios, y es un país que necesitaría una reforma agraria.

Cmdte.- En un país como Túnez, ¿qué es un latifundio? Por ejemplo, ¿qué extensión puede tener un latifundio de uva o de lo que sea?

Santiago Alba.- Me pone usted en serias dificultades, y ten-go que confesar mi ignorancia. No sé medir en hectáreas nada.

Cmdte.- Está bien. Así que tiene buen vino.

Santiago Alba.- Pero buen vino sí tiene.

Cmdte.- ¿Y de quiénes son las minas de fosfatos?

Santiago Alba.- Las minas de fosfatos son, formalmente, del Estado, pero están gestionadas por empresas privadas fran­cesas; digamos que nominalmente son del Estado.

Cmdte.- ¿Y gestionadas qué quiere decir, administradas?

Santiago Alba.- Administradas, exactamente.

Cmdte.- ¿Y los bienes que producen son de ellos? Un contrato de gestión allí, ¿qué significa?

Santiago Alba.- Pues creo que en este caso el contrato de gestión daría beneficios a la empresa administradora de más del 50 %.

Cmdte.- ¿Cómo cuántos tunecinos —no sé si lo sabes— trabajan en el fosfato?

Santiago Alba.- No le puedo dar una cifra exacta, pero sí le puedo decir que son muchos, y que, además, la cuenca minera, que es una zona muy extensa, que está en el suroeste de Túnez, cuyo centro es la ciudad de Gafsa, fue un poco el ensayo general de las revueltas de ahora. Hubo una revuelta minera en el 2008 y esas minas emplean a mucha, mucha gente en una región muy amplia.

Santiago Alba

Cmdte.- ¿Y tú no tienes, ni siquiera, a grandes rasgos, las producciones, si son 500 000, un millón de toneladas?

Santiago Alba.- No se lo puedo decir, pero si le interesa el dato se lo puedo hacer llegar a través de Abel esta misma noche.

Cmdte.- Nosotros somos consumidores de fosfatos.

Santiago Alba.- ¿No son consumidores de fosfatos?

Cmdte.- Somos, somos, y es uno de los insumos más importantes en la agricultura.

Santiago Alba.- Pues yo, si quiere, le paso el dato esta misma noche a través de Abel.

Cmdte.- ¿Cómo lo hace llegar, a través...?

Santiago Alba.- Pues supongo que a través de estos medios tecnológicos celerísimos que permiten que leamos sus Re­flexiones (Risas).

Cmdte.- ¿Por Internet?

Santiago Alba.- Por Internet.

Cmdte.- ¡Qué bien! Es interesante.

Debiéramos saber un poquito más sobre Túnez que no sabemos.

Muchas gracias.

Santiago Alba.- Gracias (Aplausos).

Farruco Sesto.- Comandante, un saludo desde la Venezuela bolivariana.

Abel Prieto.- Él está ocupándose de la reconstrucción de Caracas, es Ministro de Estado para la Reconstrucción de Caracas ahora, en este momento...

Cmdte.- Pero eso cuesta muchísimo dinero. ¿De dónde saca los fondos? ¿Cuánto cuesta la reconstrucción de Caracas?

Farruco Sesto.- Estamos haciendo los planes. Nos encontramos con una dificultad, Comandante: que todos los sistemas de planificación que conocemos, prácticamente sin excepción,

aceptan la estructura social de la ciudad como está; es decir, la ciudad expresa en su morfología la estructura de las clases so-ciales. Entonces, todos los planes son técnicos, académicos, muy poco proactivos, y la transformación de una ciudad necesitaría muchos recursos, no es fácil; pero, además, tienen ese otro inconveniente de que aceptan la realidad, y lo que quieren es resolver los problemas funcionales. Eso para una revolución no es suficiente, tenemos que reinventar la manera de hacer un urbanismo.

Cmdte.- Y me imagino que el gobernador no coopera mu­cho contigo en la reconstrucción.

Farruco Sesto.- El gobernador no pinta nada.

Cmdte.- ¿Cómo que no pinta nada si es el gobernador?

Farruco Sesto.- Bueno, ese es el alcalde mayor. Acuérdese que ahí nadie se esfuerza.

Cmdte.- ¿Tú no estás en Caracas? ¿O tú estás en la Caracas donde reside el Gobierno Nacional?

Farruco Sesto.- La tarea es para la Gran Caracas.

Cmdte.- La Gran Caracas imagino que es todo, la parte de Miranda y la parte...

Farruco Sesto.- Sí, todo lo que es Caracas.

Cmdte.- ¿Cuántos habitantes tiene?

Farruco Sesto.- Se aproxima a los cinco millones ya.

Cmdte.- ¿Y el agua de dónde viene?

Farruco Sesto.- Caracas está llena de dificultades, esa es una larga historia, es una ciudad que creció muy mal, siguió el modelo de crecimiento gringo y sus ordenanzas se hicieron en un momento dado por asesoría de un arquitecto californiano, y entonces, bueno, es muy complicado una reconstrucción de Caracas, realmente muy complicado; pero, bueno, eso es un proceso.

Cmdte.- ¿Cuántos automóviles tiene Caracas?

Farruco Sesto.- Eso es una locura. La gente llegaría caminando antes que en automóvil.

Cmdte.- ¿Cuánto vale la gasolina?

Farruco Sesto.- La gasolina vale muchísimo menos que el agua mineral.

Cmdte.- Claro, te lo iba a preguntar.

Farruco Sesto.- Mucho menos.

Cmdte.- Con lo que cuesta una botella de agua, casi se llena medio tanque de gasolina.

Farruco Sesto.- Un tanque. Con un dólar, que serían 4.30 bolívares, se llena un tanque de un vehículo promedio.

Cmdte.- ¡Qué fenómeno! Pero, bueno, están haciendo ahora ferrocarriles con la cooperación de los chinos.

Farruco Sesto.- Estamos haciendo ferrocarriles.

Cmdte.- Creo que la República Popular China está coope­rando en esa tarea.

Farruco Sesto.- Así es.

Cmdte.- ¿Hasta Zulia? ¿Adónde están llevando los prime­ros ferrocarriles?

Farruco Sesto.- No, y todo el eje norte llanero, porque, como usted sabe, la población de Venezuela está concentrada en el norte y en los estados andinos, ¿no? Si uno ve una imagen de satélite de noche, ve la concentración de luces en toda la costa. En un país de casi un millón de kilómetros cuadrados hay estados enormes.

Cmdte.- Novecientos sesenta mil kilómetros cuadrados creo que tiene, casi un millón como tú dices.

Farruco Sesto.- Así es, con las aguas territoriales llega al millón fácil.

Cmdte.- Están contando con el agua de Maracaibo.

Ahora, ustedes no se desanimen. Yo comprendo lo que tienen que luchar ustedes allí, es una lucha dura, pero creo que lo que ustedes están haciendo en Venezuela no lo puede hacer nadie, nada más que ustedes y nada más que Chávez.

Ahora, en realidad, ya te digo, no solo veo Telesur, veo también Venezolana de Televisión, son dos canales. Chávez esta­ba hablando hoy y no lo pude oír por culpa de ustedes (Risas), porque tenía que venir para acá, pero veo que están haciendo un esfuerzo enorme, y yo espero que no se desanimen por ninguna dificultad.

Farruco Sesto.- No, no, Comandante, ¡jamás, jamás!

Cmdte.- Mucho de lo que va a ocurrir en el resto de América Latina depende de lo que están haciendo ustedes. Para mí es un milagro que hayan logrado crear el CELAC.

Farruco Sesto.- Es algo importantísimo.

Cmdte.- Sin la cooperación de Venezuela, ¿qué sería el destino de esos países del Caribe, cuando el precio del barril de petróleo asciende a más de 100 dólares? Eso ha salvado a todos esos países, ha sido de enorme importancia (Aplausos).

Está haciendo cosas realmente extraordinarias. Pero allí también el imperio va a dar su batalla.

Farruco Sesto.- Pero será derrotado, una y otra vez. Comandante, ahora, oyendo las intervenciones y el debate, yo recordaba, en una reunión con intelectuales y artistas de muchos países también, en Caracas, hace unos seis o siete años, el presidente Chávez nos decía que ya no eran momentos de resistencia, que ya no bastaba con fijar una posición, que debíamos abandonar las actitudes defensivas y que era el momento, decía él, de pasar al contraataque; intelectuales y artistas al contraataque. Entiendo que en la batalla de las ideas él lo hace todo el tiempo, porque es un hombre que su mente no descansa nunca, está siempre inventando, fuerza las cosas, una voluntad increíble.

Cmdte.- Ya él pensaba así cuando vino por primera vez a Cuba, cuando salió de la prisión. Y, bueno, realmente recibió la herencia de la tradición histórica de Venezuela, y nadie como él puede hacer el resumen ese de los 100 años en que Venezuela fue el mayor exportador de petróleo a lo largo de un siglo, del siglo pasado casi completo, primer exportador. Ahora, lo que pagaban por el petróleo los yankis, y la pobreza que había allí era increíble.

Creo que el ejemplo más típico de lo que es la política impe­rialista en el hemisferio lo tiene Venezuela que, desde luego, es un país que tenía unos recursos enormes. Ahora, nadie ha hecho, ni han podido hacerlo tampoco, lo que él está haciendo, no solo ya en la educación y en la salud, lo que está haciendo en todos los sectores. Por ejemplo, la pensión que les ha dado a los niños sin amparo, es tremenda, esa es una de las cosas notables; las viviendas que está construyendo, ninguna familia de esas, como él explica, hubiera tenido jamás una vivienda, y ahora está haciendo 150 000.

¿Cuántas son las que tiene para este año?

Farruco Sesto.- Doscientas mil como meta mínima, 300 000 el año que viene.

Cmdte.- Ese programa es la única forma en que esa gente podía tener un apartamento, allí en Caracas y en cualquier lugar.

Farruco Sesto.- Así es.

Cmdte.- Chávez protegió las pensiones de las devaluaciones con el equivalente al salario mínimo para las más reducidas, y a través del amparo filial extendió la protección a todos los niños y adolescentes que requieran de recursos para sus necesidades esenciales. Lo que eso significa para las familias de cual­quier país, que en todas partes son fundamentalmente personas humildes; constituye un sueño para la inmensa mayoría de la humanidad. Creo que solo Chávez, armado con las ideas y los sueños de Bolívar, podía conducir un país tan rico y a la vez tan saqueado como Venezuela, a ser protagonista de su propio destino. Eso es lo que significa la Revolución Bolivariana.

Veamos lo ocurrido con el dólar. Cuando después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos y sus aliados impusieron el acuerdo de Bretton Woods que concedía a Estados Unidos, el país más rico y poderoso, el derecho a emitir las divisas que requería el comercio mundial, establecía al menos un límite a esa facultad: la obligación de disponer una onza troy de oro por cada 35 dólares de papel moneda que emitiera. El poseedor de ese dinero poseía el derecho a disponer libremen­te de dicho oro. En 1971 Estados Unidos, bajo la presidencia de Richard Nixon, anuló el acuerdo internacional y suspendió la convertibilidad del dólar en oro. Tuvo el cinismo de presentar la medida como una acción revolucionaria. En realidad el imperio, envuelto en la guerra de Vietnam, había dilapidado enormes sumas en déficits presupuestarios y gastos militares. Mantenía además el control de los organismos financieros internacionales y el poder de veto en el Fondo Monetario Inter­nacional. Con monedas de papel, ese país adquirió incontables propiedades en las que aplica las leyes imperiales de Estados Unidos y financia las aventuras y guerras internacionales. Hoy el oro cuesta alrededor de 1 750 dólares la onza troy, es decir, 50 veces más que en los años de Nixon.

Francisco Sesto, Farruco

 

Con relación a Venezuela esa política ha significado un daño enorme. Es incalculable el dinero salido de ese país a lo largo de casi 100 años, como el mayor exportador de petróleo en el mundo durante gran parte de ese tiempo. Es imposible de medir y podría estimarse en cifras equivalentes a mucho más de un millón de millones de dólares actuales.

No quiero emplear una palabra que parezca demasiado in­sultante, aunque la peor de todas es menos de lo que se merecen. Cuando visité el país a los pocos días del triunfo de la Revolución, coincidió con la etapa en que Rómulo Betancourt estaba a punto de asumir la presidencia en 1959. Visité el país para dar las gracias al gobierno provisional presidido por el almirante Larrazábal que sucedió al derrocado gobierno de Pérez Jiménez. Nos envió 150 fusiles Garands en el mes de noviembre de 1958, ya próximo a concluir nuestra guerra. Los fusiles semi-automáticos Garands eran excelentes, pero lo que valía sobre todo era lo que Venezuela hizo, al atreverse a enviarnos las armas aquellas. Fue un gesto que nos agradó mucho y era deber elemental expresarle a los venezolanos nuestra gratitud.

Además, fue el país que más solidaridad mostró con Cuba. Después, sin embargo, Rómulo lo convirtió en el más importante aliado de Estados Unidos contra la Revolución Cubana. Era rencoroso, vanidoso, y no puede decirse que ignoraba las ideas revolucionarias, porque Rómulo Betancourt fue miembro del Buró Político del Partido Comunista de Costa Rica; quiere decir que tuvo una formación política, que utilizó mientras le convino para buscar prestigio y escalar posiciones.

Que abandonara esa posición para ganar la amistad del im-perio y hacer lo que hizo con relación a Cuba, es lo peor y más repugnante que podía hacer alguien. Caracas votó contra Rómulo Betancourt, pero el resto de la nación, víctima de sus mentiras y engaños, le había otorgado una mayoría.

En aquella época la maquinaria política logró el éxito en el interior de Venezuela, pero en la heroica Caracas que había dado su inmortal ejemplo, la inmensa mayoría votó contra Rómulo Betancourt. Yo estaba como visitante para darles las gracias a todos; ya conté lo que me pasó allí con Pablo Neruda.

Bueno, aunque hablé en la Universidad y trasmití mi gratitud a todos los que nos apoyaron, conversé con él porque no me quedaba otro remedio; pero cuando fui a la plaza El Silencio, había una entusiasta multitud de más o menos 300 000 personas, nunca había visto una multitud tan grande, y cuando cortésmente y también un poco ingenuamente, puesto que era la democracia en Venezuela, y habían elegido presidente a este señor, no me quedaba más remedio que men­cionar respetuosamente al presidente electo, y cuando lo hice estalló allí tan colosal rechifla de los 300 000, que jamás vi algo parecido en mi vida. Pensé: bueno, yo vine aquí, no puedo meterme en la política interna, eso es asunto de ustedes.

En El Silencio, que estaban los edificios recién construidos, me encontré con que había ya una autopista, que iba de La Guaira hasta Caracas. Las montañas parecían llanas.

Yo había estado antes, en el año 1948, cuando el Bogotazo; siempre me tocaba algo. En esa ocasión me tocó conocer a Gaitán en Colombia. Estábamos organizando un congreso, y matan a Gaitán. Allí fue la primera acción revolucionaria internacio-nalista que tuve, unido a los estudiantes, que eran todos gaitanistas, y Gaitán una persona ilustre, inteligente; aunque de costumbres diferentes. Aquí no se conocía otra cosa que los insultos; pero aquel organizó un gran desfile: La Marcha del Silencio, un colosal desfile donde una cantidad enorme de personas marchaba en silencio; iba a ganar la presidencia sin duda alguna.

Pero estaba asombrado, cuando abría un periódico: 40 muertos, 50 muertos, campesinos asesinados el día anterior. Un gobierno conservador en el Palacio. Ya estaban matando gente a montones, y a mí me llamaba la atención aquello, en Cuba no podía pasar eso, con todo y lo horrible que era el gobierno en este país, no podía haber eso. Hicimos contacto con Gaitán, nos estaba apoyando, iba a participar en la clausura del congreso que organizábamos; sería en el estadio de Cundina­marca, eso significaba que aquel congreso de estudiantes latinoamericanos iba a tener un apoyo muy grande. No existían estados libres de origen británico en el Caribe, entonces.

Yo me reuniría de nuevo con Gaitán a las 2:00 de la tarde; nos había citado a esa hora. Estábamos esperando en una avenida cercana cuando empieza a correr la noticia del asesina-to: «Mataron a Gaitán, mataron a Gaitán», aquello fue una cosa increíble, nadie lo organizó, estalló espontáneamente, empezaron a tirar cosas, a romperlo todo: vidrieras, etcétera. Yo recuerdo que al lado mío veía a la gente corriendo y gritando: «Mataron a Gaitán». Había uno tratando de romper una máquina de escribir, dándole patadas y golpes, digo: «Espérate, chico, dame acá», y la tiró hacia arriba, cayó, se desarmó, y yo cogí un hierrito, esa fue mi primer arma.

Me dirijo a la calle 7, muy próxima, pasamos por varios puntos donde reinaba el caos, y de ahí nos unimos a una masa que marchaba hacia una estación de policía que fue tomada. Me pude armar con un fusil, y era ya un revolucionario armado, aunque no todavía marxista-leninista; solo un individuo con sentido de la justicia.

Había estado ya en Cayo Confites, ayudando a la liberación de un pueblo hermano. Era presidente del Comité Prodemocracia Dominicana y del Comité Proindependencia de Puerto Rico. La policía me dio unos fuertes golpes por la espalda en un acto frente a la embajada yanki cuando se produjo el levantamiento de Albizu Campos.

Nosotros éramos independientes. En viaje hacia Venezue­la cometí un error. El avión donde viajaba desde La Habana a Caracas era de los llamados lecheros porque iba de isla en isla; hizo escala en Ciudad Trujillo, Santo Domingo, y me bajé para observar mejor el panorama. No sé cómo demonios no se les ocurrió a los trujillistas capturarme y dejarme allí. Es un hecho asociado a mis recuerdos de aquellos años.

El avión llegó y me trasladé a Caracas por una estrechísima carretera de montaña. Nunca vi locura mayor que la de aquellos choferes venezolanos, corriendo por aquella minúscula carretera, nunca vi algo semejante, no sabía si llegaría o no a la capital, pero llegamos. Cuando volví de nuevo en 1959 lo hicimos por la ya mencionada autopista, tan llana que no podía creerlo.

El vanidoso, ambicioso y autosuficiente Rómulo Betan­court era en esa época uno de los líderes de la llamada Legión del Caribe, un grupo de países que había apoyado la expedición contra Trujillo; como antitrujillistas teníamos una causa común. Después, como ya recordé, se volvió un enemigo fu­ribundo. Por la embajada de Venezuela en La Habana, los ene­migos de la Revolución pasaron a centenares de batistianos y contrarrevolucionarios que la CIA enrolaba en las fuerzas contrarrevolucionarias que invadieron a Cuba.

Pero ya allí había también un movimiento revolucionario en Venezuela, el mismo que inicialmente llevó a Larrazábal al gobierno y envió armas a Cuba. Fabricio Ojeda fue el símbolo de ese movimiento. Muchas veces visitó Cuba. Conversé mucho con él. En mis recuerdos ocupa un lugar de honor.

En aquellos años se produjo un levantamiento de la infantería de marina fuertemente reprimido. Durante años se produjeron brotes revolucionarios. José Vicente Rangel me envió un ejemplar del libro titulado Antes y después, donde se relatan episodios de la conmovedora historia de los luchadores venezolanos que enfrentaron las arbitrariedades y torturas cometidas contra las que se enfrentaban a la tiranía burguesa impuesta por el imperialismo, la represión, los aislamientos, las condiciones infrahumanas y los crímenes que se cometían contra ellos. Hace falta que la historia recoja esos hechos.

De milagro el Che no se enroló como voluntario en la lu­cha del pueblo venezolano. Cuando se enroló como médico de nuestra expedición me dijo: «Lo único que quiero es que cuan­do triunfe la Revolución en Cuba, no me prohíban ir a luchar en Argentina». «Prometido», le respondí. Lo veía como algo distante.

Pasado un tiempo después del triunfo sabía que tenía que ir, no podía dilatar más su partida, porque la vida guerrillera es muy dura, especialmente la lucha en las montañas. Entonces él expresa su deseo de cumplir aquella misión. Eso tiene una historia larga que no voy a relatar aquí. Conocía que si en Argentina tenía que esperar, no vacilaría en ir a Venezuela. Le habría interesado tanto como su propia patria de nacimiento.

Ahora veo, Farruco, que Caracas está sobrecargada de rascacielos. En nada se parece a la que vi en años de Rómulo Gallegos, un hombre tan distinto del otro Rómulo.

Te digo la verdad, nadie sabe a quién se le ocurrió la loca idea de convertir Caracas en un Nueva York, ¡es un Nueva York!, edificios de 30, 40 o más pisos, ¡qué locura! Ese error loco lo cometió así todo el mundo y por poco nosotros lo cometemos también, porque se nos ocurrió hacer algunos edificios de esos; que cada vez que me acuerdo siento remordimiento de conciencia, pero éramos demasiado pobres para acometerlo. Lo mejor que tiene hoy Cuba es la arquitectura que había, y La Habana Vieja se salvó completica, ya iban a comenzar a demolerla cuando triunfó la Revolución. Ahora ese movimiento de respeto se ha extendido a todo el país, y lo mejor que tiene Cuba es la arquitectura de aquellos tiempos. Leal se ha encargado de que haya gente que sepa poner los ladrillitos esos, porque, en definitiva, los españoles venían construyendo los acueductos aquellos desde la época de Roma, sin cemento —esa gente no conocían el cemento—, y todavía existen algunos de aquellos acueductos. Las viejas construcciones es lo mejor que tiene nuestra capital.

Por suerte, como expresé, no tuvimos dinero para construir aquellos disparates. Lo que hicimos desde el primer momento fue erradicar los barrios indigentes que había en La Habana, y le dimos la propiedad de las casas a la gente; pero cuando hicimos eso, nos encontramos que había muchos casatenientes con 200 apartamentos, pero también había muchas fami-lias que tenían uno o dos, no se podía parar aquello, había que cumplir la promesa revolucionaria; pero le mantuvimos a aquellas personas humildes que tenían una, dos o tres casas, el ingreso que percibían por esos inmuebles.

Aquí la burguesía se puso del lado de Estados Unidos. Pero, además, había mucho desempleo y mucha gente que no estaba contra la Revolución trataba de buscar un empleo en Estados Unidos, igual que hoy decenas de millones de mexicanos y otros latinoamericanos están allí o se juegan la vida por cruzar; eso tiene consecuencias funestas. Otros problemas se asocian a la emigración forzosa. En México están muriendo ya todos los años 12 000 personas víctimas del tráfico de drogas y de las pandillas que incluyen muchachos de hasta 14 y 15 años.

En mi época, cuando salimos de México en el Granma, no había drogas. El problema de la policía era el comercio, el contrabando. Pero, ahora, es terrible lo que pasa en México y otros países, porque en Honduras mueren por homicidios ca-si 100 personas por cada 100 000 habitantes al año, y los otros están en 80; se trata de centroamericanos. Aquí la cifra era de cinco, y creo que subió su poquito, porque todos los medios de información capitalistas influyen.

Ahora, allí les envían las armas, es a la vez el mercado ideal de la droga. Los mexicanos continúan consumiendo maíz, la civilización mexicana se creó a base del maíz; hoy con el Tratado de Libre Comercio, el maíz para humanos y animales viene de Estados Unidos; muchos de los automóviles se fabrican en México, pero desde Estados Unidos los envían de uso, casi nuevos, a precios incomparablemente más bajos.

México es el ejemplo de las consecuencias del Tratado de Libre Comercio, que Venezuela impidió; si no es por Venezuela, Bush le cuela el Tratado de Libre Comercio a toda la América Latina, esa es la verdad.

Chávez tenía las ideas básicas de lo que se proponía. Su lucha fue por hacer una Constitución nueva; él juró sobre la moribunda Constitución vieja, expresando la idea de una Constitución nueva, la sometió a plebiscito y fue aprobada. En cierto momento tal vez se propuso objetivos más allá de lo que se podía, ¡nunca sin embargo tuvo el apoyo que tiene ahora! Y no lo digo por los datos o por lo que se diga, lo veo en los rostros de la gente; usted no tiene que observar más que el rostro de las personas si son sinceras o no. Y cuando él dice: «Jamás los burgueses gobernarán de nuevo a Venezuela» y declara en el Parlamento: «Si el día de las elecciones una mayoría de ciudadanos vota por el candidato contrario, le entrego el poder», lo dice y lo hace. Su frase encierra una convicción, no una amenaza. Pienso sin embargo que el pueblo de Bolívar jamás cometerá ese error. Es una nación que avanza hacia los niveles más altos de educación y cultura.

Son los burgueses y sus amos quienes no se resignan a esa realidad. La burguesía como clase desaparecerá como desapareció la clase esclavista y la feudal, como desaparecerá la tiranía fascista que el imperio yanki ha impuesto al mundo, si es que nuestra especie sobrevive a los mortales peligros que la ciencia y la tecnología han puesto en manos de políticos enajenados e ignorantes.

Desde luego, Chávez no se cuida, a decir verdad; hace esfuerzos que sobrepasan lo que debe hacer, trabaja interminables horas, un montón de gente buena secunda sus esfuerzos. Es una batalla dura porque la burguesía rica de Venezuela no ha renunciado a la idea de recuperar el poder, es propietaria de casi todos los medios de información, tienen todo el dinero: si pajarito volando desean, pajarito volando tienen, no les falta nada. Se infiltró en los centros fundamentales de educación para controlar la dirección de las actividades fundamentales del país y bloquear el acceso de los sectores humildes, a los que la Revolución Bolivariana abrió masivamente las puertas a la educación media y superior. Después de casi dos siglos de saqueo oligárquico, las ideas de Bolívar se abren paso inconteniblemente: «Despierto cada cien años cuando despierta el pueblo», respondió el Libertador cuando Neruda preguntó en su Canto general: «Padre, le dije, ¿eres o no eres o quién eres?».

Cuando después del golpe traicionero, la burguesía entre­guista, a través de un enorme aparato burocrático, desató el Golpe Petrolero, Chávez fue capaz de abastecer ese país con la ayuda del ejército, casi sin recursos, buscando camiones, bus­cándolo todo.

Pero él es un hombre que ha sido de una gran generosidad, no solo con nosotros, ha ayudado a otros países del Caribe, a Nicaragua. Es un hombre con muchas cualidades y el líder de esa Revolución.

Hay que observar los acontecimientos de Venezuela a lo largo de este año por las repercusiones que tendrá en América Latina.

Me alegro muchísimo que tú hayas podido venir a expli­carnos eso (Aplausos).

¡Y no te desanimes!

Farruco Sesto.- Muchas gracias, Comandante, por sus consejos, sus opiniones, sus reflexiones, su ayuda. De verdad, el pueblo venezolano estima al pueblo cubano, estima a la Revolución, lo estima a usted de una manera muy especial.

Muchas gracias por todo.

Yo había pedido la palabra para preguntarle, según usted, ¿qué significa ir al contraataque, si en algún momento ha utilizado eso?

Cmdte.- En algún momento he utilizado esa frase. Como táctica nosotros usábamos el contraataque golpeando al enemigo donde no lo esperaba. He conversado sobre eso cuando narro nuestras experiencias. El libro de Katiuska se lo enviamos a Chávez cuando estaba en proyecto; ahora lo reclama alegando que lo recibido era solo un proyecto. En parte tiene razón. Pronto se lo enviaremos. Él ha estado muy ocupado en estos días, no sé de dónde saca tiempo para leer tanto.

Han editado muchos libros con motivo del XX Aniversario del Movimiento Militar; en aquellos años él elaboró un sentido poema a su abuela que más de una vez ha declamado con profunda convicción. Lo suelo escuchar como un presagio de la Revolución profunda que vendrá más tarde.

Era tanquista y no paracaidista. Lo estaban tratando de pescar y lo sometían a difíciles tareas que él asumía con gran dignidad. La verdad es que su movimiento tenía tremendo apoyo porque era fruto de la gloriosa historia militar de Venezuela.

Cuenta que hubo momentos tan desesperados que estuvo a punto de convertirse en guerrillero. A mi juicio hizo muy bien en dar la batalla dentro del ejército, porque era allí donde estaban las armas y la gloriosa tradición de quien luchó por crear en América la más grande y justa de las Repúblicas. Perseverar en esa idea, hoy mucho más desarrollada por la experiencia vi­vida y los obstáculos a vencer, ha sido su mayor acierto.

Los crímenes más grandes contra la libertad política y la justicia social se han cometido en este hemisferio. Ninguno de sus pueblos ha escapado. ¿Qué le pasó a México? ¿Qué le pasó a Nicaragua? ¿Qué le pasó a Panamá? ¿Qué le pasó a Honduras? A México le arrebataron más del 50 % del territorio, el más rico en oro, en combustible, en petróleo.

Ninguno de la larga lista de países de América Latina y el Caribe ha escapado de los golpes de Estado, las agresiones y el saqueo yanki. Ahora le han impuesto el Tratado de Libre Co­mercio a varios países. No hay espacio para vivir bajo el im

perio. La lucha por la independencia se ha convertido en una cuestión de vida o muerte para nuestros pueblos.

¿Qué más, Farruco?

Farruco Sesto.- Está bien. Muchas gracias.

Abel Prieto.- Aquí tenemos a la Ministra de Jamaica.

Ministra, adelante.

Lisa Hanna.- Muchas gracias.

Buenas tardes.

Saludos desde Jamaica y del Partido Nacional del Pueblo.

Uno de los fenómenos más interesantes de la globalización de la cultura es cómo las nuevas tecnologías de comunicación son capaces de trasmitir información en tiempo real alrededor del mundo. Como resultado, las personas tienen la posibilidad de ver otras culturas y eventos cuando ellos están ocurriendo.

Una de las iniciativas más impresionantes de que hemos sido testigos en Cuba son los clubes de computación que existen en toda la isla, donde los jóvenes tienen la posibilidad de interactuar con el mundo a través de Internet y otros medios. Más de siete millones de jóvenes han participado en estos clubes en toda la nación.

Cuba debiera utilizar estos clubes para que el mundo reconociera los beneficios que la cultura ha proporcionado a la vida de los cubanos y a las misiones de la Revolución para el desarrollo de Cuba. Esas lecciones y mensajes deberían ser trasladados al mundo.

Comoquiera que la actual infraestructura de telecomuni-caciones de Cuba no permite a estos clubes contar con posi­bilidades de subir videos y mensajes a la Internet, porque la velocidad de transmisión es lenta y la plataforma no es suficientemente robusta.

¿Cómo Cuba podría reconciliar este problema y expandir la infraestructura de telecomunicaciones para que este tremendo talento con que cuentan pueda ser utilizado y trasladado al mundo?

Esta es mi pregunta; pero quisiera decir que hace muchos años atrás le conocí en Jamaica y usted me dijo que participara en la política. Soy en este momento miembro del Parlamento por segunda vez en representación del Partido Popular Nacional, y nuevamente voy a seguir sus instrucciones y estudiaré español.

Gracias.

Abel Prieto.- Erika Silva, ministra de Cultura de Ecuador. Adelante, Erika.

Erika Silva.- Comandante, verdaderamente es un orgullo, un placer estar aquí frente a usted escuchándole, viendo que está en perfecto estado de salud, lúcido.

Un saludo de Ecuador, del presidente Rafael Correa.

También traje unos libros que quisiera, por favor, no sé si me puedo acercar a entregarlos.

Cmdte.- Bueno, cuando termines, o cuando quieras.

Erika Silva.- Oyendo cosas tan interesantes como las que se han dicho hoy, tan importantes, pensaba que de alguna manera estábamos olvidándonos de ese momento importantísimo que está viviendo nuestro continente en el que estamos justa­mente haciendo nuevas propuestas al mundo. Estamos de alguna forma dando lecciones a los países que han aplicado ese modelo neoliberal terrible que nos ha depredado, ha depredado al mundo, nos depredó a nosotros como países. Estuvimos viviendo en el Ecuador dos décadas de la larga y triste noche neoliberal —como dice el presidente Correa— y, sin embargo, ahora estamos dando respuestas a este mundo y estamos dan­do lecciones. En varios campos nos decían que no podíamos y estamos demostrando que sí podemos.

Quería compartir con ustedes una importante propuesta que el gobierno nuestro ha hecho al mundo a propósito de la preservación del medio ambiente. No es un discurso solamente lo que hace el Ecuador cuando propone en la Constitución el modelo de desarrollo del Buen Vivir, o el Sumak Kawsay. No es solo una propuesta utópica, sino que estamos planteándole al mundo, y especialmente a los países, a las potencias indus­trializadas, la propuesta ENE (Emisiones Netas Evitadas), que también la conocemos en nuestro país como la propuesta del Yasuní ITT.

Yasuní es una reserva ecológica, digamos de naturaleza pura, es un bosque húmedo tropical donde viven pueblos no contactados y donde utilizan esos recursos y ese bosque las co­munidades nuestras ancestrales, y lo que estamos planteando es dejar en esa pequeña porción de bosque sin explotar el petróleo que hay ahí.

Cmdte.- ¿Qué extensión tiene esa reserva?

Erika Silva.- Exactamente el tamaño... Yo sabía que me iba a hacer esa pregunta (Risas); yo sabía que iba a hacerme la pregunta y dije: Bueno, le voy a mandar, como decía el com­pañero...

Cmdte.- ¿Es un municipio o una provincia?

Erika Silva.- No, es una provincia, es una provincia en la región amazónica.

Cmdte.- ¿Cuántas provincias amazónicas tienen ustedes?

Erika Silva.- Cinco provincias amazónicas.

Cmdte.- ¿Y cuál es la mayor?

Erika Silva.- Pastaza, la provincia de Pastaza.

Cmdte.- ¿Cuántos kilómetros cuadrados tiene?

Erika Silva.- Tiene más de un millón de hectáreas.

Cmdte.- Diez mil kilómetros cuadrados, que es la mayor.

Erika Silva.- Esa es la mayor.

Cmdte.- ¿Toda esa es la reserva?

Erika Silva.- No, está en algunas provincias del norte, más del norte.

Cmdte.- ¿En algunas o alguna?

Erika Silva.- Esta reserva está en dos provincias.

Cmdte.- No es más de 10 000 kilómetros, está bien. ¿Qué extensión tiene Ecuador?

Erika Silva.- Tiene 256 670 kilómetros cuadrados.

Cmdte.- Tiene dos veces y media lo de Cuba, y le van a dejar algo a la historia. Perfecto.

¿Y de qué viven actualmente los que viven allí?

Erika Silva.- Allí hay petróleo; también las poblaciones ancestrales viven de la economía ancestral, digamos, no son horticultores, son cazadores y también trabajan eventualmente en las empresas petroleras, o se dedican a la explotación maderera.

Cmdte.- ¿Cuántos habitantes tiene la zona esa?

Erika Silva.- Es una zona con baja densidad poblacional. Exactamente el dato preciso no lo puedo decir.

Cmdte.- Perfecto, es una idea muy bonita.

Erika Silva.- Pero lo interesante, Comandante, y compañeros y compañeras, es la propuesta que estamos planteando y es dejar enterrado el petróleo que hay en esa zona, que en términos económicos representa para el Ecuador 7 000 millones de dólares, a cambio de una compensación.

Cmdte.- ¿Pero de cuáles dólares, de los de ahora o de los de antes? (Risas).

Erika Silva.- De los de ahora.

Cmdte.- Bueno, si tú lo divides entre 50, son 150 millones de la época de Nixon, más o menos, ¿dices que 7 000?

Erika Silva.- Siete mil millones de dólares.

Cmdte.- Mejor están guardados allí.

Erika Silva.- Siete mil millones de dólares es lo que dejaría de percibir el Ecuador, pero al mismo tiempo dejaríamos de emitir al ambiente, a la atmósfera, millones de metros cúbicos de dióxido de carbono.

Cmdte.- Van a cambiar petróleo por salud, está bien.

Erika Silva.- Exactamente, vamos a cambiar petróleo por oxígeno, pero a cambio de una compensación equivalente al 50 % de lo que dejaríamos de percibir.

Cmdte.- ¿Y quién lo debe dar?

Erika Silva.- Los que quieran aportar a esta iniciativa en el mundo.

Cmdte.- De cualquier lugar del mundo.

Erika Silva.- Exactamente. Bueno, ahorita el Presidente dio como plazo que este año 2011 teníamos que reunir 100 millones de dólares, hemos reunido un poco más, pero tene-mos 11 años para recoger los 3 600 millones de dólares.

El problema es que no se encuentra mayor receptividad por parte de los grandes países industrializados, en realidad son ellos los que tienen que pagar, son los que emiten más.

Cmdte.- ¿Pero ahora están sacando el petróleo de ahí?

Erika Silva.- No, no, ese petróleo está ahí intocable. Y es una causa nacional, es una causa que, además, está relacionada con el Sumak Kawsay, o sea, el Buen Vivir que estamos planteando como un nuevo modelo de vida para el Ecuador. Y en ese sentido yo quería compartir con todos y todas aquí esta iniciativa que se llama Iniciativa ENE (Emisiones Netas Evitadas). Creemos que, así como los países industrializados compensan a aquellos países que no deforestan, también deberían compensar a aquellos países que dejan de emitir dióxido de carbono y gases a la atmósfera.

Eso es todo. Gracias (Aplausos).

Abel Prieto.- Jorgelina, de El Salvador.

Jorgelina Cerritos.- Tengan ustedes muy buenas noches. Antes que nada permítanme presentarme. Mi nombre es Jor­gelina Cerritos. Soy una mujer escritora, centroamericana, específicamente de la República de El Salvador.

En primer lugar quiero decirles que antes de pedir la palabra he estado pensando detenidamente sobre lo que podría decir para aportar desde mi persona, desde mi país y desde esa región de la cual en este Encuentro de Intelectuales por la Paz me siento esta noche representante. Con tal propósito he escuchado atentamente cada una de sus intervenciones, he reflexio-nado al respecto durante las pausas de la tarde y he llegado a la conclusión que tengo ante mí, no solo la oportunidad de ex­presar una idea personal, que tengo además un espacio histórico para la sociedad civil de nuestros países centroamericanos, tan hermanados históricamente por condiciones políticas y sociales muy similares en nuestra historia.

Ante esto me pongo delante de ustedes para hablar desde el territorio de la sensibilidad proveniente de nuestra expe­riencia vivida.

Habiendo dicho esto voy a romper el protocolo, Comandante, y me voy a dirigir a usted llamándole Fidel.

Cmdte.- Es que no me llamo de otra forma (Risas).

Jorgelina Cerritos.- Muchas gracias.

Y me voy a tomar ese atrevimiento, porque yo soy parte de la generación salvadoreña que fuimos los niños y las niñas que crecimos durante el conflicto armado de nuestro país, y soy parte, además, de esos niños y esas niñas que nos encontramos en más de una ocasión, durante los toques de queda, al lado de nuestros familiares sintonizando Radio Habana-Cuba a oscuras y en volumen muy bajo y que, pese a no entenderlo claramente entonces, escuchábamos de los adultos frases como «Fidel dijo esto, Fidel dijo lo otro», entonces para mí es como poder decirle esta noche, acá, en La Habana, Cuba, frente a frente, simplemente Fidel.

Cmdte.- Bueno, es que yo crecí un poco también ahí, y viví un poco esa misma experiencia.

Jorgelina Cerritos.- Yo sé que Cuba y El Salvador han sido países que históricamente siempre han estado muy cerca; que a nivel cultural siempre ha sido para nosotros un referente. Y en esta noche, en que el debate ha girado en torno a la amenaza de la vida y de la especie humana, en ese sentido yo lo que deseo sobre todo es promover la reflexión y reiterar la invitación que ya se ha hecho en relación a no cejar en estos esfuerzos entre los diferentes actores de la sociedad latinoamericana y del mundo, puesto que nosotros como pueblo salvadoreño podemos ser un ejemplo más de lo que es la destrucción de una bomba en un territorio. Nosotros como pueblo centroamericano sabemos el significado de palabras como guerra, represión, miedo, clandestinidad, exilio. Nosotros podemos hablar de lo que significa huir de nuestros lugares con solo la ropa que llevamos puesta y con los hijos ahogados en los brazos de sus madres por el terror. Nosotros sabemos lo que significa la palabra masacre, desaparecido, amnistía. Si bien algunos lo entendemos por los testimonios y anécdotas, otros miles lo vivieron en carne propia, sin embargo, lo que se vuelve indudable es que como hija e hijos de un mismo tronco histórico somos todo El Salvador quienes hemos vivido esa realidad.

De manera que un foro, un encuentro como este, en donde se está disertando sobre cómo evitar que más niños y más niñas conozcan el dolor que causan estas palabras y que nuevas bombas devasten este planeta largamente dolorido y asediado, es un esfuerzo que se vuelve siempre imprescindible y siempre necesario.

Sé que este aporte no proviene eminentemente del campo de la razón y de la intelectualidad. En mi caso personal yo estoy aquí más como artista que como pensadora intelectual. Yo soy una mujer de teatro, hago y escribo teatro; de hecho estoy acá como resultado del Premio Casa de las Américas de teatro en el 2010. En ese sentido mis palabras deben tomarse como parte de la sensibilidad artística que, en mi caso, intenta transformar el mundo de lo imposible desde el drama, desde los personajes y desde el discurso poético teatral que día a día lucho por construir.

Fidel, muchas gracias. De verdad. Y gracias a ustedes por escuchar.

Perdón, lo tenía aquí en la mano, porque sabía que de lo contrario lo iba a olvidar a causa del nerviosismo y la emoción. Decirles que durante mi estadía acá en Cuba, estoy viviendo en casa de una familia amiga, colega de la embajada de mi país y anoche, cuando me dieron la noticia que yo estaría en este encuentro, la niña de 11 años que habita esta casa se emocionó tanto que le mandó a usted una cartita y yo le prometí que ha­ría todo lo posible para hacérsela llegar, pues estoy convencida que en estos temas la voz de la niñez tiene algo que decir y debe ser escuchada. Esta es la carta y se la hago llegar.

Nuevamente, muchas gracias.

Muchas gracias (Aplausos).

Cmdte.- Ustedes también saben cómo se toma una brigada. La que tomaron allí en Valparaíso, la que tomaron la gente de este mismo que está ahora de vicepresidente.

Jorgelina Cerritos.- Leonel.

Cmdte.- Leonel, que reunió a la gente, que con unos cuan­tos explosivos liquidaron una brigada.

Jorgelina Cerritos.- Yo sé, tenemos toda esa historia.

Muchas gracias. Stephani se lo manda (Le entrega la carta de la niña).

Cmdte.- Pero está la carta aquí, ¿no?

Jorgelina Cerritos.- Sí, es una carta, ella me dijo: «Si puedes se la das», y yo cumplí (Risas).

Cmdte.- ¿Esta es la letra de ella?

Jorgelina Cerritos.- Esa es la letra de ella.

Cmdte.- Tiene 11 años, qué bien.

Jorgelina Cerritos.- Tiene 11 años.

Cmdte.- La guardo, la leo con calma y le responderé. Muchas gracias.

Jorgelina Cerritos.- Perfecto. Muchas gracias a usted. Gracias.

Cmdte.- Te felicito por tus palabras (Aplausos).

Abel Prieto.- Miguel Bonasso, Comandante.

Cmdte.- ¡Por fin! (Risas).

Miguel Bonasso.- Querido Comandante, de verdad que hace mucho tiempo que no le veía, como cinco años calculo.

Cmdte.- Pero por culpa tuya, porque tú no viniste (Risas).

Miguel Bonasso.- ¡Noooo! Bueno, anduve ahí con algunos líos, haciendo la Ley de Bosques, la Ley de Glaciares; pero lo importante es verlo y recordar algunas cosas en común, ex­traordinarias. Yo le vi a usted dedicar un libro a una maestra santiaguera en la Tribuna Antimperialista, en la que puso: «Con grandes esperanzas en los jóvenes y en que el mundo siga existiendo».

Cmdte.- ¡Ah!, ¿sí?

Miguel Bonasso.- Sí.

Cmdte.- ¿Cuánto tiempo hace?

Miguel Bonasso.- Fue en el 2006, en febrero de 2006, un concierto de rock que hicimos bastante heterodoxo, que Abel, mi gran amigo Abel Prieto, entrañable amigo, se acuerda del lío que hicimos, me dijo: «Oye...».

Abel Prieto.- «Juguete rabioso».

Miguel Bonasso.- Pero al Comandante le gustó el «Juguete rabioso».

Abel Prieto.- Le gustó el rock a Fidel.

Miguel Bonasso.- Bueno, ahora, gracias a la generosidad aquí de Zuleica Romay también, que ha editado una novela que se llama La venganza de los patriotas sobre la independencia sudamericana, pero en clave de Dumas, de capa y espada, con Bolívar...

Cmdte.- ¿Cómo se llama?

Zuleica Romay.- La venganza de los patriotas. Es una espe­cie de thriller político, una gran novela.

Miguel Bonasso.- Y es al mismo tiempo una novela policiaca, porque matan, asesinan a un gran patriota, al que iba a organizar el Congreso Anfictiónico de Panamá, Bernardo Monteagudo, que era la mano derecha política de Simón Bolívar, así como el mariscal Sucre, el Gran Mariscal de Ayacucho, fue la mano militar de Bolívar, y las dos manos le fueron cortadas al Libertador, desgraciadamente.

En la historia esa venganza se pudo consumar cuando los rebeldes cubanos llegaron a La Habana el 2 de enero de 1959. Esa es la venganza de... (Le dicen que fue el 8). ¿El 8 de enero? ¡Ah!, bueno, pero el 2 ya habían triunfado, el Che había ganado en Santa Clara.

Cmdte.- El Che y Camilo llegaron antes, porque estaban en Santa Clara.

Miguel Bonasso.- El Che y Camilo llegaron antes, porque estaban en Santa Clara. Yo sé, usted entró el día 8.

Cmdte.- Llegaron a toda velocidad, cogieron por ahí para allá, y les digo: «No le hagan caso a ningún cuartel», y llegaron, no hubo resistencia ninguna.

Miguel Bonasso.- Recuerdo algo que se suma y se complementa con esa gesta heroica que para mi generación ha sido la Revolución Cubana, como maestra, como doctrina, y fue verlo a usted una madrugada sumamente preocupado por el terremoto de Paquistán.

Cmdte.- ¿Ya había tenido el accidente?

Miguel Bonasso.- Sí, ya usted lo había tenido, sí, sí, Comandante.

Cmdte.- Ahí estaba aprendiendo a escribir otra vez con esta mano.

Miguel Bonasso.- Sí, sí, ya lo había tenido. Recuerdo que usted en la madrugada estuvo siguiendo atentamente qué es lo que hacía una brigada solidaria, de las tantas que ha enviado Cuba a todos los lugares de la Tierra, y usted estaba siguiendo atentamente por teléfono qué estaba pasando en Paquis-tán y cómo los cubanos estaban ayudando a los paquistaníes.

Recuerdo algo que me emocionó profundamente, que fue que usted me dijo: «Pero, ¿tú te das cuenta?, ahora viene el invierno, viene el frío, miles y miles de personas que han perdido sus casas, que han perdido todo en la montaña». Realmente, cuando vino ese frío, la brigada de médicos y paramédicos cubanos estaba ahí. Se habían retirado algunas otras organizaciones que no mencionaré, digamos, internacionales de mé­dicos; pero la brigada cubana estaba ahí presente. Y yo dije: Es el único hombre de Estado que yo he conocido que tiene la imaginación, la capacidad de pensar sensiblemente, o sea, de sentir con profundo..., porque ahí lo vi, no había retórica, ni ningún discurso, ni ninguna publicidad, lo vi a usted realmente conmovido, y me conmuevo ahora de evocarlo. Me conmueve profundamente recordar esa sensibilidad suya por lo que les es-taba pasando a hombres, mujeres, niños y ancianos de Paquistán.

Cmdte.- No sé si tú sabes que desde entonces están estudiando aquí casi 500 paquistaníes, que ya están a punto de hacerse médicos. ¡Tremendos estudiantes!, de aquella vez que les pedimos... ¿El número exacto quién se recuerda? Son por lo menos 500, están en Santa Clara, trabajando en los hospitales, y muy buenos médicos, que fue resultado de aquello. ¿Tú lo sabías?

Miguel Bonasso.- ¿Que estaban aquí?

Cmdte.- Sí.

Miguel Bonasso.- No, no, no, este dato no lo conocía, Comandante.

Me acuerdo aquel comienzo, aquel comienzo cuando usted me contó, incluso, que le había mandado un mensaje a Musharraf, al presidente de Paquistán, solicitando la autori-zación correspondiente para que la brigada cubana, de las tantas, de las tantas como la Operación Milagro, de las tantas que han atendido a cientos de miles.

Cmdte.- Tenían que llegar a España y en España hacían escala por allá, y de ahí seguían a Paquistán.

Miguel Bonasso.- Exacto.

Bueno, eso demuestra su humanidad, que yo no he visto generalmente en el poder político; lo digo con sinceridad, después de pasar ocho años por el Parlamento argentino, donde pudimos, por suerte, Comandante, y siguiendo sus enseñanzas respecto al tema del medio ambiente, aprobar dos leyes que creo que son fundamentales: la Ley de Bosques que ha logrado detener la deforestación en Argentina en un 60 %.

Cmdte.- ¿Qué había allí, pinos?

Miguel Bonasso.- En el noreste, ahí en la selva misionera han tirado viejas especies, derrumbado viejas especies con topadoras, como los quebrachos y los algarrobos y demás, para precisamente plantar pinos. Es lo que decía Adolfo cuando hablaba de un bosque que no respeta la biodiversidad, es decir, de un bosque que es equivalente a un monocultivo. En este caso, digamos, en el noroeste, Comandante, es el monocultivo de soya. Y es otra cosa también muy mala, que usted ha señalado muchas veces, que es la utilización del maíz, es decir, de un alimento humano para la biomasa, para el biocombustible, es decir, para alimentar los tanques de los carros y no el estóma-go de los hambrientos.

Yo creo y respetando, además, la inmensa cortesía que ha tenido usted de permitirnos el uso de la palabra, y yo sé que nos escucha con gran sinceridad y con gran atención, como lo he visto hacer.

Cmdte.- ¿Vas a escribir un artículo sobre eso?

Miguel Bonasso.- Voy a escribirlo. Me comprometo desde ya, con todo gusto, Comandante, a escribirlo dando las cifras, los elementos correspondientes.

Diría una sola cosa, ya que este encuentro se llama: «Por la paz y la preservación del medio ambiente».

Creo que la lucha antimperialista pasa en gran medida hoy, por la preservación de nuestros recursos naturales y por la preservación del medio ambiente.

Cmdte.- ¿Cuántos kilómetros cuadrados tienen ustedes?, ¿dos millones y medio?

Miguel Bonasso.- Dos millones ochocientos mil, Comandante.

Cmdte.- ¿Cuánto terreno agrícola tienen?

Miguel Bonasso.- En el caso de los bosques le puedo dar las cifras que se habían reducido; a comienzos del xx teníamos 150 millones de hectáreas, que quedaron reducidas a 30 millones de hectáreas de bosques nativos. O sea, la Argentina ha sido rasurada, 30 millones de hectáreas quedan, que son las que hay que preservar.

Cmdte.- ¿Qué área tienen ustedes del vino de Mendoza?

Miguel Bonasso.- Ah, bueno, tenemos gran parte de la provincia de Mendoza, que corre peligro, justamente, si se deroga una ley provincial que está en contra de la megaminería a cielo abierto, con uso de cianuro, que podría poner en peligro justamente esos excelentes vinos que constituyen un artículo fundamental de exportación.

Cmdte.- A mí Chávez me ha regalado un vinito de por allá, un vino de Mendoza, muy bueno.

Miguel Bonasso.- Cabernet (Le dicen otro nombre). ¿No?, ¿Malbec? A ver.

Cmdte.- Chávez me envió un Henry. Creo que un ministro de ustedes tiene que ver con esa producción en la provincia de Mendoza. Yo le decía a Chávez en broma: Mira, Chávez, no te pongas a producir vino en Venezuela; es mejor hacer una in­versión en Mendoza.

Miguel Bonasso.- Muy bueno. Comandante, es muy buen consejo, porque usted sabe que, desgraciadamente, el 70 % de la producción vitivinícola de Mendoza está en manos de compañías extranjeras.

La desnacionalización que se está produciendo en toda América del Sur, tiene que ver, justamente, yo creo que con un retorno a una época previa a la independencia, que es la pri­merización de la economía, el extractivismo, la megaminería a cielo abierto, con uso de cianuro, la soyización del campo. Es decir, la diversidad productiva ha quedado encerrada prácticamente en un bicultivo. Argentina en este momento produce fundamentalmente soya y maíz.

Cmdte.- Ustedes tienen como 250 millones de hectáreas agrícolas, de maíz, de trigo, de soya.

Miguel Bonasso.- De soya, fundamentalmente, sí.

Cmdte.- Y son los principales productores y exportadores de aceite y de harina de soya.

Miguel Bonasso.- Así es. Sí, sí, correcto, cosa que está en manos de seis grandes.

Cmdte.- Trigo, maíz, frijoles, carne, leche.

Miguel Bonasso.- La carne ha descendido muchísimo la producción.  

Cmdte.- ¿Ustedes no se la comen?

Miguel Bonasso.- Bueno, aparte que nos comemos unos beefs, pero le digo, como crían a las vacas ahora Comandante, debo decir que ha bajado la calidad de la carne argentina, era mejor cuando las vaquitas podían pastar naturalmente, aunque desgraciadamente pastaban en los grandes campos de la oligarquía.

Cmdte.- Están enviando también para Venezuela.

Miguel Bonasso.- Sí, hay algunos...

Cmdte.- El consumo de carne ha aumentado muchísimo en aquel país, y tú sabes que va creciendo la masa ganadera en Venezuela.

Miguel Bonasso.- ¡Qué bueno, me alegro mucho!

Cmdte.- Ya alcanza la cifra de 17 millones de cabezas y alrededor de 15 millones de hectáreas. Eso está funcionando bien. Por lo que conozco el gobierno está dedicado fundamentalmente al mejoramiento genético: las razas más productoras de carne y leche mediante el empleo de la inseminación y la genética. Es un tema que conozco bien. Venezuela es un país grande; la producción de cereales, soya, azúcar, leguminosas, café, cacao, vegetales y otros alimentos requieren mucha fuerza de trabajo, en la agricultura queda todavía mucho espacio para la cooperación de los agricultores particulares venezolanos. Son temas a pensar y debatir con profundidad.

Miguel Bonasso.- Comandante, creo que los intelectuales debemos debatir sobre la contradicción que existe entre el desarrollo y la preservación del medio ambiente, la necesidad de nuestros pueblos de tener trabajo, sobre todo en las regiones pobres, pero sin devastar algunos recursos esenciales que son renovables pero escasos, como el agua. Ese es un problema crítico, el tema del agua que como en tantos otros países sufrimos en las provincias áridas de la República Argentina; por eso hicimos la Ley de Glaciares, porque fue justamente para proteger el nacimiento de los ríos de montaña, que surgen de las áreas periglaciares y que, finalmente, como diría el poeta, son «los ríos que van a dar a la mar». Son los ríos de los Andes que recorren varias provincias hasta llegar al Océano Atlántico.

La defensa de los glaciares ha significado una batalla dura que todavía estamos librando, porque hay una compañía canadiense, vinculada a la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos y al expresidente George Herbert Walter Bush, que se llama Barrick Gold, que presentó un amparo ante la justicia de la provincia de San Juan en contra de la Ley de Glaciares, alegando «derechos adquiridos» y esto se está debatiendo ahora en la Corte Suprema de la República Argentina.

Cmdte.- Ustedes tienen un río con abundantes truchas, por Bariloche. Un norteamericano al que hace años conocí compró parte importante del cauce de ese río. Lo supe con certeza en una reunión internacional en la que participaban el brasileño Cardoso y el ilustre Carlos Ménem. Y esa vez, cuando salí de Bariloche, para viajar a Colombia, donde había otra reunión, tuve que hacer escala en una base aérea, donde estaban los pilotos que combatieron contra los ingleses, allí guardaban un sentido respeto por los compañeros de la base aérea cuyos pilotos combatieron en las Malvinas. Fueron muy atentos con nuestra delegación, nos enseñaron y explicaron todo.

Miguel Bonasso.- Por cierto, Comandante, esta menciónque usted hace, si me permite, curiosamente, como siempre, digo yo, que sus intervenciones son, realmente, muy atinadas y proféticas, alude a lo que estamos viviendo en este momento, que es una nueva agresión colonial de Gran Bretaña.

El Reino Unido está militarizando la zona de las Malvinas.

Cmdte.- Pero denles las gracias.

El Primer Ministro conservador le está haciendo un gran favor a la América con eso; porque en las Malvinas no les queda más remedio a los ingleses que negociar y marcharse, porque es tan descarado el despojo que le hicieron a la Argentina y a nuestra América, que los restos de aquel imperio colonial no pueden ya sostener ese dominio. Mandaron el barquito, porque no tienen ya ni portaaviones; un destructor es lo único que se pueden dar el lujo de enviar, y un príncipe que es piloto (Risas).

Miguel Bonasso.- Comandante, pero Cameron es tan gracioso que ha dicho que los colonialistas somos los argentinos.

Cmdte.- Sí.

Miguel Bonasso.- Y yo digo, salvo en el tema del tango, no somos muy colonialistas.

Cmdte.- Los yankis seguramente no están muy felices con las cosas de sus aliados.

Miguel Bonasso.- No.

Ahora, yo creo modestamente que habría que tratar de aplicar una sanción. O sea, la solución, evidentemente, no es la guerra que hicieron tontamente los militares.

Cmdte.- No, no es de guerra, pero hay que presionarlos.

Miguel Bonasso.- Exacto.

Y hay una manera de presionarlos. Hay una ley, la 26 569, que establece que las compañías británicas que operan en las Islas Malvinas no pueden operar en el continente argentino. Yo creo que sería muy bueno que esa ley, votada por unanimidad por ambas cámaras del Congreso, se utilice y sean sancionadas las compañías británicas y el banco Barclays, que curiosamente está en los dos lados del mostrador. Es el negociador de los acreedores y es el negociador de Argentina como deudor.

Cmdte.- Pero ya Pinochet no está tampoco allí, que fue el que los ayudó, y tienen que usar a Chile de base para mandar los aviones allá. Estaban desesperados cuando en Uruguay no dejaron que llegara el barco aquel que iba para allá. Ellos están, pero están que no tienen nada que hacer; irse es lo único que les queda.

Miguel Bonasso.- Comandante, le agradezco, como siem­pre, y cierro con esto, para darles oportunidad de hablar a otros compañeros, cierro con su solidaridad, su apoyo solidario a la causa de Malvinas, que es una causa por la cual reiteraremos una y otra vez la consigna de la Revolución Cubana: ¡Patria o Muerte! ¡Venceremos! (Aplausos).

Cmdte.- Total. Correcto.

(Abel Prieto le entrega una información al Comandante).

Abel Prieto.- Son 906 estudiantes paquistaníes en Cuba.

Cmdte.- Son 906 estudiantes paquistaníes en Cuba. ¿Quién te lo dio?

Abel Prieto.- Randy. Son 906 estudiantes.

Cmdte.- ¿En qué grado están ya, en cuarto o quinto?

Randy Alonso.- En cuarto año, la mayoría.

Cmdte.- Terminan este año el cuarto, les quedan dos, pero ellos van a su país para realizar las prácticas. Novecientos seis estudiantes, y son muy buenos estudiantes.

Francisco Romero.- Muy buenas noches.

En mi carácter tanto de escritor como de Ministro de Educación y de Cultura de la provincia del Chaco es para mí un altísimo honor estar presente, escucharlo tan lúcido y claro, como siempre, y con buena salud.

Quisiera comentarle que tenemos el honor de que en nues-tra próxima Feria del Libro en mi provincia, Cuba es país oficialmente invitado y homenajeado. Hay una delegación de seis escritores, intelectuales, encabezada por el maestro Luis Suárez, que va a estar del 17 al 26 de febrero, acompañando no solamente el hecho cultural de una feria que no es comercial, que lleva por lema «Libros, ideas y política editorial para la soberanía cultural latinoamericana», sino que en ese marco vamos a firmar el convenio con el programa «Yo, sí puedo», porque es nuestro proyecto hacia el segundo bicentenario, hacia el 9 de julio del 2016, declarar formalmente, realmente, a Chaco libre de analfabetismo. En cuatro años hemos podido reducir de 8 % a 4 % el analfabetismo; nos quedan, exactamente, 45 000 analfabetos (de los cuales 32 000 tienen más de 15 años), y tenemos la voluntad y la decisión política de encarar, conjuntamente con el programa «Yo, sí puedo», la derrota del analfabetismo.

Cmdte.- ¿Dónde está esa provincia?

Francisco Romero.- En el nordeste de Argentina, y forma lo que llamamos el Gran Chaco Americano.

Cmdte.- ¿Hace frontera con Bolivia o no?

Francisco Romero.- No, no, nosotros estamos abajo de Formosa y limitando con Salta, hacia el norte y con Corrientes hacia el este; forma parte del Gran Chaco Americano que conforma Paraguay, Bolivia, parte de Brasil y el nordeste argentino, que en un principio ese Gran Chaco Americano conformaba un millón de kilómetros cuadrados y que hoy conforma 95 000 kilómetros cuadrados.

Cmdte.- ¿Todo, con el resto?

Francisco Romero.- Formó parte de lo que se llamaba: la gran unidad geopolítica del mundo indígena. Entre las distintas campañas que hubo, tanto colonizadoras como militares argentinas, como de guerra, se fue perdiendo. Y también Chaco es una de las últimas provincias argentinas; fue territorio nacional, en tal condición fue perdiendo tierras en beneficio de otras provincias argentinas.

Actualmente nosotros tenemos tres propuestas que com­partir con este colectivo intelectual, comprometiéndonos a que todo el ideario que conforma lo que aquí se plantea pueda circular en todas las redes sociales del Chaco, pero también del nordeste, a través de tres cartas que queremos, particularmente, ofrecer para la circulación de ideas: la Carta emancipatoria del 27 de febrero, que es el bicentenario de la creación de nuestra bandera, donde queremos recordar que no es un hecho nacional solamente, porque Manuel Belgrano juró por la libertad y la independencia de toda América. Entonces, hablar de las causas emancipatorias del mundo es hablar de las causas emancipatorias argentinas.

En segundo lugar, el 2 de abril (30 Aniversario de la Guerra de las Malvinas), que la causa Malvinas no solamente interpela nuestro concepto integral de soberanía política, económica, cultural, sino también implica hablar de la preservación del medio ambiente, porque en la plataforma submarina de las Malvi­nas hay más petróleo que en la plataforma del Mar del Norte. Por tanto, hablar de preservación del medio ambiente, tal como lo sostuviera brillantemente nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner, es hoy sostener la causa Malvinas no a través de la guerra, sino a través de la fraternidad latinoamericana.

Queremos agradecerle, especialmente, su compromiso de ayer y su compromiso de hoy, y a todo el pueblo cubano. Lo digo especialmente como integrante de la Generación de las Malvinas.

Cmdte.- ¿Por dónde bajó San Martín hacia Chile?

Francisco Romero.- San Martín eligió el camino que nadie le recomendaba. En un principio le recomendaban el mar, San Martín eligió la Cordillera de los Andes.

A propósito de lo que usted mencionaba, el 22 y el 23 de julio se conmemora el 190 aniversario de la entrevista de Guayaquil, que los medios hegemónicos leyeron como el desencuentro. Para nosotros es clave revalorizar en este tiempo la línea San Martín-Bolívar, y pensando San Martín-Bolívar-José Martí y los patriotas caribeños, pensar en aquel Congreso Anfictiónico de Panamá, que representaba la visión panamericanista de nues­tras causas emancipatorias. Por lo tanto, como decía Rodolfo Walsh parafraseando la tesis de Bertolt Brecht, para decir la verdad, las seis condiciones para decir la verdad: una es saber elegir no solamente con quiénes estamos, sino también los destinatarios, los medios para hacer circular la verdad y la convicción y voluntad infranqueable de decirla.

Cmdte.- ¿Y dónde fue que apareció petróleo ahora muy recientemente por aquella zona? ¿En qué provincia fue?

Francisco Romero.- Hay petróleo en Formosa, muy cerca del Chaco, y es posible que en el sudoeste del Chaco —actualmente estamos explorando, Formosa está arriba del Chaco— haya petróleo.

Cmdte.- ¡Ah! Pues yo leí un cable que hablaba de unos ya­cimientos allí.

Francisco Romero.- Bueno, en el sur, por supuesto, también.

Cmdte.- Y del gas de esquisto. Se ha mencionado el gas de esquisto allí.

Francisco Romero.- Nosotros no tenemos hasta ahora más que exploraciones que indican que en la Patagonia existe.

Cmdte.- ¿El gas de esquisto?

Francisco Romero.- Exactamente.

Cmdte.- Yo te aseguro, y pongo las manos en la candela, que Argentina tiene el cuarto lugar del mundo en los yacimientos de gas de esquisto, lo cual no quiere decir que se embullen, sino que sepan que lo tienen y quién lo tiene. Pero es el cuarto país en ese tipo de gas.

Francisco Romero.- Sí, en cuanto a reservas.

Cmdte.- Bueno, en cuanto a descubrimiento. Los yankis ya sabían lo que era, pero, evidentemente que como están ustedes en el problema de las Malvinas y todo eso, nadie se ha ocupado del asunto o no están informados, que yo me imagino que las autoridades lo conozcan bien.

Francisco Romero.- Yo quiero agradecerle también, Comandante, la solidaridad por estar preparando a un centenar de estudiantes chaqueños que están estudiando medicina en Cuba. Yo voy a ir a visitarlos.

Quiero acercarle a usted un material que es la historia del Chaco, que rememora de dónde viene nuestra palabra Chaco, de dos voces: aimara y quechua, y actualmente el resignificado del término como: unidad de lo diverso para la búsqueda del alimento colectivo.

Muchísimas gracias (Aplausos).

Cmdte.- Algunos de esos médicos han estado en Haití.

Francisco Romero.- Sí, estamos en Haití también.

Cmdte.- Son muy buenos.

Francisco Romero.- Estamos colaborando en Haití.

¿Puedo acercarme, Comandante?

Cmdte.- Sí, ven.

(Francisco Romero le hace entrega al Comandante de un libro sobre la historia del Chaco. Hacen comentarios sobre el mismo).

Katja Klüssendorf.- En primer lugar, quisiera agradecer por la invitación, a nombre de mis compañeros del Junge Welt, del diario, y de los otros participantes de la delegación alemana.

El periódico diario Junge Welt es el diario más pequeño en la República Federal Alemana, pero es un periódico que escribe desde el punto de vista marxista y con gran solidaridad con Cuba. Sus raíces están en la RDA y es un periódico que se organiza en forma de una cooperativa independiente.

Cuba y América Latina, en general, juegan en las publicaciones del periódico un gran papel. Desde hace 14 años nosotros organizamos anualmente la conferencia Rosa Luxemburgo, que se da alrededor del asesinato de Rosa Luxemburgo, que es el 14 de enero, en la cual participan más de 2 000 personas, y es el encuentro más grande de la izquierda en Alemania, y ahí nosotros invitamos y recibimos siempre a un invitado de Cuba, siempre hay un agradecimiento para los Cinco Héroes cubanos.

De Cuba tuvimos como huésped a Enrique Ubieta en el año 2010, y desde hace tiempo esperamos poder recibirte a ti, como invitado especial, pero nunca ha funcionado hasta ahora (Risas), pero tiene la posibilidad de venir el próximo enero.

Cmdte.- Bueno, no tengo más que estar un poquito más de tiempo que el que he estado aquí. Si Abel va, iremos discutiendo por el camino (Risas).

Muchas gracias.

Katja Klüssendorf.- Sí, nosotros como periódico pequeño estamos muy pendientes de las noticias que vienen de las dos grandes agencias de prensa, y a veces se ve en esas informa­ciones que las informaciones han sido manipuladas, porque las agencias de prensa clasifican las informaciones y las seleccionan y ya vienen repreparadas, y por eso no llegan realmente a ser un tema, y se les saca de su contexto y en ese momento comienzan a ser una mentira.

Por eso es importante que nosotros encontremos caminos diferentes y canales diferentes de información, y por eso es importante que nos liguemos con otros medios de izquierda en otros países.

Nuestra idea es de alargar el concepto que tenemos de la Feria del Libro en La Habana, por esa idea de enganchar con otros periódicos de izquierda a nivel internacional, y abrir, digamos, una oficina de prensa internacional de la izquierda.

Por eso estamos en la búsqueda de una concentración, un nuevo país en el cual nosotros nos podemos concentrar y en el cual podamos apoyar el desarrollo de un medio de izquierda y de intercambiar ideas y experiencias, de enlazarse mejor y en ese camino Internet va a desempeñar un papel muy importante.

Todo comenzó con la Oficina de la Feria del Libro en La Habana, que ha sido fundada por muchas organizaciones que trabajan con Cuba en Alemania: Cuba Sí, con la organización de amistad, con el periódico Junge Welt, con la Red de Solidaridad con Cuba en Alemania, y con sindicatos, y la idea comenzó. En el año 2004 Alemania era el país anfitrión o el huésped especial de la Feria del Libro en La Habana y, de repente, Alemania rom­pió y no vino a La Habana. Ellos dieron como explicación que la situación de los derechos humanos en Cuba había empeorado; pero esa Oficina para la Feria del Libro en La Habana, organizó en un plazo muy corto, llevar presentaciones alemanas hacia la Feria del Libro y, de repente, fue la participación alemana más grande que jamás hubo en la Feria del Libro en La Habana; más de 74 editoriales participaron en esa Feria, y esta vez no­sotros estamos muy felices de tener a Heinz Langer como parte de nuestra delegación aquí en la Feria del Libro, muchos lo van a conocer, porque él fue el embajador de la RDA aquí en Cuba, y con él estamos organizando presentaciones en el marco de la Feria del Libro, y vamos a exponer dos de sus libros, uno es La ternura de los pueblos, con las relaciones culturales con Cuba, y el otro libro es con reflexiones sobre las experiencias en Cuba. Son dos libros muy importantes en el contexto de Alemania para contrarrestar la política de distorsión sobre la realidad existen­te en Cuba, que se presenta en Alemania.

Es interesante para la juventud también en Cuba, porque igualmente que la juventud en Alemania, conoce poco de un período que ya está atrás. Entonces, mucha suerte en la Feria del Libro.

Gracias (Aplausos).

Esteban Llorach.- Buenas noches.

Comandante, cuando nosotros estamos hablando de pre­servación del medio ambiente, estamos dando por sentado que hay una armonía entre desarrollo de la ciencia y de la técnica con el medio ambiente; que no hay medio ambiente posible, y la única razón del medio ambiente es la biota, y la única razón del medio ambiente es que haya hombres; y que para que esos hombres existan, para que se preserven las ideas tiene que ha­ber paz, para que haya paz tiene que haber libertad.

Para que todo esto ocurra en el devenir, necesariamente tenemos que pensar en las nuevas generaciones. Para poder pensar en las nuevas generaciones, tenemos que pensar que esas nuevas generaciones se deben, como nos debemos todos los aquí presentes, a los sistemas buenos, malos o regulares de enseñanza que hemos tenido a lo largo de nuestras vidas.

Si este encuentro de intelectuales y sus redes no incide de alguna manera en los maestros de las primarias del mundo, en los maestros de las secundarias del mundo, en los maestros de los preuniversitarios y de las universidades; si nosotros no logramos que todos ellos sean voceros de todo este amplio es­pectro que se está hablando aquí; si nosotros no logramos la coherencia y la cohesión necesaria entre eventos de magnitud internacionales, como estoy hablando, por ejemplo, del próximo evento de universidades que va a sesionar aquí, o un evento que a mí me dejó fascinado recientemente de «El universo audiovisual del niño», del ICAIC, o la misma Feria del Libro; o sea, si nosotros no utilizamos todos los resortes posibles, las cosas que el muchacho de primaria va a captar, un video, un muñequito, una cosa donde se le hable de qué cosa es el medio ambiente... He podido disfrutar extraordinariamente a mis vecinitos cuando la Televisión Cubana pasa los programas al respecto preparados por la UNICEF o por la UNESCO.

Pienso que en ese sentido tenemos que trabajar con las nuevas generaciones para que entiendan la necesidad de todo esto que se ha dicho aquí, que yo no voy a repetir: la preservación de los bosques, etcétera, etcétera. A mi modo de ver, hay que lograr mayor participación de las redes en las comunida-des que a lo mejor, como seguramente va a ser, no tienen computadoras, no tienen otra vía que no sea la de sus propios maestros, y no hay que olvidar que los maestros en el planeta son los que deciden los sistemas de enseñanza, y los sistemas de enseñanza inciden directamente en los sistemas de valores; los sistemas de valores conforman las conciencias.

Para que haya paz va a haber que tener sistemas de valores, apoyados, sobre todo, en todos los medios con que el hombre se vale para comunicarse, y un medio fundamental, y voy a poner un ejemplo, no voy a poner un ejemplo cubano, pero aquí tenemos a Frabetti, que en un libro como Calvina hace pensar exactamente en qué cosa es ser humano.

Pienso que la literatura infantil y juvenil de las áreas lati-noamericanas, y en español, y de otras áreas del mundo, pueden aportar a la formación del hombre nuevo del que usted ha sido adalid durante tantísimos años y donde toda la Revolución ha tratado, con las deficiencias, con los logros, con las inconformidades, de que ese nuevo hombre sea tal y cómo debiera ser.

Muchas gracias (Aplausos).

Abel Prieto.- Déjeme decir algo, Comandante, antes de darle la palabra a Betto, aquí, entre los muchos premios nacionales que hay, y aquí están sentados Miguel, Eusebio, Roberto, Pablo Armando, Reynaldo, César, allá atrás está, al lado de Nancy y de Fernando Martínez Heredia, esa gran martiana y cristiana Fina García Marruz, la compañera en vida y obra de Cintio (Aplausos). Yo le pido a Fina que se pare un minutico. Esa mujer maravillosa ha estado calladita ahí (Aplausos).

Cmdte.- Mereció un premio en estos días.

Abel Prieto.- Sí.

Gracias por venir, Fina, un cariño muy grande.

Betto, mi hermano.

Frei Betto.- Comandante, es con profunda tristeza que se constata su excelente estado de salud y brillante lucidez. Tristeza para los enemigos de este país y enorme alegría para nosotros, amigos de este país.

Usted ha dicho que Chávez se preocupa por cada detalle, y a mí me gusta el sistema cubano de división social del trabajo: el pueblo cuida de la producción económica, Raúl de la política y Fidel de la ideología, como en esta tarde que pasamos aquí.

Dos temas quizás no se han tratado aquí, uno no se ha to­cado, pero voy a entrar por el primero que se tocó brevemente por Pérez Esquivel.

Cuando me preguntan cómo conocer bien la Revolución Cubana, yo digo: No basta conocer la historia de Cuba, no basta conocer el marxismo; hay que conocer la vida y la obra de José Martí, y para entender a Fidel —como ha hecho Katiuska— hay que conocer la pedagogía de los jesuitas.

La pedagogía de los jesuitas, muchos aquí, como el com­pañero de Túnez, Santiago Alba, han experimentado hoy qué significa una prueba oral en una escuela de jesuitas (Risas). Es duro. Y de ahí viene Fidel.

Yo no soy jesuita, no estoy haciendo ninguna propaganda, porque soy dominico, que tradicionalmente es conocido en la Iglesia como un adversario de los jesuitas; pero como soy amigo de Fidel, entonces nos pusimos de acuerdo dominicos y je­suitas (Risas).

En la tradición jesuística hay una costumbre que se llama examen de conciencia, que se hace en este país en la Revolución con otros nombres. Hubo un tiempo —aquí vengo desde hace más de 30 años— que se hablaba de emulación, después de rectificación, ahora de Lineamientos.

Mira, si el estalinismo todavía estuviese vigente, esta gen­te de aquí de Cuba iba a ser llamada de rectificacionistas (Ri­sas); pero mucha gente no se da cuenta de que aquí no se hacen cambios en la línea de Lampedusa: «Cambiar para dejar que quede todo como está». Se hacen cambios para mejorar esta obra social de la Revolución, que es una obra, desde mi punto de vista, no solamente política, ideológica, económica, es una obra evangélica; porque, ¿qué significa el evangelismo de Je­sús?, significa dar comida a quien tiene hambre, salud a quien está enfermo, amparo a quien está desamparado, ocupación a quien está desocupado. Eso está en las letras del Evangelio.

Entonces, en ese sentido digo que esta es una obra trascendente; pero muchas veces nosotros, en los movimientos progresistas, no estamos haciendo suficientemente lo que hace la Revolución Cubana, nuestros exámenes de conciencia o nuestra autocrítica.

¿Por qué no hay movimientos progresistas en el mundo con excepción de América Latina? Delante de la crisis financiera en Europa, ¿qué propuestas tenemos? Se habla de ocupación de Walt Street. Bueno, se hace un movimiento de indignación; pero mucha gente no se da cuenta de que Walt Street significa la «calle del muro», y mientras este muro no venga abajo, nues­tra indignación no va a resultar en nada, va a ser buena para nosotros, no para el pueblo (Aplausos). Y para que venga abajo dos cosas son fundamentales, y esas dos cosas se han prac­ticado en la historia de la Revolución Cubana. Primero, tener un proyecto, no solamente la indignación; tener una propuesta, metas. Y, segundo, raíces populares, contacto con el pueblo.

Gramsci decía: El pueblo vivencia, pero muchas veces no comprende su situación. Nosotros, intelectuales, comprendemos la realidad pero no la vivenciamos.

Se habló mucho aquí de Internet, y creo que es una trinchera de lucha muy importante; pero yo tengo 13 000 seguidores en Twitter, importante; ahora, confieso que me siento mucho más feliz trabajando con 13 campesinos, 13 desocupados, 13 obreros. Muchas veces nuestros movimientos hablan por el pueblo, quieren ser vanguardia del pueblo, escriben para el pueblo, pero no se comprometen con este pueblo (Aplausos). Deberíamos hacer una cierta higienización política. El pueblo no tiene buen olor para nosotros, intelectuales, artistas, inteligentes, cultos. Y si el pueblo no va, nosotros no vamos a ninguna parte.

Aquí el único país de América Latina que hizo una revolución exitosa, porque hubo otras revoluciones, hace poco en Nicaragua, incluso, pero la exitosa es esta Revolución. Porque es una revolución que no fue como la que pasó en el Este de Europa, que era un socialismo peluca, que venía de arriba para abajo. Aquí no, el cabello, el pelo, venía de abajo para arriba.

Por hablar de pelo, yo iba a seguir un poco la ecuación de pelos de esta mesa, porque Zuleica tiene un pelo breve, Abel tiene un pelo largo y Fidel tiene equilibrio (Risas), y la virtud está en el medio. Pero como la hora es avanzada y yo sé que el Co-mandante tiene todavía esta noche que recibir tres delegaciones, hacer ocho llamadas internacionales, leer tres libros y más o menos 200 cables, porque la receta de esta capacidad de tra

bajo es un secreto de Estado de Cuba, no esperen ustedes que la vamos a saber, porque no lo vamos a saber nunca (Risas).

Llamo la atención sobre esto: hay que hacer una autocrítica: cómo está nuestra inserción social para la movilización política y qué proyectos de sociedad estamos elaborando junto con este pueblo, junto con los indígenas, junto con los campesinos, junto con los desocupados.

El segundo tema, que es muy importante, no se habló aquí. Por convocación del presidente Lula Da Silva, y ahora por acogida de la presidenta Dilma, del 20 al 22 de junio de este año se va a reunir en Río de Janeiro la Río+20, donde estuvo el Co­mandante en 1992 e hizo su más breve discurso, siete minutos —para sorpresa internacional, porque la gente pensaba que iba a hablar demasiado— (Risas), pero dijo una frase que se quedó consagrada: Hay que salvar la principal especie en extinción, el ser humano.

¿Qué tenemos que hacer nosotros de ahora hasta junio? Primero, convencer a nuestros gobiernos de estar presentes en Río de Janeiro. No podemos permitir que todos esos Jefes de Estado estén de espaldas para la cuestión ambiental; porque no se trata de salvar el medio ambiente, se trata de salvar el am­biente todo.

El problema es muy grave; pero la gente del G-8 no tiene ningún interés en eso. Obama ha ido a Copenhague porque había recibido equivocadamente el Premio Nobel de la Paz —para vergüenza de Esquivel—, y tenía que pasar por Copenhague para llegar a Oslo, tenía que hacer una escala técnica; fue a la conferencia para hacer una demagogia, mas no está comprometido con eso.

Entonces nosotros tenemos dos tareas: movilizar a los Jefes de Estado de nuestros países, convencerlos de estar presente en Río de Janeiro; porque estar presente allí es apoyar todo un proyecto de preservación ambiental efectivo, de salvación de la humanidad, de salvación de este planeta que ha perdido el 30 % de su capacidad de autogeneración. O hay una intervención humana o vamos a un apocalipsis, vamos a la catástrofe.

Una segunda cosa: ahí se va a realizar la Cumbre de los Pueblos y la presidenta Dilma nos ha dicho en Porto Alegre, en el Foro Social Temático, que esta reunión es más importante que la reunión de los Jefes de Estado.

Entonces nuestros movimientos todos tienen que estar presentes para que esta cumbre pueda sonar muy alto en todo el mundo y cada vez concientizar y movilizar más gente en este proyecto ambiental que, por su urgencia, tiene también una dimensión política muy curiosa, porque el tema de la ecología, de todos los temas políticos, es el único que no hace distinción de clases.

Porque las cosas de la ecología son como los aviones internacionales, tienen tres clases, la primera, la ejecutiva y la económica; pero cuando viene abajo, todos mueren igualito, no hay privilegios.

Entonces, desde los niños hasta los más ricos hay gente sensible a este tema, y nosotros tenemos que trabajar en eso.

Y termino, Comandante, agradeciéndole su paciencia, su diálogo con todo este grupo; agradeciendo su capacidad de es­cuchar. Quizás muchas veces hemos hablado demasiado.

Agradezco, también, a Abel, a Zuleica, a todos los compa­ñeros y compañeras de Cuba que nos han traído, nos han animado, agradecer al pueblo de Cuba que nos escucha, que se interesa por nuestro debate, por esta conversación.

Y quiero pedir que Dios bendiga a este país, y especial­mente agradezco a Él tu vida y que Él bendiga su salud.

Muchas gracias (Aplausos).

Cmdte.- ¿Ahora qué se espera, que yo diga algo? Digo algo, ¿eh? ¿Qué voy a decir? Hasta luego (Risas).

Bueno, la otra vez me comprometí que nos íbamos a reunir nuevamente. Estoy satisfecho de haber podido reunirme hoy. Yo no voy a hacer ningún discurso, lo que voy a hacer son algunos comentarios de algunas noticias, que es lo que hace falta para explicar por qué pienso que la situación es complicada.

Y lo que yo quisiera es no hacer quedar mal a Frei Betto y hablar menos de siete minutos; pero, bueno, creo no lo voy a cumplir; pero por lo menos no más de dos veces, espero, y nunca más de tres, fíjense. Ustedes verán.

Cogí un poco de noticias de las que uno lee todos los días.

Ahora, vean esta:

«Los avances de la neurociencia podrán ser aprovechados por las fuerzas armadas y en un futuro se podrán conectar armas directamente al cerebro de los soldados y crear fármacos que mejoren el rendimiento de las fuerzas amigas y que aplaquen el de las fuerzas enemigas. Estas son algunas de las aplicaciones que, según la Royal Society (Sociedad Real de la Academia de Ciencias del Reino Unido), se esperan lograr gracias al enten­dimiento que ahora se tiene del cerebro humano». Esta es una noticia de la BBC, de procedencia inglesa, que se pueden dar el lujo, la segunda potencia colonial, padre del actual imperio, de decir las noticias. Estos no inventan noticias, recogen las que hay, la BBC, porque hay que ver también quién dice algo, ya que cada una tiene su nivel de seriedad.

«Someter a los individuos durante el proceso de reclutamiento a escáneres cerebrales para elegir a aquellos con las mejores capacidades, según lo requiera la tarea.

»Quizás una de las aplicaciones más sofisticadas de esta nueva tecnología será poder conectar directamente el cerebro de un soldado, sus armas o drones (aviones no tripulados)».

El cable abunda en todo eso, si alguien se interesa puede buscarlo, el martes 7 de febrero de 2012, BBC. Porque aquí hay noticias de todo tipo que antes no llegaban; es un bombardeo tremendo que llega de todas partes, y yo llevo muchos años leyendo los cables todos los días y veo el cambio, es masivo. Ese es uno.

«Irán prepara defensa para contrarrestar los planes occidentales». Esto es del 7.

«El ministro de Defensa de Irán, Ahmad Vahidi, anunció la puesta en marcha de 21 nuevos sistemas de defensa, así como de productos y proyectos electrónicos, ópticos y de telecomu­nicaciones, informa la agencia de noticias iraní FARS».

«Metales preciosos: oro».

«Mercado atento a Grecia». Este es de Reuters también.

«Petróleo Brent sube por ola de frío en Europa y tensión Irán».

«El petróleo Brent subía el lunes, su mayor nivel en seis meses, al superar los 116 dólares por barril».

«Mevdeiev dice que los servicios secretos detectaron unos 200 espías en 2011», y es la gran potencia. En Cuba no hacen falta tanto, unos poquitos y son voluntarios.

«Científicos rusos alcanzan lago antártico con agua más antigua del planeta». Han descubierto en la An­tártida, perforando allí, y han llegado al agua más antigua del planeta. «Las dimensiones son cerca de 300 kilómetros de largo, 50 de ancho y casi 1 000 metros de profundidad. En algunas zonas, el Vostok es una masa de agua dulce en estado líquido que se encuentra en un epicentro del sexto continente, como se conoce la Antártida.

»Tiene una superficie de 15 690 kilómetros cuadrados, similar a la del siberiano Baikal, la reserva de agua dulce más grande del mundo, y es el lago subterráneo de mayor tamaño entre los más de 100 que se encuentra bajo el hielo antártico».

Dicen que «ahí esperan encontrar formas de vida de hace decenas de millones de años», etcétera.

«Saben a ciencia cierta que alberga agua desde que alcanzaron la profundidad de 3 583 metros..., probablemente se trate del agua más pura y antigua del planeta».

Están buscando formas de vida allí.

«Descubren hongo en la Amazonia que “devora” plástico».

«Científicos estadounidenses descubren un hongo de la selva de Ecuador», ahí está la ecuatoriana, a lo mejor está en el lugarcito ese que ustedes están preservando (Risas), ¿oíste?

«…Pestalotiopsis microspora, que es capaz de degradar po-liuretano, usándolo como fuente de alimento. Hasta ahora se creía que este tipo de plástico no podía interactuar con los pro­cesos naturales de descomposición y reciclaje de materiales.

»Un grupo de estudiantes de bioquímica molecular de la Universidad de Yale, con el profesor Scott Strobel a la cabeza, se adentró en la selva del Amazonas para “experimentar el proce­so de investigación científica de manera amplia y creativa”». Fíjense como aparecen cosas nuevas, nuevas formas de vida que se eliminan con todas esas políticas que se siguen allí.

Aquí Associated Press: «Cosecha de soya 2011-2012 se reducirá 47 % en Asunción, con relación a la campaña anterior,

debido a la prolongada sequía y a la paralización de la siembra en fincas de colonos brasileños, por el hostigamiento de campesinos sin tierra. La mala cosecha representará el no ingreso de 1 500 millones de dólares», agregó.

Associated Press: «Un español encontró una granada de mano de la Segunda Guerra Mundial entre las patatas que estaba vendiendo a un cliente, informó el martes la Guardia Civil». Una granada de la Segunda Guerra en las patatas.

Aquí habla del anuncio de Cristina. «Expectación por el anuncio de Cristina Fernández sobre las Malvinas en momentos de creciente tensión, con Gran Bretaña por la soberanía del archipiélago».

«Página/12, diario afín al gobierno, afirmó que el conflicto entre Buenos Aires y Londres podría dar un vuelco esta tarde cuando la Presidenta anuncie una serie de medidas de importancia».

Bien. Aquí habla. «Santos da bienvenida a la Cumbre de las Américas».

«Estados Unidos escéptico sobre promesas hechas por Assad a Rusia».

«Estados Unidos recibió el martes con escepticismo las promesas realizadas por el presidente sirio Bashar al-Assad al canciller ruso, Serguei Lavrov, sobre la estabilización demo­crática y considera que debe terminar con la represión violenta inmediatamente».

«Bolivia pide a la UE que apoye su tradición de mas­ticado de hoja de coca», que tiene miles de años, quitar lo de la hoja de coca no quiere decir negociar, y es lo que más ha quitado, curiosamente; pero no es té. Los ingleses pueden tomar todo el té que quieran, pero esta es la costumbre de los bolivianos, el masticarla, que parece que eso surge de las condiciones... Nunca se habló de esos problemas, el problema del contrabando de la droga, el mercado norteamericano; son muy diferentes todos esos problemas.

«Insulza: Cuba no ha solicitado iniciar el diálogo para reintegrarse a la OEA». ¿En qué país estará viviendo este? (Risas), ¿en qué mundo?

«¿Cuánto coinciden Estados Unidos e Israel en torno a Irán?».

«BBC-Mundo, Washington.- Después de una serie de comentarios que apuntaban a la posibilidad que Israel estaría preparando un ataque unilateral contra Irán para frenar su supuesto programa de armamento nuclear, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró que su país trabaja conjuntamente con el gobierno de Benjamín Netanyahu en torno a las medidas que tomarán contra Teherán.

»Washington y Tel Aviv son férreos aliados pero Obama y Netanyahu no tienen una relación muy calurosa y se han enfrentado con respecto a varios temas de seguridad en el Medio Oriente.

»En cuanto al programa nuclear iraní los analistas señalan que ambos gobiernos coinciden en cuál es el resultado que les conviene a ambos mas no en qué tácticas aplicar para lograrlo, lo que ha desencadenado las especulaciones sobre un posible ataque unilateral israelí.

»La semana pasada, el ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak, declaró que la ventana de oportunidades para tomar una acción decidida contra el programa nuclear iraní se estaba cerrando y que, si las sanciones no surten efecto, habría que considerar la opción militar».

Todo el cable en torno a operativos infructuosos, etcétera, etcétera.

Bien, ese es un día, ese es el martes. Claro, he sacado de aquí muchos cables, los principales.

Abel, vamos a separarlos, ponlos por allí, ya no caben aquí. Ponlos para allá.

Ahora vean esto, qué curioso. Este es del día 8.

«Hijos de millonarios sin un céntimo. Una nueva tendencia que gana adeptos».

«Millonarios que dejan a sus hijos sin un centavo, puede sonar inverosímil pero parece que esta postura ya empieza a convertirse en una tendencia».

Este, «Hijos de millonarios sin un céntimo. Una nueva tendencia que gana adeptos» es de Russia Today, canal de televisión de Rusia, que está sacando muchas noticias últimamente. Este no aparecía, ahora a la luz de todos estos problemas están apareciendo algunos asuntos de interés; algunas cosas que no aparecen por otros lugares.

«El altruista más famoso, entre las personas más ricas del planeta, el fundador del gigante informático Microsoft, Bill Gates».

Aquí está, «Bill Gates tiene 50 000 millones de dólares, fue el fundador de Microsoft, propuso destinar la mitad de su fortuna para la gente que lo necesitara».

Bueno, aquí está más claro, lo que dijo él. «En 2008 Bill Gates abandonó su rutina laboral en Microsoft para dedicarse por completo a la beneficencia». Ahora, ese es el primero.

El otro, «Warren Buffett» —este es como el segundo millo-nario—, «un exitoso inventor, y jefe de la compañía Berkshire Hathaway, que en 2010 fue el tercer hombre más rico del mundo, coincide con Gates en cuanto a la herencia de sus hijos. Buffett tiene tres descendientes, al igual que Gates, y asegura que dejará una herencia limitada a sus hijos».

Otro más, 2006: «Buffet declaró que el 99 % de su fortuna se destinará a fines benéficos ya sea durante su vida o después de su muerte.

»Por otra parte, el director de cine, George Lucas, “el padre” de La guerra de las galaxias, también planea dejar a sus tres hijos un porcentaje mínimo de sus posesiones.

»A su vez el propietario de la cadena CNN, Ted Turner» —que lo ponen de propietario; yo conocí a este señor cuando no era la CNN, no era ni siquiera internacional.

Y la lista puede seguir creciendo.

Cuatro de los más grandes millonarios planteando esta idea. Son los dueños del dinero, ¿de dónde salió todo ese di­nero? ¿Quién pagó todo eso? ¿Cómo un hombre puede tener 50 000 millones de dólares? Por muy inteligente que sea, debe haber miles de hombres más inteligentes que él, que hayan hecho más aportes y, sin embargo, ninguno tiene 50 000 millones. Entonces ahora le da..., y ellos deciden a qué demonios van a dedicar ese dinero esta gente; pero es todo el símbolo de una época. Ellos reparten.

Ahora viene otra aquí, del día 8.

«Descubren una proteína clave en el desarrollo del cáncer de próstata».

«...Científicos estadounidenses identificaron una nueva proteína que tiene un papel clave en la formación...», contra el cáncer, etcétera.

Y explica: «Los biólogos logran mostrar que la desactivación de esta proteína inhibe la función del receptor, lo que lleva a la supresión completa del crecimiento de células cancerígenas en el tejido cultivado en el laboratorio...» en ratones.

Bien. «Descubren la planta acuática más antigua del mundo».

«Científicos de Australia aseguran haber descubierto el organismo marítimo más antiguo del planeta. Se trata de una planta que tiene aproximadamente 200 000 años» —no es tan vieja una planta de 200 000 años (Risas), las plantas tienen millones de años, por lo menos la forma de vida— «que fue encontrada en el mar Mediterráneo. Según los biólogos el vegetal se reproduce a través de un proceso de clonación.

»La planta pertenece a la especie Posidonia oceanica, y fue hallada a 15 kilómetros de la isla española de Formentera, por el biólogo Carlos Duarte, de la Universidad de Australia Occidental.

»Como parte de su trabajo, este investigador recogió muestras de material genético en 40 lugares diferentes». Ellos van haciendo todo el monopolio de los medicamentos, y des­pués, patente y, después, lo que hay que pagar por eso. Y lo digo porque nuestro país ha avanzado mucho en la cuestión de la lucha contra las distintas formas de cáncer, y tiene una importancia grande. Todo eso lo tienen controlado.

«Esponja marina. Primeros seres vivos de la Tierra». Ahora han descubierto que fue el primero.

«El primer animal de nuestro planeta se parece a las esponjas marinas microscópicas, aseguran investigadores de la universidad de Saint Andrews, Reino Unido. El descubrimiento del antepasado de los primeros seres vivos de la Tierra, retrasa la fecha del inicio de la vida animal entre 100 y 150 millones de años.

»El equipo internacional de científicos encabezado por Anthony Prave encontró fósiles microscópicos en una roca de 760 millones de años en el Parque Nacional Etosha, situado en Namibia».

«Paracaidista» —ahora está todo el mundo en una com­petencia— «saltará desde la estratósfera para romper barrera del sonido». Ahora este se revienta en una de esas..., se cae y no abre el paracaídas.

«El deportista extremo Felix Baumgartner intentará convertirse en la primera persona en alcanzar la velocidad del sonido con un salto en caída libre desde una altura de más de 36 kilómetros, hasta la que llegará en un globo». Llega allá y se suelta en paracaídas hacia abajo, para romper la velocidad del sonido.

Bueno, este no puede estar tranquilo; es la publicidad y todo que llega a la enajenación esa, y todos se matan, porque uno anda volando... A cada rato hay un episodio de esos.

Aquí, bueno, lo de las esponjas (Revisa cables).

Toma Abel, llevo ya dos.

Ahora viene el día 9.

«Harvard: En el futuro el café será inhalable».

«Un experto de Harvard aseguró que en el futuro la gente dejará de consumir café y que, en cambio, van a inhalar su cafeína de un tubo del tamaño de un lápiz labial». Así que a los que les guste el café, prepárense (Risas).

El Comandante Fidel Castro Ruz se dirige a los participantes del encuentro

«Se trata de un producto denominado AeroShot, que salió a la venta a fines de enero en Massachusetts y en Nueva York, así como en Francia.

»Este producto, al que los críticos advierten que puede traer algunos riesgos, cuesta 2,99 dólares» —no es muy caro, no cuesta 3, sino 2,99 dólares— «en tiendas, licorerías y venta por Internet.

»El senador demócrata Charles Schumer, de Nueva York, pidió que la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) analice el AeroShot.

»El político dijo que teme que sea usado como una droga de centros nocturnos, a fin de que los jóvenes puedan seguir consumiendo bebidas alcohólicas hasta que pierdan el conoci­miento». ¡Porvenir para los jóvenes!

«USDA.- Recorta estimaciones, cosecha de granos en Suramérica por sequía».

«Una severa sequía en Suramérica redujo en tamaño las cosechas de soya y maíz de la región, aunque no tanto como se esperaba, dijo el jueves el gobierno de Estados Unidos, que proyectó que las exportaciones vacantes que haya en Argentina y Brasil serán reemplazadas por granos estadounidenses.

»Las reservas de maíz de Estados Unidos caerán a su me­nor nivel en 16 años, lo que implica una reducción de un 5 % para las proyecciones de enero». Eso en los alimentos, todos los días aparece.

«Escuelas israelitas sufren bajo rendimiento». Se están quejando de que van a perder la posición privilegiada; hablan del número de premios Nobel que tienen como consecuencia de un abandono, que solo es un grupo reducido, que otros no tienen esas ventajas, que los que están en escuelas arábigas no saben nada. Es uno de los cables dedicados a esto, es AP.

Una cosa buena: «OPS pide a países americanos prohibir publicidad y aumentar impuestos al tabaco».

Bien, nosotros somos productores de ese veneno, que fue lo que nos asignaron.

»La OPS reconoció el progreso alcanzado en la región desde la aprobación del Convenio Marco para el Control del Tabaco en 2005, especialmente en la toma de disposiciones efectivas para la reducción del consumo y la exposición al humo de tabaco».

«Índice de precio global de alimentos de la FAO sube 2 % en enero».

«Los precios globales de los alimentos subieron casi un 2 % en enero, frente al mes anterior, impulsado por alza de aceite vegetal y cereales, mostró el jueves el índice de la Organiza­ción para la Agricultura y la Alimentación de Naciones Unidas, FAO».

Aquí. «El índice que mide cambio mensual en los precios de una canasta alimentaria de granos, oleaginosas, lácteos, carnes y azúcar promedió 240; catorce puntos en enero, cuatro más que en diciembre, dice la FAO en una declaración.

»La FAO elevó su estimación del panorama de la producción mundial de granos en 2 327 millones de toneladas, un alza de 4,6 millones en relación a su proyección anterior (...) in­crementó el panorama de las existencias mundiales de cereales para finales de la campaña 2012 en 5 millones de toneladas a 516 millones». Necesitan casi 40 millones de toneladas más por año.

Estas son noticias.

«Alerta por filtración química del río Yangtsé en China», este es del día 8.

«Las autoridades de Shanghai están en alerta tras una filtración química que contaminó el río Yangtsé, la principal fuente de agua de la ciudad más poblada de China, aunque parecía que no había una amenaza sanitaria, publicó el miércoles el diario Shanghai Daily».

De los problemas de contaminación, ese es el río más grande de China.

Ahora aquí: «Superávit de cuenta corriente en Japón más bajo de 15 años».

«El superávit de cuenta corriente de Japón se redujo con­siderablemente en el 2011 a su menor nivel en 15 años, y aunque la inversión extranjera compensó la caída en los términos de intercambio, aún subsisten las preguntas sobre cómo Tokio financiará su enorme deuda pública»

Aquí está un cable de Evo Morales. «...hoy a la ONU que no hay persecución política a opositores, después que los organismos le pidieran que sus adversarios sean juzgados con imparcialidad, presunción de inocencia y transparencia en los casos de supuesta corrupción, que la abrió el oficialismo».

Y aquí el 10.

«Moscú, ANSA.- Fuerzas especiales de Qatar y de Gran Bretaña actúan en territorio sirio, afirmó el viceministro del Exterior ruso, Mijail Bogdanov, citado por la agencia de prensa de su país ITAR-TASS».

En los últimos días circularon menciones en ese sentido en medios internacionales.

«ONU abandona conteo de muertos por exceso de violencia».

Otra de Siria. «...que presuntamente cometieron u orde­naron crímenes contra la humanidad deben ser procesados en la Corte Penal Internacional, indicó el viernes la Oficina de la ONU para Derechos Humanos. “Creemos, lo hemos dicho y seguiremos repitiendo que el caso de Siria pertenece a la Corte Penal Internacional. Esto daría un mensaje muy fuerte a los que están conduciendo estos espectáculos”, dijo Rupert Colville, portavoz de la Alta Comisaria de Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay.

»Pillay hablará en una sesión de la Asamblea General del organismo sobre Siria el lunes en Nueva York. “Creo que es­tán considerando una resolución, qué va a contener no lo sé”, agregó».

Y de ahí: «Exjueza de crímenes de guerra de la ONU pidió el miércoles una acción internacional urgente para proteger a los civiles en Siria, diciendo que estaba consternada por la matanza del ejército en la ciudad de Homs». Toda esta es la campaña, lo que ellos han ido creando en torno a Siria.

Aquí lo que dije de la fuerza de Qatar; de la crisis del agua. Ah, «Oposición elige el domingo al rival de Chávez a la presidencia de Venezuela».

«La oposición venezolana celebra el domingo unas inédi­tas primarias para elegir a su candidato presidencial, con el go­bernador Henrique Capriles» —que es de la gran empresa esta de publicidad— «como favorito, y el reto de superar con una alta movilización su primera prueba de fuego previa a los comicios de octubre contra Hugo Chavéz».

Aquí va explicando todo eso.

«Capriles: abogado, soltero y en busca de una “primera dama”, como suele bromear, promete con un mensaje sencillo mantener y mejorar las políticas sociales de Chávez —que tanta popularidad le han brindado entre las clases populares—, pero cambiar la “forma” de gobernar.

»“Chávez plantea el camino del socialismo. Un Estado que quiere ser dueño de todo. Yo planteo el camino del progreso», asegura el candidato, que quiere “aplicar” en Venezuela el modelo brasileño, impulsando al sector privado, pero dejando al Estado en el centro de los programas sociales.

»Catorce años después de iniciar su carrera política como Presidente de la Cámara de Diputados, el joven gobernador promete eliminar la reelección indefinida, gracias a lo cual Chávez aspira a gobernar hasta el 2031». Este es un cable de la AFP, divulgando en el mundo el drama de Venezuela.

Aquí explica: «Según explica a la AFP la analista política y psicóloga social, Mercedes Pulido, es “difícil” revertir unas encuestas tan unánimes, aunque el riesgo para Capriles es que parte de su electorado se quede en casa pensando que “como su candidato va a ganar no hace falta votar”.

»La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), organizará las primarias para las que instalarán 7 600 mesas en todo el país» —eso es inusitado, todos los enemigos como los reúnen y como los mantienen unidos para derrotar a Chávez— «llamó a los venezolanos a votar, garantizando la confidencialidad del sufragio».

«Vaticano califica de delirante reporte de complot contra el Papa».

«El Vaticano calificó el viernes de “delirante” la información de un periódico italiano que decía que el Papa Benedicto XVI sería asesinado en 12 meses.

»“Esto es un desvarío delirante que no puede ser tomado en serio de ningún modo”, dijo el padre Federico Lombardi, portavoz jefe del Vaticano».

Tú [Frei Betto] debes estar enterado de esto.

Aquí aparece: «España debe investigar los crímenes del franquismo, dice la ONU».

«Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU manifestó el viernes su preocupación por el juez Baltasar Garzón, procesado en España por investigar los crímenes del franquismo, y dijo que Ley española de amnistía (...) es contraria al derecho internacional.

»“Los jueces no deberían ser sujeto de persecuciones penales por haber hecho su trabajo”, declara el portavoz». Es un lío de esos.

Aquí está: «...La Comisión Económica para América Lati-na y el Caribe (CEPAL) y la Oficina Regional del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), lanzaron la Guía para estimar la pobreza infantil (...) para promover mediciones periódicas de este problema, con un enfoque de derecho en la región».

Fidel Castro Ruz

La CEPAL tiene una buena posición, está en bronca con eso, y es una organización seria. Por aquí estuvo recientemente su Secretaria Ejecutiva. Es mexicana.

Ahora, vean, de lo que yo he hablado: «Hallan forma de revertir los efectos del Alzheimer en el cerebro», vean.

«Científicos de Estados Unidos lograron, con un fármaco que se utiliza contra el cáncer, despejar las perjudiciales placas de proteína que se forman en el cerebro de los pacientes con Alzheimer.

»En el estudio con ratones, el fármaco, aprobado para uso en cáncer de piel, logró limpiar las placas “a una velocidad sin precedentes”, afirma la investigación publicada en la revista Science.

»Pruebas posteriores mostraron una mejora en las funcio­nes cerebrales de los animales, agrega.

»Se piensa que una de las principales características de la enfermedad de Alzheimer es la acumulación de fragmentos de una proteína llamada betaamiloide.

»Todos los seres humanos producen esta proteína en el cerebro, pero en las personas sanas hay un mecanismo que ayuda a la descomposición de estos fragmentos.

»En los pacientes con Alzheimer, sin embargo, este mecanismo no funciona y solo provoca la acumulación y formación de placas de betaamiloide, que resultan en el daño y muerte de neuronas, eventualmente los problemas de memoria y otras capacidades cognitivas.

»“Este es un hallazgo sin precedentes”, afirma la doctora Paige Cramer, quien dirigió el estudio.

»Previamente el mejor tratamiento disponible para el Al­zheimer en ratones, tardaba varios meses, para reducir las pla­cas en el cerebro».

Otro: «Comercio exterior chino se contrajo en enero. Fuerte caída de importaciones».

Y ese es el comprador número uno. «China anunció este viernes una contracción en el comercio exterior en enero, con unas exportaciones que acusaron el receso de la fiesta de Año Nuevo Lunar y la crisis en Europa, y unas importaciones afectadas por la debilidad de la demanda interna».

Otro: «El Primer Ministro británico responde a lí­der argentina por Malvinas».

«El Primer Ministro británico, David Cameron, le respondió el jueves a la Presidenta de Argentina por sus planes de protestar ante la ONU contra la “militarización” de las Ma­vinas, diciendo que los isleños tendrán el respeto de Londres mientras deseen seguir siendo ingleses.

»La Cancillería de Argentina dijo que se quejaría ante Naciones Unidas, en momentos en que aumenta la tensión bilateral de cara al trigésimo aniversario de la guerra de las Malvinas (...) Dijo que su Ministro de Relaciones Exteriores presentará una queja formal ante el Consejo de Seguridad de la ONU y ante su Asamblea General.

»También criticó el envío del príncipe Guillermo, segundo en la línea para el trono británico, a las islas como piloto militar de rescate. Gran Bretaña ha negado la militarización del Atlántico Sur y dice que “su postura” defensiva en las islas permanece sin cambio.

»La Cancillería Argentina dijo que el Ministro de Relacio­nes Exteriores se reunirá el viernes con el Presidente del Consejo de Seguridad de la ONU para presentar la denuncia del país suramericano contra la alegada militarización del Atlántico Sur por Gran Bretaña.

»También mantendrá reuniones con el Presidente de la Asamblea General de la ONU, Nassir Abdulaziz Al-Nasser» —ese es el presidente, no es el secretario— «y con el Secretario Ge­neral, Ban Ki-moon». Ese es el problema argentino.

«Irán recurre al trueque para comprar alimentos por las sanciones».

«Irán está recurriendo al trueque, ofreciendo lingotes de oro y petróleo a cambio de alimentos, debido a que las nuevas sanciones financieras están afectando su capacidad de importar bienes básicos para su población, dijeron el jueves operadores.

»La dificultad para cubrir sus necesidades de importancia ha contribuido a fuertes aumentos del precio de los alimentos, provocando problemas para sus 74 millones de habitantes, semanas antes de una elección considerada como un referendo sobre las políticas económicas del presidente Ahmadineyad». Se conoce bien que la jefatura allí la tiene el Ayatolá.

«Las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea para castigar a Irán por su programa nuclear no impiden a las compañías vender alimentos a Teherán, pero complican las transacciones financieras necesarias para pagar las compras.

»Sondeos de Reuters entre operadores de materias primas en todo el mundo mostraron que desde el comienzo del año Irán ha tenido problemas para importar bienes básicos como arroz, aceite de cocina, forraje, té. Buques con granos esperan fuera de los puertos porque se niegan a hacer las entregas sin percibir los pagos». Le tienen bloqueados todas las formas de pago.

¿Qué hace un país en esas condiciones, 74 millones de per-sonas, para que no tengan armas nucleares, después que han promovido el desarrollado de más de 300 armas nucleares a Israel, que no ha reconocido si las tiene o no?

En aquel lugar tan crítico han promovido una potencia nuclear con 300 proyectiles, un armamento sofisticado, mientras por otro lado le están vendiendo armas a Arabia Saudita por 60 mil millones de dólares.

Estados Unidos, el país que más armas exporta, se dedica a la exportación de armas, casi exclusivamente, y todos los Esta­dos de la Unión tienen algún interés allí, porque este tiene una fábrica de esto, otro de lo otro; es un empleo, es un recurso, y el dinero...

Ninguna de esas armas equipara a Arabia Saudita con Is­rael, pero le venden 60 000 millones de dólares, y después le venden a Qatar y le venden a todo el mundo. Es a lo que se dedica la economía de Estados Unidos, a eso han ido a parar. Como unos millonarios que después de hacer todos esos negocios son buenos, van a repartir yo no sé a qué beneficencia, a quién le van a dar ese dinero. Sería bueno preguntarles, buscar el cable ese, llamarlos y decirles: «Óiganme, que den una entrevista». A lo mejor responden a un telefonito de esos. ¿Qué tú crees, Randy? ¿Qué tú crees?

Randy Alonso.- Ellos están ahora intentando que otros millones se sumen a esa campaña. Y la publicitan bastante.

Cmdte.- Pero hay que preguntarles por escrito en qué van a invertir ese dinero los generosos propietarios de los millones; que les van a donar una parte a sus hijos. Me imagino que les dejen además, yates, aviones, etcétera. Mientras tanto, ellos acumulaban cifras fabulosas que ascienden a 50 000 o más millones. Ese es el sistema. ¿Adónde conduce tal sistema? No, no tienen salida.

En otras ocasiones he planteado estos problemas. Analicé el crecimiento de la producción de alimentos, invoqué el testimonio de uno de los más prestigiosos especialistas, Chester Brown, un norteamericano que estudió en la India; mencioné también a otro que fue galardonado con premios internaciona­les. Ellos han estudiado los datos del crecimiento de la produc­ción de alimentos, ya que la población se duplicó en las últimas décadas; somos hoy algo más de 7 000 millones de habitantes en el planeta.

Recuerdo bien cuando llegamos a los 3 000 millones de habitantes, fue después de los años sesenta. En 1971 Nixon decretó la suspensión del patrón oro, y los precios de ese metal comenzaron a dispararse hasta alcanzar una cifra 50 veces superior a los 35 dólares por onza troy que se fijó cuando en Bretton Wood. El precio de las mercancías no se ha incrementado tantas veces porque están las máquinas que elevaron la productividad e impidieron que estos alcanzaran subidas tan espectaculares. La explotación de los países con menor desarro-llo se incrementó considerablemente. ¿Ustedes saben cuánto recibe, por ejemplo, un país africano de los que producen cacao, por el chocolate elaborado en Estados Unidos, Canadá u otros países ricos aliados suyos? La décima parte de lo que obtienen los que procesan y comercializan el cacao.

Aquí se habló de cómo las trasnacionales están comprando tierra en África, América Latina y otras partes. En un año, el 2008, compraron 400 000 kilómetros cuadrados de tierra, es decir 40 millones de hectáreas. Se trata de otro problema que está asociado a la crisis alimentaria. En Estados Unidos, por otro lado, dedican casi 200 millones de toneladas de granos a la producción de biocombustible. Se calcula que 300 millones de personas podían alimentarse perfectamente con los granos que Estados Unidos dedica al biocombustible.

Tales datos son de enorme importancia. A mí me parece que si estos problemas se abordan, no le crearían problema de conciencia a nadie; y si alguien desea exponer sus criterios y sus opiniones de cualquier tipo, que las exponga. Al fin y al cabo, estamos reunidos para analizar los problemas, en busca de la verdad y de posibles soluciones. Nadie puede estar conforme con los riesgos que estamos corriendo.

Yo he sacado a relucir estos cables y la verdad principal no está siquiera incluida; esa verdad es el creciente peligro de guerra que nos amenaza a todos. Veo muy difícil, realmente muy difícil, que lo de Irán se pueda resolver fácilmente. Estados Unidos y sus aliados están apostando a que la gente se rinda, lo cual es sumamente peligroso. Eisenhower recomendó el bloqueo de Cuba, para que el pueblo, por hambre y sufrimiento —así se dijo y está escrito—, se subleve contra el Gobierno Re­volucionario.

Estados Unidos está jugando a que las dificultades econó­micas, los sufrimientos y las carencias de la población, pongan en crisis al gobierno de Irán y el propio pueblo derroque al gobierno de ese país, que se rebeló contra el saqueo y la explotación imperialista.

A mi juicio, lo que ocurre en esas circunstancias es que los pueblos se irritan y, más bien, se unen contra tales actos de agresión. Practican con los iraníes, un país de larga historia y arraigadas convicciones religiosas, asesinato selectivo de sus científicos. Saben quiénes son los más capaces, los chequean y los matan; se conoce todo eso, lo han escrito articulistas que defienden a Israel.

Estados Unidos y la OTAN no pueden tener derecho a crear una potencia nuclear en aquella zona crítica y exigir a Irán que no disponga ni siquiera de combustible nuclear. Alegan que si producen combustible, pueden continuar enriqueciendo ura­nio, y producir el arma. Pretenden prohibírselo. Los otros lo niegan, y no les pueden probar que violen acuerdos. Así el mundo jamás alcanzará la paz y el peligroso juego será cada vez más peligroso.

Hay que ver otro lado, las máquinas gigantescas destrozando viviendas palestinas, para construir grandes edificios y

un muro mucho peor que el muro de Berlín. Esta fue una de las cosas más criticadas a la República Democrática Alemana y de las más criticadas a la URSS. Tropas antagónicas ocuparon sus puestos. Del muro se estuvo hablando todo el tiempo. Pero a pesar de eso, un monstruoso muro se está construyendo alrededor de Palestina a la que le han querido negar hasta el derecho de pertenecer a la UNESCO. ¿Dónde van a vivir los palestinos, despojados de las tierras donde vivieron decenas de siglos? ¿Pueden acaso resolverse mediante guerras, matanzas y muros, los problemas de los habitantes del Medio Oriente? Se acumulan, no tienen dónde ir.

El agua se está agotando, la del río Jordán se reduce en la actualidad a un delgado hilo.

Los iraquíes tienen también problemas con el agua, porque los turcos ocupan las fuentes; pero el agua pertenece también a Iraq y a Siria. Esta escasea cada vez más.

Obama tiene ahora un problema muy serio, ni puede irse ni puede quedarse. Si se va de Iraq se encuentra con un gobierno que no es sunita, sino chiita, y los chiitas son amigos de Irán, no de Estados Unidos.

Hubo errores grandes de varios dirigentes políticos en aquella zona. Le critiqué a Saddam la guerra química contra Irán. En una reunión que hubo en La Habana —coincidió con la ocupación de las Malvinas por las fuerzas argentinas—, vino Calderas, presidente de un grupo parlamentario internacional y otros líderes del mismo, como el que presidía el Congreso de aquel país. Conversé bastante con el político venezolano que era el principal responsable del grupo.

A esa reunión había sido invitado el Ministro de Relaciones Exteriores de Argentina que era miembro del Movimiento de los No Alineados, y también, por la misma razón, otros como el de Siria, un gobierno amistoso con el de Irán, en guerra contra la agresión injustificable de su vecino Iraq. Cuba era sede de aquella reunión como Presidente del Movimiento. Conversé por supuesto con el canciller de Siria. Trataba de convencerlo de que ayudara a persuadir a Irán de que cuando expulsara a los agresores, no cruzara la frontera de Iraq, para evitarles graves complicaciones a la paz de la región. Entre otras cosas, había que tratar de evitar que los iraquíes convirtieran aquella aventura en una contienda patriótica.

Recuerdo todavía, como si fuera ayer, al sirio, cabeciduro, afirmando: «¡No!, tienen que seguir, porque cuando la URSS llegó a la frontera de Alemania no se detuvo, siguió». Era a mi juicio un enfoque equivocado. Relativamente irritado le res­pondí: «¿Por qué no siguen hasta Egipto? ¿Por qué no ocupan El Cairo?». Yo no estaba defendiendo eso; lo que quería era evitar que esa guerra se convirtiera en una guerra patriótica para los atacantes iraquíes. Ya por cierto Nasser había muerto y sus mediocres sucesores habían traicionado la causa árabe.

Los iraníes, que estaban justamente indignados con la guerra injusta que le habían impuesto, hicieron uso de su derecho al contragolpe y ocuparon la ciudad más importante al sur de Iraq, a orillas del Éufrates y allí se atrincheraron. Ocurrió entonces lo que se temía.

Todo el mundo había ayudado a los iraquíes en aquella guerra. Los ingleses les vendieron acero, los soviéticos les vendieron proyectiles, toda Europa hizo negocios ayudando a Iraq. Lo peor de todo, los yankis les habían suministrado las materias primas y los medios para fabricar las armas químicas que usaron contra el pueblo de Irán.

Estos lucharon con tal valor frente a la agresión, que limpiaban los campos de minas avanzando a pie hacia las posiciones de sus adversarios.

Saddam hasta esa guerra había hecho un buen papel, invertía eficientemente en industrias y en la economía, aunque tenía fuertes discrepancias con los sirios, ya que pertenecían al mismo Partido Baas. Eso predeterminaba sus posiciones en la región.

Inicialmente sus relaciones con Khomeini fueron buenas. El iraní incluso, residía en Iraq. Después Saddam tuvo contradicciones con él. El Ayatolá marchó a París. Desde allí dirigió su lucha contra el Sha, aliado de Estados Unidos, y barrió con él y su poderoso ejército. Tales diferencias no eran conocidas.

En aquella época había reuniones del Movimiento de los No Alineados aquí. Iraq iba a ser Presidente del Movimiento, como sede de la reunión cumbre que vendría después. Gozaba de prestigio, sostenía buenas relaciones con los demás países, no estaba en guerra con nadie.

Nuestras relaciones con ellos fueron buenas. Conocí a Saddam cuando viajé de Argelia a Viet Nam, en septiembre de 1973. Me recibió en Bagdad y era Vicepresidente del país y Jefe del Partido Baas. Fue sumamente atento. Me mostró el río principal que atraviesa la capital de Iraq, por cierto ya bastante estrecho, y me mostró importantes obras históricas y las acti­vidades que en esa nación se llevaban a cabo. Desde el principio les prestamos atención médica a los iraquíes, bastante antes de que sobreviviera la dolorosa guerra con Irán. Más tarde ocurrió lo peor, el pretexto que ofrecieron a la primera guerra de agre-sión imperialista contra Iraq. Enviamos a Bagdad personas a los que él apreciaba mucho para convencerlo de que era un grave error ocupar Kuwait. Incluso le escribí una carta personal para sugerirle que debía resolver ese problema e impedir una guerra absurda; que a nuestro juicio debía retirarse de aquel país.

Le señalaba que Iraq no era Viet Nam, ni tenía selvas; nadie podría ayudar a ese país frente a una agresión de Estados Uni­dos. No hubo sin embargo forma de persuadirlo. Afirmó que se iba a producir «la madre de todas las guerras» y lo repetía una y otra vez. Arrastrado por esa idea, envió su mejor fuerza, la Guardia Republicana, a Kuwait, que es en gran parte un país desértico.

Aquella posición era insostenible. Los militares norteame­ricanos tienen sus organizaciones, integradas por personas de alta graduación, retirados o en vías de serlo; les gusta conversar sobre temas históricos; más de una vez algunos de ellos visitaron Cuba, sobre todo en la etapa final del siglo xx. A nosotros también nos gusta intercambiar sobre esos temas. Se trataba de personas que habían sido bien preparadas y conocían su oficio. En cierta ocasión conversé con uno de los jefes que atacó con sus fuerzas la Guardia Republicana, que se retiraba por el extenso desierto que separa a Kuwait de Bagdad.

Cuando nuestro grupo lo visitó, le explicó a Saddam nuestro criterio de que aquella fuerza, que era la mejor organizada y equipada de Iraq, estaba expuesta a la destrucción total. Cuando los yankis atacaron con medios aéreos, ocuparon rápida

mente el terreno. La Guardia Republicana no tenía posibilidad alguna de escapar. Es indiscutible que, por las razones que fuesen, los atacantes perdieron tiempo. También Saddam tardó demasiado tiempo en retirarse de Kuwait. En pleno desierto estaba realmente inerme frente a la aviación adversaria. Esa tropa sin embargo atrincherada en la ciudad capital, habría sido un dolor de cabeza para cualquier fuerza invasora.

La tecnología militar como se conoce, cambia rápidamen­te, pero entonces era así. De todas formas, en aquella absurda guerra, la Guardia tuvo muchas bajas y sus tanques fueron atacados con proyectiles de uranio enriquecido que dejaron serias consecuencias.

La aventura fue costosa. Lo que vino después, ya se conoce. El viejo Bush no fue reelegido. Clinton ascendió a la pre­sidencia. Más tarde un alcohólico mal atendido médicamente ascendió al poder en Estados Unidos.

Un brutal atentado costó la vida a miles de ciudadanos nor-teamericanos inocentes. Nada menos que lo que el propio hijo de su padre necesitaba. Este declara a los graduados de West Point que el ejército de Estados Unidos debe estar listo para invadir 60 o más oscuros rincones del mundo.

La gran aventura comenzó por la invasión de Afganistán, donde los propios Estados Unidos entrenaron y armaron a los organizadores del atentado. Poco después enarbolaron ridículas mentiras, y con esos falsos pretextos ordenaron la segunda invasión de Iraq. Ocuparon el país a sangre y fuego, saquearon sus tesoros históricos —realmente lo que el colonialismo no había podido llevarse—, capturaron a Saddam y lo ahorcaron. En realidad tuvo una actitud valiente, a pesar de sus errores. No se plegó ante los invasores.

¿Cuál ha sido el costo de la invasión yanki? Hay quienes hablan de un millón de civiles muertos que se añaden a las ci­fras de los que tuvieron que emigrar, los que quedaron sin trabajo y sin alimentos, los enfermos sin asistencia médica, los desaparecidos, los iraquíes que anónimamente sacrificaron sus vidas.

Ahora después de tantos actos de barbarie no hay ni puede haber paz. A cada rato se produce un atentado. Las empresas trasnacionales se apoderaron de todo el petróleo. Están extrayendo el máximo de productos no renovables.

A Arabia Saudita le impusieron una extracción de 10 millones de barriles diarios y la tienen preparada para producir hasta 15 millones, incluso hasta más si fuera necesario. No tardará muchos años en quedarse sin gas, sin petróleo, sin nada; no se sabe de qué va a vivir después ese país.

En Afganistán no pueden irse ni pueden quedarse; los aliados europeos no resisten más. Sus pueblos le piden cuentas por los muertos inútiles.

En Paquistán, un país nuclear, tienen una situación particularmente difícil. Las brutales ofensas a los sentimientos nacionales y religiosos no parecen tener límites. Se trata de un país nuclear, lo que agrava considerablemente el problema.

Los acontecimientos se desarrollan por encima de la voluntad de los políticos. Lo menos que podemos hacer es hacer llegar la información.

Desde el comienzo planteé que hiciéramos el libro divulgando las palabras y los pronunciamientos de ustedes, revisadas y rectificadas por ustedes. No es lo mismo que un manifiesto, la gente duda mucho en firmar, si hay una coma con la que no esté de acuerdo. Publicar un libro con ese material que recoge las posiciones de cada uno en la reunión. Que todo el mundo pueda decir lo que desea expresar. Es lo que he defendido con Abel.

Me hicieron la pregunta aquella, sobre lo que yo pensaba. No quiero desanimar a nadie, pero puedo decir que es muy difícil, realmente muy difícil. Hay algo que me atrevo a declarar: si uno supiera que el mundo va a durar 10 años, está en el deber de luchar para hacer algo en esos 10 años.

Si a ustedes les afirman: tengan la seguridad de que se acaba el planeta y se acaba esta especie pensante, ¿qué van a hacer, ponerse a llorar? Creo que hay que luchar, es lo que hemos hecho siempre.

¿Y los hombres por qué luchan? Luchan por algo. ¿Y por qué dan la vida? Dan la vida por algo.

Estoy seguro, porque conozco mucha gente que cuando le explican esos problemas los entienden y es lo que podemos hacer, es lo que sugiero que se haga y no nos dejemos llevar por el pesimismo.

Yo le recordaba a Frei Betto que hace años me obsequió el primer libro de Hawking sobre la gran explosión, ocurrida hace alrededor de 13, 7 miles de millones de años según los físicos más eminentes. Le llamaron el Big Bang. Es lo que ahora se conoce mientras no surja otra teoría. Últimamente se habla del Bosón de Higgs, una partícula que explicaría el origen de la materia.

Los sabios no saben ahora si el universo se amplía o se reduce. Nos hablan de estrellas cuyas luces fueron emitidas hace 10 mil millones años. Nadie sabe lo que ocurrió con ellas.

Como se puede apreciar no sabemos nada y lo poco que sabemos constantemente cambia. Sin embargo es maravilloso estudiar.

Si hay algo complicado y uno quiere entretenerse de forma agradable y útil puede leer sobre esos problemas.

No me atrevo a prometerles cuándo los veré de nuevo, porque después me esclavizo. No me gusta hacer compromisos, y si después no puedo cumplirlos. No lo prometo, pero si puedo, me vuelvo a reunir, porque creo que dentro de un año yo les puedo hablar de muchas cosas que ahora ignoro.

(Aplausos).

Otro momento del debate

Les pido perdón por el tiempo que les he robado.

Aquí me llegó un papel que dice: «Ya llevamos ocho horas y media» (Risas). Bueno, si la buena voluntad se mide por las horas que uno dedica, yo me alegro mucho de que las cuenten, ojalá fueran 10, 12, yo con mucho gusto las invertiría en eso. Me siento mejor aquí que en cualquier otro lugar, conversando con ustedes (Aplausos).

Bien, un fuerte abrazo a todos. Les envié el libro con la tarjetica; léanlo cuando tengan tiempo, que yo voy a leer todo esto que me dejaron por aquí.

Hasta pronto.

(Ovación).

 

[1] Fidel Castro Ruz: «Los peligros que nos amenazan», Reflexiones, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, Colección 2010, La Habana, 2010, p. 59.

[2] Fidel Castro Ruz: «Es hora ya de hacer algo», Reflexiones, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, Colección 2011, La Habana, 2011, p. 53.

[3] Fidel Castro Ruz: «Las locuras de nuestra época», Reflexiones, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, Colección 2010, La Habana, 2010, p. 90.

 
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